En el marco de su campaña en el interior, Carrió se reunió con el gobernador santafesiono, Hermes Binner.
A menos de 20 días de las elecciones, la referente opositora Elisa Carrió y el gobernador Hermes Binner descongelaron su relación con un encuentro en la Casa Gris de Santa Fe, que sirvió para apuntalar a los candidatos del oficialismo provincial aunque sin grandes gestos de compromiso político.
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Por 45 minutos, Carrió y su compañero de la UCR, Gerardo Morales, charlaron con el gobernador socialista en su despacho de la Gobernación y tuvieron una foto conjunta, pero hasta allí llegaron las señales de acercamiento: no hubo conferencia de prensa y Binner evitó hablar con los periodistas.
"Fue mejor de lo que esperaba", se limitó a señalar Carrió al término del encuentro, el primero desde 2007 y luego de algunos cruces de reproches en plena campaña para las legislativas del 28 de este mes.
Justamente, la líder de la Coalición Cívica le cuestiona por lo bajo a Binner que -a diferencia de ella- "enquiste" la pelea electoral en su distrito y no arriesgue su imagen pública para sumar capital a la confrontación que mantiene el ACyS con el kirchnerismo en todo el país.
Los argumentos de Binner para evitar mostrarse abiertamente con Carrió se basan en la "institucionalidad": "El gobernador no puede abrir el palacio para recibir a una opositora porque la oposición se le va a venir encima", señalaron cerca del mandatario.
A sabiendas de la fría relación que mantiene con el socialista, Carrió reconoció que tienen "diferencia de estilos" pero "no de proyectos y valores", aunque en su visita a Santa Fe volvió a enviar un guiño al rival del PJ disidente Carlos Reutemann.
"Apoyamos la excelente gestión del gobernador Binner. Quizás la única razón que exista para especular por nuestra relación es que tenemos estilos diferentes, pero es sólo diferencia de estilos y no de proyectos y de valores", sostuvo Carrió en conferencia de prensa antes de trasladarse a la Casa de Gobierno
En ese marco, la dirigente opositora bromeó: "Es que no es fácil convivir con un estilo tan directo y desopilante como el mío, para un hombre tan prudente. Ya asusté a varios maridos".
Carrió y Morales desembarcaron en uno de los cuatro mayores distritos electorales del país para exhibir su respaldo al titular del Partido Socialista, Rubén Giustiniani, quien busca renovar su banca en el Senado en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con Reutemann.
"Más allá del respecto y cariño que puedo tener con otras personas (por Reutemann), el voto político seguro está acá", señaló Carrió, en referencia a Giustiniani.
Durante la reunión, en un austero despacho iluminado con luces de bajo consumo, Carrió se ubicó a dos sillas de Binner, separada por el ministro de Gobierno Antonio Bonfatti, y allí ambos "repasaron números" en cada distrito del país de cara al último tramo de campaña.
"Hablamos de la situación política que hay en todas las provincias donde existe el acuerdo entre radicales, socialistas y la Coalición Cívica, que deja un campo de trabajo muy fértil para seguir consolidando el espacio después del 28 para convertirnos en una alternativa de Gobierno para 2011", señaló el senador Giustiniani, único vocero del contenido del encuentro.
El dato no es menor: Carrió y Binner son dos figuras presidenciables dentro de la misma alianza, por lo que luego de las legislativas deberán jugar junto al vicepresidente Julio Cobos su capital político para dirimir en forma interna la máxima representación del espacio con miras a 2011.
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