29 de diciembre 2005 - 00:00

Entrega de sables, pero sin discursos

Néstor Kirchner entregó ayer los sables e insignias de sus grados a los oficiales superiores del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea recién ascendidos la semana pasada.

El Presidente, sin hacer esta vez discursos, encabezó la formal ceremonia que se realizó en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, con la presencia de la ministra de Defensa, Nilda Garré, y los comandantes de las distintas fuerzas.

En la Armada ascendieron a vicealmirantes Benito Italo Rotolo, Eduardo Avilés y Enrique Salvador Olmedo; al grado de contraalmirante, los capitanes de navío Carlos Ramiro, Carlos Paz, Omar Rodríguez Ferrer y Adalberto Allovero; y al de comodoros de Marina Guillermo Estevez y Francisco Antonio Galia.

• Bendición

Los flamantes generales de brigada de Ejército que recibieron sus atributos fueron los coroneles Roberto Fonseca, Ricardo Etchergaray, Jorge Gómez, Gustavo D'Amico, Miguel Podestá y Miguel Cáceres Monié.

En la Fuerza Aérea los nuevos ascendidos a brigadieres son los comodorosAlberto Maggi, Marcelo Uriona, JoséAlvarez, RaúlAcosta, Horacio Bosich, Julio Lombardi, Daniel Llera y Carlos Perona.

Del acto participaron el jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier general
Jorge Chevallier; los jefes del Ejército, teniente general Roberto Bendini; de la Armada, almirante Jorge Godoy, y de la Fuerza Aérea, brigadier general Eduardo Schiaffino. También asistieron los titulares de la Prefectura, Policía Federal y Gendarmería, así como también el canciller Jorge Taiana, y los ministros de Justicia, Alberto Iribarne, y de Interior, Aníbal Fernández. También estuvieron presentes los secretarios de la SIDE, Héctor Icazuriaga; General de la Presidencia, Oscar Parrilli; y Legal y Técnica, Carlos Zannini.

Los sables e insignias entregados a los nuevos generales, almirantes y brigadieres, fueron bendecidos por el vicario general de las Fuerzas Armadas, monseñor
Pedro Candia, quien reemplaza en las ceremonias oficiales del actual gobierno al obispo castrense, monseñor Antonio Baseotto.

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