El macrismo comenzó ya, en la Legislatura porteña, a pensar en dar marcha atrás con algunas propuestas de aumentar impuestos que elevó Mauricio Macri y que ya despertaron una fuerte embestida de la oposición. El propio jefe de Gobierno porteño aseguró públicamente que aceptará cambios y con esa consigna el bloque PRO analiza cómo encontrar los recursos que requiere el gobierno para 2009, resignando la suba de algunos tributos. La iniciativa de aumentar tasas de Ingresos Brutos y generalizar el cobro del Impuesto de Sellos provocó una confrontación propia de la pretemporada electoral, pero el jefe de Gobierno intenta apartar la discusión presupuestaria de esa pelea y avanzar en la búsqueda de votos aún aceptando podas en los proyectos que envió.
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Ayer legisladores de la bancada PRO confiaron que harán todo lo posible para encontrar los votos prestados que necesita el bloque y darle sanción al Presupuesto 2009 y las modificaciones tributarias.
El macrismo admitió que «retirar el cobro de 0,6% a las compras con tarjeta de crédito» es el primer paso para comenzar a dialogar con la oposición, pero no lo revelará de inmediato. En definitiva, de los $ 1.000 millones que Macri busca recaudar de más el año que viene, ese polémico tributo sólo le aportaría $ 32 millones, según proyectóel gobierno porteño y menos aún si el consumo disminuye.
Por cierto, del paquete de dinero que busca Macri para incrementar el presupuesto el año próximo son unos u$s 300 millones, los que consideran imprescindibles en las cuentas PRO, especialmente para reforzar la atención a las demandas sociales y no frenar obras públicas significativas.
Otro punto que ya comenzó a ser estudiado es la aclaración de que no estarán alcanzados por el Impuesto de Sellos los contratos de adhesión y también se agregaría que dentro de la intención de gravar con 0,8% los seguros patrimoniales, se eximirán los de retiro y de vida, cuya implementación -tal como anticipó este diario-resultaba otra polémica.
De ese modo, la comisión de Hacienda, que preside el macrista Alvaro González, será la encargada de pulir los proyectos de ley de Presupuesto y modificaciones de la Tarifaria y Código Fiscal, para buscar la posibilidad de un despacho de mayoría que evite que Macri directamente deba retirar la propuesta.
El oficialismo porteño resiste al mismo tiempo la más dura confrontación con el arco opositor que le critica el impulso de la medida.
Conversaciones
El ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, sin embargo, aseguró anoche que «el gobierno no va a cambiar el proyecto, ya lo elevó a la Legislatura y es allí donde debe darse el debate y si es necesario hacer modificaciones». Desde hace dos días, el ministro viene manteniendo conversaciones con los legisladores, pero aún, entre las alternativas que evalúan, no está definitivamente acordado qué tributos se pueden llegar a resignar.
«Todo proyecto de ley se formula en el Ejecutivo y se debate y sanciona en el Legislativo. Desde hace cinco años que soy legislador, nunca se votó un Presupuesto tal cual vino del Ejecutivo; la discusión se da en el ámbito de los diputados, como corresponde», explicó Alvaro González.
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