La extradición a España del ex militar argentino Ricardo Miguel Cavallo complicó la agenda regional del canciller Rafael Bielsa. El funcionario pondrá a prueba su cintura política ante los gobiernos de México y España porque Cavallo tiene una causa pendiente con la Justicia de Mendoza que podría trabar la extradición resuelta por la Corte Suprema mexicana. Al mismo tiempo que se recibían los cables reservados producidos por Oscar Galie, embajador argentino en México, sobre la extradición del marino argentino, la Cancillería daba vuelta los archivos en búsqueda del expediente N° 172.196. Esa es la identificación de un proceso abierto con fecha 23 de junio de 2001 en el segundo juzgado de Instrucción de la Justicia ordinaria de Mendoza contra Cavallo por administración fraudulenta.
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El camino jurídico de ese proceso implicaba que la Cancillería, en tiempos de Adalberto Rodríguez Giavarini, debía pedir el traslado del preso desde México para rendir cuentas ante la Justicia mendocina. Pero el trámite nunca salió del casillero de pendientes, era una decisión de alto voltaje político que Giavarini y luego su sucesor Ruckauf dilataron porque el proceso a Cavallo en la Justicia mexicana era tan lento que no representaba ningún contratiempo para sus gestiones. Ahora, con el fallo sin precedentes históricos de la Corte Suprema de México, toca al gobierno de Vicente Fox Quesada comunicar al gobierno español la extradición a Madrid, y a Bielsa convalidar la situación del ex militar con un antecedente no resuelto en la Justicia argentina.
Otro elemento preocupante que gira entre los diplomáticos responsables del área jurídica es que la Argentina tiene firmado un Tratado de Extradición y Asistencia Judicial Penal con España de 1987 ratificado por la Ley 23.708, por el cual España acepta el principio de Non Bis In Idem, artículo 9) inciso d. Este principio impone el desconocimiento de cualquier reiteración o renovación de la persecución penal cuando la persona reclamada ya fue juzgada por esos mismos hechos. Ya fue aplicado por la Cancillería durante el gobierno de De la Rúa para rechazar el pedido de asistencia jurídica que había solicitado el gobierno de Alemania para que la fiscalía de Nuremberg investigara a varios militares acusados de secuestros y desapariciones.
El antecedente resaltado en la frondosa carpeta de la Cancillería es que el ex marino Cavallo fue juzgado y desprocesado el 6 de abril de 1987 por la Cámara Federal por los mismos delitos contra los derechos humanos que le imputa el polémico juez español Baltasar Garzón y que ahora determinan su posible extradición a Madrid. Por si esto fuese poco, Bielsa tendrá que luchar contra su memoria y los llamados telefónicos de su amigo, el ex canciller mexicano Jorge Castañeda, un impulsor como Garzón de la Justicia sin fronteras. En efecto, un mes antes de que Bielsa soñara con ocupar un lugar en el gabinete de Néstor Kirchner, recibió una invitación de Joaquín Stella, jefe de la marina, con quien sintonizaba en política, más allá de lucir la misma barba entrecana.
•Ofrecimiento
A lo largo del almuerzo en la sede naval, tomó nota, como buen hombre de derecho, de los pormenores jurídicos relativos a las leyes en estudio en la Corte Suprema (Punto Final y Obediencia Debida) y del conflictivo caso Cavallo. También tiene por tradición oral el dato político de que Rosario Green, actual embajadora y ex canciller mexicana, había ofrecido a Adalberto Rodríguez Giavarini enviar al ex militar a la Argentina si mediaba un pedido concreto del gobierno de Fernando de la Rúa.
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