El flamante gobernador bonaerense, Felipe Solá, prometió ayer «dinamizar» la gestión y «reconstruir» el Estado provincial, para responder a las demandas y a la «rabia del pueblo», durante la Asamblea Legislativa que lo designó al frente del Ejecutivo en reemplazo de Carlos Ruckauf. «Es inaceptable un Estado que oculte la ineficiencia, el malgasto y la corrupción. A un Estado así no lo respeta nadie. Ayúdenme en el proceso de reconstrucción del Estado provincial, desde la revalorización de lo social y desde el compromiso público de todos sus miembros», enfatizó Solá.
Allí lanzó otra perdigonada contra su antecesor: Antes, en un acto improvisado -Ruckauf sólo participó tres minutos-, Solá tomó el mando y bosquejó algunas líneas de
• Anticipó una reforma del Estado para «reconstruir» la provincia. Más tarde agregó que continuará, aunque con perfil propio y sin «superpoderes», el abortado plan de ajuste que encaró Ruckauf.
Dejá tu comentario