ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

22 de febrero 2006 - 00:00

Fin con polémica de juicio a Ibarra

ver más
Aníbal Ibarra mira de costado, suspendido en sus funciones, ayer Néstor Kirchner se acompañó del suplente Jorge Telerman y del gobernador Felipe Solá al anunciar inversiones para la mejora del Ferrocarril Sarmiento, pero lo presentó como «el amigo Ibarra».
Con réplicas cruzadas de variado color y tono de fondo, terminó ayer la ronda de audiencias del juicio político contra Aníbal Ibarra, acusado por la Legislatura porteña de mal desempeño en el caso Cromañón quien ayer compartió un acto con Néstor Kirchner, quien lo presentó como «amigo».

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Quizá la conclusión de esa primera etapa del proceso, a la que siguen los alegatos que se leerán el martes próximo, dio paso a la exposición mediática de defensores y detractores, que comenzaron a elevar el tono en torno al caso, aunque no todas las escenas se dieron fuera del ámbito del recinto legislativo, donde ha transcurrido hasta ayer la ronda testimonial del proceso.

En la misma audiencia, con los últimos testigos que escuchó la Sala Juzgadora, ya se dio pie para una pelea interna que ni el propio Ibarra esperaba entre los suyos. También, claro, salió la hermana del suspendido mandatario, esta vez a recibir la réplica de sus críticas al ARI y, si faltaba alguien, Mauricio Macri, hasta ahora en silencio, disparó con sospechas de corrupción sobre el enjuiciado Ibarra. Ese clima, se piensa, irá creciendo a medida que resten horas para el veredicto, que será a más tardar el 10 de marzo, tal como acordaron los legisladores de la Sala, que ahora son 14 tras el abandono de la butaca que hizo el zamorista Gerardo Romagnoli quien ayer formalizó su renuncia.

Así, antes de que Ibarra se entregara ayer a una de las actividades que realiza buscando la absolución popular, en el café Tortoni, en la Legislatura quedó mal parado uno de los funcionarios sobre el que más miradas se han puesto en su administración, el joven secretario de Seguridad, Diego Gorgal, quien se habría pasado la tarde jurando fidelidad tras el reproche de muchos, luego de la declaración de una testigo.

  • Reunión polémica
  • Sucedió cuando Marcela Velazco fue requerida acerca de una polémica reunión que uno de los defensores de Ibarra mantuvo con varios inspectores que debían testificar en el juicio, inclusive con el propio jefe de Gobierno, en dependencias de la fundación que regentea el suspendido mandatario. Eso le valió a dos un sumario que encargó el suplente Jorge Telerman. La testigo admitió haber estado en esa reunión pero afirmó que su colega se había reunido con Horacio Rodríguez Larreta (h) -secunda a Macri en PRO-y con José Iglesias, padre de una de las víctimas de la tragedia de 2004 y representante de familiares en la causa penal. «Hablamos con Paula Trunzo, ya que ella se había reunido a pedido del secretario Diego Gorgal con Horacio Rodríguez Larreta (h) y con el doctor Iglesias para hablar sobre el juicio político», dijo Velazco para explicar por qué se habían reunido con Ibarra y su defensor.

    El dato alarmó a propios y ajenos. Enseguida salieron a replicarle los kirchneristas a Rodríguez Larreta (h), de quien consideran que es más grave la supuesta preparación de testigos que la reunión de Ibarra, porque dicen que el jefe de Gobierno es parte, claro, del juicio.

    Pero además Gorgal se vio obligado a dar también explicaciones al ala kirchnerista que milita por el retorno de Ibarra. «Lo hacen para embarrar la cancha», se excusó el funcionario sobre los dichos de la testigo. «Si a Rodríguez Larreta le queda un poco de sensatez debería venir por su cuenta a dar explicaciones a la sala y aclarar si es cierto o no que está preparando testigos», amenazó el titular de la bancada kirchnerista, Diego Kravetz.

    Al mismo tiempo casi, Macri se desahogó por una radio porteña sobre lo grave de que muchas personas crean que Ibarra le pagó al zamorista Romagnoli para que abandonara su actuación como diputado juez.

    «Hay mucha gente que está convencida» de que Ibarra «le pagó» a Romagnoli, dijo Macri, quien acotó que «por Romagnoli no voy a poner las manos en el fuego. Hay mucha gente que está convencida y lo ha dicho públicamente, de que Ibarra le pagó a Romagnoli para conseguir ese voto y eso es gravísimo porque le hace daño a la democracia argentina», enfatizó en relación con una denuncia de Iglesias, quien también manifestó sus sospechas sobre el presunto soborno.

    «El ladrón piensa que todos son de su condición», refutó, agresivo hacia Macri, el jefe de Gabinete porteño, Raúl Fernández.

    Horas más, minutos menos, reaccionó el diputado porteño del ARI, Alejandro Rabinovich, pero en su caso en respuesta tardía a Vilma Ibarra, quien ayer repitió lo que viene diciendo desde el lunes, que Elisa Carrió parece funcional a Macri.

    «La senadora Ibarra por lo visto únicamentecomprende y acata las normas de un sistema político en el que es normal recibir instrucciones y bajar la cabeza, sostuvo el legislador.

    Por su parte, como el incidente Romagnoli no tiene correlato cierto por ahora, el ex fiscal Strassera dejó ver que aún puede pedir la nulidad del proceso porque falta un miembro de la Sala, asunto que para los legisladores está claro: se puede resolver el juicio igual, porque se trata de reunir mayoría de 10 para condenar a Ibarra.

    Romagnoli presentó anoche su renuncia formal ante el juez Julio Maier, presidente de la Sala Juzgadora y debe ser resuelta por el pleno de la Legislatura. La mayoría de los diputados considera que la dimisión será rechazada porque es una imposición constitucional que los diputados integren la Sala, aunque el legislador no concurra. De ese modo aseguran que el juicio continuará con 14, en lugar de 15, legisladores, de los cuales si 10 están de acuerdo, Ibarra queda destituido e inhabilitado para desempeñar cargos públicos por 10 años.

    Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias