21 de noviembre 2003 - 00:00

Final: votan banca en la Cámara alta para el PJ

El PJ del Senado quedó ayer a un paso de sumar otra banca, lo cual le permitirá contar con 41 miembros hasta el 10 de diciembre, con la posibilidad de aumentar esa cifra hasta fines de 2005. Esto significa quórum propio holgado y mayores facilidades a la hora de reunir 2/ 3 de adhesiones en el recinto para habilitar tratamientos de leyes sobre tablas (sin dictamen de comisión) o votar proyectos clave.

La Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside Cristina Fernández de Kirchner, destrabó el pliego de la peronista porteña María Laura Leguizamón, quien ocupará la butaca que corresponde a la minoría porteña.

Esa silla permanece vacía desde fines de 2001 y vence recién dentro de cuatro años
. Primero, hubo una controversia electoral. El fallecido socialista Alfredo Bravo se proclamó ganador sumando los sufragios de 2 boletas que lo llevaron de candidato a senador, el ARI de Elisa Carrió y el Partido Popular Nuevo Milenio del hoy kirchnerista Juan Carlos Dante Gullo.

Esta adición fue considerada ilegal por su competidor, Gustavo Béliz, bajo el argumento de que la nominación pertenece a un partido o frente. Razón por la cual no corresponde hacer una suma, si se trata de papeletas con distinta denominación, aun cuando figuren los mismos nombres.

La Justicia, vía la Corte de conjueces, le dio la derecha a Béliz
. A esa altura, el ex funcionario de Carlos Menem ya había optado por asumir el Ministerio de Justicia con Néstor Kirchner. La plaza que le correspondía en la Cámara alta la heredó la suplente Leguizamón. A Bravo, que murió cuando el conflicto no había sido zanjado en Tribunales, lo sucedió la intérprete del Partido Socialista, Susana Rinaldi.

•Respuesta

Desde ese momento, la señora de Kirchner archivó el expediente de la sustituta de Béliz, inspirada en la transversalidad oficialista. Leguizamón, de origen duhaldista, había adelantado que se incorporaría al oficialismo; sin embargo, la primera dama priorizó la relación con los Ibarra. Por un lado, con Vilma Ibarra, de quien se hizo compinche en Asuntos Constitucionales; y, por el otro, con Aníbal Ibarra, a quien el gobierno nacional ayudó a conseguir la reelección. El PS de Bravo-Rinaldi acompañó al jefe de Gobierno metropolitano en la campaña que le permitió renovar mandato.

Se desempolvó el pliego a partir de las fuertes presiones del duhaldismo, a través de su principal embajadora en esta ala parlamentaria, Mabel Müller. Al comando de un grupo de damas, la ultraduhaldista conminó a Miguel Angel Pichetto a trasmitirle a Cristina de Kirchner (ella no asiste al bloque) que retacearían quórum de persistir el cajoneo de Leguizamón.

Pasaron unos días, y Pichetto volvió con la respuesta: una vez que se clausurara en Asuntos-Constitucionales el juicio político a Eduardo-Moliné O'Connor, se analizaría el ingreso del tercer senador por la Capital Federal. En la víspera, a 24 horas del cierre de la etapa probatoria del proceso al juez de la Corte, la señora de Kirchner debió ceder a la embestida de Müller y compañía, aunque lo hizo con los recaudos del caso.

•Reglas de juego

La cita de comisión se adelantó una hora a lo anticipado -y sin que mediara demasiada antelación (algo no demasiado a tono con la transparencia y publicidad del encuentro)-, y se desarrolló casi sin polémica. Ella puso las reglas de juego: pidió que fueran presentados los dictámenes, pero pasó la discusión al recinto para el miércoles de la semana que viene. Una forma de evitar roces en público con su amiga Ibarra, ya que la santacruceña acompañará la posición de la bancada favorable a Leguizamón.

No pudo evitar que Müller en secreto le impusiera una condición: que la nominación de la actual legisladora de la Ciudad y ex diputada nacional se debata antes del tratamiento del Presupuesto 2004
, que será convertido en ley en el mismo plenario.

Evidentemente, quedó atada la suerte de esta iniciativa fundamental para la Casa Rosada a
Leguizamón.

Habrá cruces fuertes en el hemiciclo ese día.
Vilma Ibarra adhirió al dictamen de Yoma que beneficia a Rinaldi (el riojano quiere sentar un precedente para un caso similar que afecta en la provincia a uno de sus seguidores), mientras los radicales Raúl Baglini y Eduardo Moro pergeñaron otro pronunciamiento en similar sentido (el mendocino también está interesado en beneficiar a sus comprovincianos y correligionarios que reclaman lo mismo que los socialistas porteños). Ibarra reflexionó que « resulta absurdo que un candidato puede competir consigo mismo, en caso de que vaya en 2 boletas distintas», como en el caso de Bravo-R inaldi.

El despacho de mayoría colectó apoyos del resto del PJ, además del aval del lopezmurphista tucumano
Pablo Walter. El referente de Recrear en el NOA volvió a la comisión, después de ausentarse durante el tratamiento del enjuiciamiento a Moliné -adujo Walter que «no quería convalidar con mi presencia semejante circo»-.

Los socialistas que participaron de la reunión quedaron muy disconformes y prometieron reclamar a la Justicia supranacional, es decir la Corte Interamericana de Derechos Humanos. «Vamos a pedir, cuando ganemos, que las costas sean pagadas de las dietas de los senadores que apoyen el ingreso de Leguizamón y le den la espalda a la voluntad popular», acusó Oscar González, secretario general del PS, rodeado del senador electo Rubén Giustiniani (Santa Fe) y de Héctor Polino.

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