3 de diciembre 2010 - 00:51

Fracasó la Convención Nacional de la UCR

La Convención Nacional de la UCR se levantó hasta nuevo aviso sin que tomara ninguna decisión, en medio de la disputa por la habilitación a la conducción nacional del partido para que pueda convocar a elecciones internas anticipadas para definir la candidatura presidencial del radicalismo.

Tras varias horas de debate, la sesión que presidía Hipólito Solari Yrigoyen fue levantada por falta de quórum poco después de las 20:00, justo cuando Ricardo Alfonsín comenzaba su discurso en el acto de lanzamiento de su candidatura presidencial, y sin que se sometiera ningún tema a votación.

El encuentro se desarrolló en medio de la presión de la conducción de la UCR y el alfonsinismo para incorporar en la reforma de la Carta Orgánica del partido un artículo que permita al Comité Nacional convocar eventualmente a elecciones internas anticipadas para elegir al candidato presidencial del radicalismo, movida que era resistida por el cobismo.

Aunque estaba previsto que la cumbre pasara durante la tarde a un cuarto intermedio hasta este sábado, momento en que se aprobaría el documento final y el presidente Ernesto Sanz cerraría con su discurso, al ajustado número de convencionales motivó el cambio de planes.

A diferencia de otras ocasiones, la Convención se desarrolló con muy poca presencia (en el arranque hubo 177 convencionales acreditados, es decir apenas 13 por encima del número necesario para el quórum) y poca trascendencia interna, teniendo en cuenta que muchos dirigentes estuvieron concentrados el acto de lanzamiento de Alfonsín.

El principal punto del temario a tratar en el máximo órgano resolutivo partidario era inicialmente la política de alianzas para 2011 y los lineamientos básicos del programa de gobierno, aunque la reforma de la Carta Orgánica se convirtió en motivo de fuerte discusión en negociaciones cerradas.

El artículo en cuestión avalado por Sanz y el alfonsinismo indicaba que la elección de candidatos presidenciales se haría en base a la nueva norma electoral aprobada en el Congreso, tal como pidió la Justicia, pero "sin perjuicio de las decisiones que pueda tomar el Comité Nacional".

Es decir, que se avalaba a la conducción del partido a que pudiera convocar a elecciones internas anticipadas entre todos los precandidatos presidenciales del radicalismo, lo que es rechazado por el vicepresidente Julio Cobos, que apuesta todas sus fichas a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias fijadas por ley para el próximo 14 de agosto.

Fuentes del Comité Nacional señalaron a NA que se trataba de una medida "no vinculante" puesto que no se pueden evitar las primarias de agosto y que buscaba que el partido "conserve autonomía normativa" frente a la ley nacional.

Pero convencionales del cobismo advirtieron que "si la ley es de orden público" esta atribución del Comité Nacional "no va a tener validez" y remarcaron que no había "un consenso generalizado para aprobar esa reforma".

De todos modos, fuentes cercanas al vicepresidente consultadas por NA indicaron que la iniciativa ocultaba una trampa: en caso de que el Comité convocara a internas en marzo, podrían participar tanto Sanz como Alfonsín y dejar afuera al mendocino, con el desgaste que eso significaría en su trabajo de regreso al partido.

Aunque había sido invitado por el presiente de la Convención, Hipólito Solari Yrigoyen, el vicepresidente Cobos se excusó "por motivos personales", pero hizo llegar una carta en la que en la que abogó por "la construcción progresiva de un frente electoral" con otras fuerzas políticas y pidió al partido que "mantenga una posición de apertura y espera responsable".

"Hay que multiplicar esfuerzos, sin caer en divisiones estériles y priorizar la unidad y crecimiento de nuestro partido a favor de las expectativas de todos los ciudadanos", indicó el vicepresidente en su mensaje.

Respecto a la política de alianzas, en la Convención no hubo conflictividad: el documento final tenía previsto facultar a la mesa de conducción del Comité a avanzar en la búsqueda de acuerdos con fuerzas políticas "afines" para 2011 en base a un programa de gobierno común y no pondrá nombres para esas fuerzas.

Evitaría así un choque directo con la Coalición Cívica de Elisa Carrió, a pesar de que la posibilidad de que reflote la alianza para 2011 es casi nula, algo que ya comprendieron el GEN y el Partido Socialista (PS), socios de la UCR en el Frente Progresista.

"Vamos a proponer que nuestras autoridades ejecutivas puedan establecer acuerdos con otras fuerzas. Pero no con cualquier fuerzas. Tienen que tener ideas afines a la UCR enmarcadas en el progresismo social", señaló Solari Yrigoyen en la apertura del encuentro en el Centro Asturiano de Vicente López, luego de la interpretación del Himno Nacional a cargo de Jairo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar