La ministra de Defensa, Nilda Garré, y el juez Guillermo Tiscornia.
El Gobierno nacional acusó ayer al juez Guillermo Tiscornia de provocar un "apriete" y una "negociación de último momento" para evitar un juicio político en su contra, al evaluar la decisión del magistrado de investigar a la ministra de Defensa, Nilda Garré.
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Esas fueron las palabras que utilizó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para cuestionar la medida de Tiscornia y definir al dictamen judicial como "un despropósito".
"Sólo tiene olor a apriete y a negociación de último momento. Se equivocó: nosotros no negociamos estas cosas", insistió Fernández.
Sin embargo, Tiscornia -juez en lo Penal Económico a cargo de la investigación sobre una seis de exportaciones de armas a Estados Unidos- sostuvo que "hasta el día de la fecha no está acusada formalmente de absolutamente nada", aunque admitió que "la eventual imputación" en su contra "podría remitir a una posible maniobra elusiva del control aduanero".
Tiscornia señaló que no existe todavía un "estado de sospecha formal respecto de la doctora Garré" y dijo que le envió una cédula judicial para "permitir que la parte imputada controle la actividad del juez".
"Esto hace a la elemental noción del derecho de defensa", consideró el magistrado en declaraciones radiales.
De todos modos, calificó de "espectáculo fantochesco y denigrante" al impulso a un juicio político en su contra por parte del oficialismo.
El juez consideró que Garré "se puede quedar muy tranquila" y resaltó que la investigación está "en un estado mucho más primario y embrionario" que para llamar a indagatoria a los sospechosos.
Pero Fernández sostuvo que el magistrado dio a conocer un dictamen contra Garré justo en el momento en que se iba a tratar el juicio político en el Consejo de la Magistratura.
"El juez Tiscornia hace tiempo que tiene pedido de juicio político y por el modo en que funcionaba el Consejo de la Magistratura demoró muchísimo en resolverse ese tema. Sabiendo que esa tarde la Comisión de Acusación firmaba el dictamen, sacó este fallo sobre la ministra Garré", señaló.
A su vez, la ministra de Defensa afirmó que el juez la quiere "tomar de rehén" para tratar de negociar el resultado del juicio político que se le impulsa.
"Tengo mucho respeto por la Justicia cuando se trata de un juez digno, pero no cuando me quieren tomar de rehén", enfatizó Garré, al apuntar contra Tiscornia.
La funcionaria dijo que el magistrado pone "la mira sobre altos funcionarios para ver si negocia su juicio político".
Y estimó que al imputarla en una causa por presunto contrabando agravado de armas, Tiscornia quiso "presionar" al Consejo de la Magistratura para que no se impulse un juicio político en su contra.
Garré consideró en declaraciones a la prensa que el juez también quiso quedar "como víctima" y poner "en la picota a un ministro del Poder Ejecutivo".
La funcionaria criticó con dureza así a Tiscornia tras rechazar una vez más las sospechas que el magistrado expresó sobre su actuación en operaciones de venta de armas que están siendo investigadas.
Por otra parte, Garré descartó que su cartera esté enfrentada a otras áreas del Gobierno, como la Aduana.
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