Apesar de las peleas, públicas y secretas, el gobierno nacional y Jorge Telerman guardan una relación casi podría llamarse familiar. Al menos así se refleja en los últimos movimientos de funcionarios, producto de un divorcio en cuotas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La cuestión es que, cuando un funcionario se va -o lo echan- del gobierno de Telerman, encuentra enseguida una habitación en la amplitud del gobierno nacional. No hay uno de esos actores, en su mayoría ex integrantes de la administración Aníbal Ibarra, que se haya quedado en el desamparo laboral. Pero, también es cierto que aun confrontando en la pelea electoral con el candidato oficialista, Daniel Filmus, Telerman tiene corazón: todavía son muchos los kirchneristas de pura fe verticalista que conservan su lugares en direcciones y subdirecciones de la Ciudad de Buenos Aires, producto, tal vez de un escenario aún confuso en los campamentos que vigila el jefe de Gabinete Alberto Fernández.
Recientemente, la última en irse del gobierno de Telerman fue la peronista Raquel Kismer de Olmos, quien en un acto de lealtad a su candidato Filmus renunció al cargo de directora de AUSA (la sociedad del Estado porteño que administra las autopistas). Pero, Olmos esta semana asumió un puesto clave en el Ministerio de Interior que conduce Aníbal Fernández: subsecretaria de asuntos municipales.
Anteriormente -y sólo por mencionar los casos más importantes- se retiró el ministro de Educación, Alberto Sileoni, un aliado incondicional de Filmus, tanto en la tarea educativa como en la política. Telerman ya nombró en su lugar a Ana María Clément y ahora se apresta a reemplazar a «Kely» Olmos, por otro personaje olvidado ya en la política porteña, como es el ex legislador Ariel Schifrin, un hombre que fue en su momento mano derecha de Ibarra, pero terminó enfrentado hasta familiarmente con el ex mandatario y también con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Schifrin, quien fue uno de los proclamadores de la destitución de Ibarra, viene colaborando en la campaña de Telerman, pero hasta el momento no se le conocía cargo rentado, como el que tendría en AUSA (uno de los mejores pagos en el Gobierno de la ciudad) o quizá en la Corporación Sur.
Después de todo, la lista de los cobijados por el gobierno nacional que salieron del porteño es larga. Algunos casos son los de Roberto Feletti (vice del Banco Nación), Eduardo Hecker (comisión nacional de valores), Alejandra Tadei (en la procuración del Ministerio de Economía), Gonzalo Ruoanova (un referente de Vilma Ibarra, actualmente contratado en la jefatura de gabinete).
Vale recordar que cuando Telerman asumió en reemplazo de Ibarra urdió un acuerdo con el kirchnerismo para conformar su gabinete, pero luego las aguas se dividieron. A pesar de ello, hay actualmente funcionarios de todas las tribus del oficialismo local en distintas reparticiones. Una subsecretaría, por ejemplo en el área de Descentralización es ocupada por una referente del sindicato de porteros, amigo del gobierno; Vilma Ibarra, todavía conserva directores de área que le responden y lo mismo otros dirigentes del kirchnerismo. Dentro del gabinete, por estas horas aseguran que «no se va nadie más».
Dejá tu comentario