28 de agosto 2003 - 00:00

Gobierno elevó propuesta por Zaffaroni

Quedó comprobado que el ex camarista Eugenio Zaffaroni escribió un libro para la Aeronáutica durante el último Proceso militar justificando la "eliminación física del adversario" en caso de fuerza mayor. El gobierno quiere juzgar de nuevo a militares por las desapariciones en ese período pero propone a la Corte como miembro a uno de los cerebros que justiticó la barbarie. Un absurdo si, además, se tienen en cuenta los atentados contra la familia argentina que propició en fallos polémicos y repetidamente rechazados por la Corte. Se demuestra que pedir la opinión de la gente para la nominación fue un gesto demagógico del presidente Néstor Kirchner, porque fue mayoritaria la reacción contra este ex magistrado. Igual se lo auspicia. Es poco serio. Para ser exigente y hasta retador de la sociedad argentina, el gobernante debe resultar coherente.

Pese a las opiniones contrarias, el gobierno de Néstor Kirchner decidió enviar anoche al Senado el pliego del jurista Eugenio Zaffaroni para integrar la Corte Suprema de Justicia, para suceder a Julio Nazareno.

En la presentación firmada por Kirchner y el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Béliz, que tiene 17 cuerpos y consta de 200 fojas de antecedentes, se destaca «la capacidad técnica y el profundo compromiso con el sistema democrático y los derechos humanos que ha demostrado en su trayectoria pública» Zaffaroni.

Pese a que durante más de dos semanas, la candidatura de Zaffaroni recibió más cuestionamientos públicos que adhesiones para el gobierno, el cúmulo de observaciones que se le hicieron al jurista no alcanza para opacar su postulación. Curioso porque en la Oficina Anticorrupción existe una denuncia para que se investigue su situación patrimonial, señalada como «dudosa».

A pesar de esta situación, el gobierno afirma que de las observaciones -provenientes de entidades representativas de la actividad profesional, académica, social, política y de derechos humanos-, «80,7% es favorable a la propuesta, y el 19,3% restante se expresa de modo adverso a la propuesta».

Como contrapartida, se reconoce que del universo de las presentaciones particulares, que suman un total de 842, «de ellas son originales 125, y 717 han utilizado un mismo texto», lo que equivale a 85,15% del total de las mismas.

• Objeciones

« De las 125 observaciones originales, que representan 14,85%, 31 han sido favorables a la propuesta del candidato, y 94 han sido adversas

Asimismo, sostiene que del universo de objeciones seriadas, todas fueron adversas a la propuesta. Algunas de las objeciones tienen como tópico lo siguiente:

• Que ser un estudioso de la ciencia penal no lo califica de por sí como el candidato más idóneo para la Corte Suprema, dado el sentimiento de inseguridad que embarga a la sociedad.

• No comparten la concepción que
Zaffaroni tiene del derecho penal, señalando que si llegara a la Corte, una vez allí, intentaría abolir nuestro sistema penal.

• Existen, además, numerosas referencias a determinados fallos, que son los más controvertidos del jurista, tales como el caso «
Tiraboschi», el caso « auto abandonado», el caso « Sánchez» -armas no disparadas indicarían que no hay intención de dañar-, entre otros.

• Se señalan también su postura favorable a la ley del «
dos por uno» y su participación en la redacción del Código de Convivencia. Por estas razones, consideran que el pensamiento de Zaffaroni es «manifiestamente inconstitucional».

• Otra de las cuestiones que se señala es, en primer lugar, el apoyo de
Zaffaroni a la candidatura presidencial de Néstor Kirchner.

En otro tramo del informe elevado al Senado, se añade: «Dijimos al inicio del proceso que no nos interesaba conformar una Corte adicta. Lo repetimos y sostenemos con vigor, compromiso con la Constitución, con la democracia, con la dignidad del ser humano, y los derechos del hombre».

Es llamativo que entre las muchas cuestiones que se le objetó al jurista, el gobierno haya defendido «el profundo compromiso del penalista con los derechos humanos» y no haya tenido en cuenta el libro que escribió para la Aeronáutica durante el Proceso militar justificando «la eliminación física del adversario», en caso de fuerza mayor. Un absurdo que ahora deberá tener en cuenta el Senado cuando trate el pliego de Zaffaroni.

Según la modificación al reglamento realizada en julio de este año, la audiencia pública para la designación de los jueces tendrá similitudes a la realizada por el Ejecutivo y será la Comisión de Acuerdos del Senado la encargada de la recepción.

Es en este recinto donde Zaffaroni encuentra la mayor resistencia. En el Senado no convence mucho la postulación del jurista y varios de los legisladores anticiparon que la rechazarán. Incluso, la primera dama, la senadora
Cristina de Kirchner, sentenció que esperará a que llegue el pliego para formarse una opinión sobre su eventual aprobación.

Vencido el plazo para presentar las observaciones y las preguntas que se le quieran formular al interesado durante la audiencia pública, la Comisión de Acuerdos analizará en el término de tres días hábiles cada una de ellas
.

Tras fijar fecha para la realización de la audiencia, que puede durar una sola sesión o, de no ser posible, extenderse a días sucesivos, en su transcurso serán leídas las observaciones presentadas que fueron declaradas admisibles y la presentación hecha por el interesado contestando aquéllas.

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