El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En ese momento, la oposición más los bonaerenses no pudieron imponer el tratamiento por requerir el reglamento tres cuartos de los diputados presentes para habilitarlo, al no tener aún dictamen de todas las comisiones. Pero el resultado nominal de la votación fue una derrota aplastante para el kirchnerismo que debió enfrentar al resto de la Cámara con sólo 52 votos a favor. Ese proyecto de suspensión de ejecuciones hipotecarias venía con órdenes precisas de Roberto Lavagna y el resto del gobierno: no dejarlo pasar aun al costo de paralizar la sesión.
Hubo, además, otros datos que se hicieron correr en la última semana para mortificar al cuarteto oficialista que comanda el bloque PJ. Por ejemplo, el duhaldismo jura que no hubo ninguna operación para ganar esa votación en el número, que sólo se debió a que no existieron directivas desde la conducción y, por lo tanto, cada diputado votó de acuerdo con su conciencia. Esa libertad dio el resultado nefasto para el kirchnerismo.
Ayer, muchos duhaldistas aún no habían recibido instrucciones sobre qué hacer en la sesión especial de mañana.
Mientras tanto, el kirchnerismo sí había definido que bajo ningún punto de vista sentaría a sus diputados en el recinto: «Será difícil que consigan el quórum, pero si lo hacen, para nosotros sería una tragedia», se sinceraban.
Dejá tu comentario