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Cristina estuvo acompañada en el acto por gran parte de su gabinete.
La renuencia a la inversión fue el eje del reproche presidencial a los productores agropecuarios afectados por la sequía. Les enrostró que no se puede "seguir pidiéndole a Dios la lluvia y cuando no llueve, pedirle plata al gobierno", al tiempo que les recordó que existen seguros contra "granizo, heladas y sequías".
Los invitó a que "cada productor contrate y pague su seguro" como lo hace la mayoría. Al tiempo que les recordó que "tuvieron tanta rentabilidad"y les vaticinó que esta rentabilidad "la van a seguir teniendo".
Este reproche no fue un comentario casual porque Cristina comentó que ya instruyó al ministro de Agricultura "para que esta política de seguros contra helada, granizo y sequía sea la política a implementar". El Gobierno, por su parte, contribuirá con los planes de riego.
La respuesta no se hizo esperar. El Comité de Acción Gremial de Federación Agraria Argentina le aclaró a la Presidente que "no existen seguros que cubran toda la geografía agropecuaria de nuestro país, porque justamente el Estado nunca se ocupó de impulsarlos". También la entidad le recordó que el campo "es socio en las ganancias" pero que "cuando nos toca una mala -como ahora- nos mandan al banco o a las entidades financieras".
En otro párrafo del discurso Cristina había afirmado que por suerte y gracias a las lluvias, "el daño (de la sequía) es mínimo". La Federación Agraria, por el contrario, sostiene que los efectos de la sequía son reconocidos internacionalmente, en el USDA y en el Mercado de Chicago. "El problema está y el gobierno no debe negarlo fronteras adentro", finaliza el comunicado.
• Palos a la CGT
Con ironía, la jefa de Estado comentó un artículo del diario El País de España donde se analizaba la actual situación laboral. "Mientras aquí se están inaugurando viviendas, ampliando fábricas y ayudando a los ganaderos por la sequía", allí -afirmó- "hay una rebaja general de salarios". Con un palo también para los medios se asombró que el diario El País no utilice la palabra "ajuste" al referirse "a la reforma que abre la puerta a una rebaja general de los sueldos".
A la primera mandataria le llamó la atención que los sindicatos españoles (en su mayoría de izquierda) protestarán a través de "una movilización ascendente y, como recurso a futuro, en una huelga", comentó para luego reflexionar: "Qué suertudos que son los empresarios españoles y el gobierno español, que anuncian rebajas de sueldo, despidos masivos y demás, y los dirigentes gremiales están pensando a futuro en alguna huelga general".
De esta manera, la mandataria le envío un mensaje también al titular de la CGT, Hugo Moyano, en momentos en que es notorio el distanciamiento con la Casa Rosada y se está hablando de movilizarse en los próximos días contra el Gobierno. Otro de los reproches al sindicalismo que también le hiciera a los sectores empresario es por los trabajadores en negro. Les recordó que también es responsabilidad de toda la dirigencia gremial y les reprochó que solamente se preocupen por los trabajadores que ya están en sus gremios.
Finalmente, la jefa de Estado sostuvo que los argentinos deberíamos ver "en qué mundo estamos y la Argentina que tenemos". Si bien se negó a creer que "somos los mejores o que vivimos en un Disney World" sí defendió el modelo de crecimiento con inclusión social y les pidió a los 40 millones de argentinos, aunque especialmente a toda su dirigencia, que "esta Argentina real, en este mundo real, la valoremos y por favor, la cuidemos".




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