Gobierno se suma a proyecto de dividir el país en regiones

Política

El gobierno se enfiló ayer detrás del progresista proyecto de regionalizar el país que empujan ya dos provincias, Neuquén y Río Negro. Hoy sus gobernadores lanzarán un plebiscito para la fusión de esos estados para gastar menos y mejor, y diseñar una futura región patagónica que incluirá a otras provincias. En realidad, es retomar una de las ideas más fructíferas: descentralizar recaudación y gasto, reducir legislaturas y cargos de los tres poderes, fortalecer los municipios. Anteriormente hubo ideas como las del político Roberto Noble en 1960, el municipalismo de los proyectos de López Murphy o la idea regional de Carlos Menem, que incluyó el proyecto en la Constitución reformada en 1994 y firmó un libro en 1997 junto a Dromi diseñando la división y funciones de cada región. Es alentador que avancen Neuquén y Río Negro en un plebiscito de fusión porque reflota el debate sobre un país más moderno; más lo es que el gobierno nacional se sume a la idea y haga algo para dejarles a sus sucesores el germen de una reforma imprescindible.



































A partir de la firma del acta acuerdo de Viedma, entre los gobiernos de Río Negro y Neuquén, la administración nacional pondrá especial atención en el proceso de integración de ambos estados. El gobierno nacional pretende adecuar la iniciativa al resto del país, para incluirla en el proyecto de reforma política que envió al Parlamento nacional.

«Me permito sugerir que se siga todo lo vinculado con la regionalización, porque es el camino más corto para una verdadera reforma del Estado, la verdadera reforma política: allí la gente podrá percibir la diferencia en cantidad y calidad de servicios», dijo ayer el ministro de Interior, Jorge Matzkin, al finalizar la ceremonia en donde Neuquén adhirió al pacto fiscal con Nación (ver nota con Ambito Nacional).

A partir de esta semana, no sólo comenzará una carrera contrarreloj para ver en qué momento se convocará a un plebiscito, sino que
habrá una fuerte pugna por aparecer como los padres de la criatura.

Desde Viedma,
Pablo Verani respaldó enfáticamente la iniciativa destacando que lo más cerca que ve en el futuro próximo es la convocatoria a una consulta popular.

Para el resto es cuestión de un par de años. Arriesgando que el proceso integral llevará al menos cinco años a partir de su puesta en marcha.

Por su parte,
Jorge Sobisch mencionó que no tenía «ninguna duda» de que la iniciativa será aceptada a través de un plebiscito que podría celebrarse « el mismo día que las elecciones generales». Mañana, los equipos técnicos de ambas provincias darán inicio a la mesa de trabajo que será coordinada por los ministros José Brillo y Gustavo Martínez.

Estos hombres deberán ser los encargados de decidir la fecha de convocatoria al plebiscito que
será en conjunto con los próximos comicios nacionales, siempre y cuando no se produzca un excesivo adelanto para las urnas. El acta dejará abierta esta posibilidad por la sencilla razón de que no hay seguridades sobre que se cumpla con el cronograma electoral que prevé elecciones generales en setiembre del año 2003.

En diálogo con este diario,
Brillo expresó que el plan para lograr el funcionamiento como región-Estado constará de distintas fases: «Una inicial, de trabajo entre las primeras provincias que suscriben el tratado, en este caso Río Negro y Neuquén, donde nos hemos fijado una agenda a desarrollar entre los distintos equipos o gabinetes provinciales».

La agenda contempla estudios, análisis de la unificación de lo que son los códigos fiscales de ambas provincias.

También analizarán la fijación de políticas comunes de servicio público, entes reguladores y la unificación de legislación vigente.

El ministro neuquino expresó que «
también buscaremos la forma de cómo recuperar el ejercicio de facultades y competencias no delegadas por el Estado nacional. De cómo recuperar los parques, el manejo sobre los recursos naturales, el medio ambiente». Y agregó que estos temas « hacen a una unificación. Es un trabajo que vamos a hacer con la provincia de Río Negro, más allá del estudio de la elaboración del plebiscito y todo lo que signifiquen los pasos para la unificación posterior».

Luego del plebiscito que aseguran será el gran anuncio de hoy,
Sobisch y Verani irán por la convocatoria a elección de constituyentes.

«
Una vez que las comunidades decidan que van a conformar una nueva provincia se deberá reunir la asamblea constituyente para desarrollar la constitución de la nueva provincia», expresó anoche Brillo.

La mesa de trabajo también deberá redactar los proyectos de ley que deberán ser aprobados por el Parlamento nacional, así como la aprobación en sendas legislaturas provinciales.

Sobisch
y Verani darán hoy el primer paso hacia la regionalización patagónica al firmar en Viedma el proyecto para avanzar en la unificación de estas dos provincias.

La idea lanzada por
Sobisch sugiere la unificación del conjunto de las provincias patagónicas, prevista para 2007, y el llamado a un plebiscito el próximo año.

La reunión entre
Sobisch y Verani está prevista a las 11.30 en el despacho del mandatario rionegrino, informó la oficina de prensa del gobierno neuquino.

En forma paralela, funcionarios y técnicos de ambas provincias participarán de un encuentro de trabajo en el que definirán las acciones conjuntas a instrumentar en el corto y mediano plazo. Luego se firmará el denominado Acuerdo de Viedma y, finalmente, los gobernadores ofrecerán una conferencia de prensa.

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