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Seguimos teniendo problemas, muchos de ellos graves, pero al mismo tiempo muchos índices de nuestra economía comienzan a reflejar mejoras en diversas áreas, mientras una gran red de contención social alcanza a millones de argentinos en la emergencia.
Este gobierno de transición, fruto del acuerdo parlamentario, fue convocado en uno de los peores momentos de la historia del país, para garantizar la paz y la democracia y para poner nuevamente a la Argentina a trabajar. "Esta ha sido nuestra palabra empeñada y la estamos cumpliendo".
-Al terminar el primer cuatrimestre de este año, con la Argentina en default y quebrada, el dólar llegó a tocar los 4 pesos y se vaticinaba que llegaría a los 7 o más, antes de fin de año.
-Se perdían reservas día a día. Para evitar una disparada del dólar y para mantener al día los compromisos entre abril y junio se destinaron 2800 millones de dólares.
-Los depósitos del sistema bancario caían.
-La inflación superó el 10 por ciento y algunos analistas sostenían que la hiperinflación era inminente.
-En cada provincia se emitía moneda, estaba cortada la cadena de pagos, las empresas quebraban y la desocupación crecía.
-Los datos del INDEC al mes de mayo reflejaban la implosión argentina: 19 millones de pobres, ocho millones y medio de indigentes. Y por primera vez en la historia contemporánea argentina el hambre fue una realidad para muchos hogares. -Se hablaba de la renuncia del Presidente y de la caída de este gobierno de transición, sin que se avizorara un panorama de calma como para convocar a elecciones.
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