18 de enero 2002 - 00:00

Ibarra ahora atado a la ayuda nacional

La Ciudad de Buenos Aires, encaminada al bono propio, reclamó ayer más ayuda del gobierno nacional. El tercer presupuesto del país, como es el de la Capital Federal, quedó atrapado en el salvavidas que le pueda ofertar Eduardo Duhalde. Aun así, recién el mes próximo se estrenarían los bonos « porteños», mientras que el Gobierno local dispuso pagos parciales y exclusivamente para servicios imprescindibles.

Un desanimado Aníbal Ibarra salió ayer del despacho de Jorge Capitanich, adonde acudió con una comitiva porteña a pedir socorro para la Capital Federal, que gobierna el frepasista.

Desplome

Las cuentas del distrito se desplomaron en diciembre y día a día Ibarra padece los efectos de atrasos en los pagos: desde gremialistas estatales que le arman batucadas en la puerta del municipio hasta las empresas de servicios que amenazan con dejar de prestarlos.

La recuperación de los saldos porteños es el principal problema que agobia a la gestión. Los funcionarios de la Ciudad aducen «una rebelión fiscal», que les viene mermando las arcas.

Ibarra
propuso a Capitanich, y al grupo de funcionarios de área social y de Trabajo que lo acompañaron, que la Nación firme los convenios que requiere la Ciudad para algunas obras.

«Esto a ustedes no les significa costo», reclamó sobre planes para instalar una amarra de cruceros en la costa porteña y urbanizar tierras del ferrocarril entre otros emprendimientos.

Capitanich
les explicó que para la Capital habrá 10.000 planes de ayuda social y que la deuda que la Nación mantiene con el distrito se pagaría en el trascurso de este año.

Ibarra
llegó acompañado de su jefe de Gabinete, Raúl Fernández; su secretario de Hacienda, Miguel Pesce, y de los principales secretarios. Los funcionarios explicaron a sus pares nacionales que « no se pueden repartir planes sociales tomando de base el porcentaje de coparticipación, porque nosotros recibimos 1%». Así le aumentaron la cuota a Capitanich con el reclamo de cuadruplicar esa ayuda, que le envíen cuanto antes los $ 89 millones que adeudaba Fernando de la Rúa y para más, que sean tan amables de aceptar los bonos «porteños» que se apresta estrenar la Ciudad como pago de impuestos nacionales.

Consuelo

« Vamos a considerar el pago de la deuda, hay que hablarlo con Remes, depende del programa fiscal y monetario, el miércoles les contestamos», se despidió el jefe de Gabinete de Eduardo Duhalde, para consuelo de Ibarra.

Ayer, los funcionarios del Gobierno porteño se disponían sólo a pagar los «servicios críticos» y la deuda con el personal contratado -$ 90 millones anuales-, apelando a los $ 50 millones en LECOP que recibió de préstamo la Capital, de un total de 100 millones que se completará la semana próxima.

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