El suspendido jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, afirmó hoy que los familiares de las víctimas del boliche República Cromañón que protagonizaron un "escrache" en su contra frente a su casa fueron objeto de "un profundo manejo político", y denunció "amenazas" en su contra.
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"No puede ser que haya alguien que se crea que está por encima de la ley", enfatizó Ibarra, al tiempo que señaló que recibió "reiteradas amenazas" dirigidas en su contra y en contra de sus "hijos".
Al evaluar el "escrache" que le realizaron en su casa ayer, Ibarra destacó que "la inmensa mayoría de los familiares de Cromañón no estuvieron aquí, no estuvieron amenazando ni haciendo este tipo de cosas".
Pero advirtió que hay familiares a los que "desde la política" se les "potencia el dolor y se los manda frente a la prensa".
Ibarra se pronunció de esa forma en momentos en que vecinos de Villa Ortúzar realizaban una manifestación a su favor, bajo la consigna: "Justicia y verdad, Aníbal no se va".
El funcionario suspendido destacó, en diálogo con la prensa en la puerta de su domicilio, que el "escrache" que hicieron ayer en su contra fue una "injusticia profunda" y parte de un "profundo manejo político".
Por otra parte, ratificó que se presentará el 17 de enero próximo en la Legislatura cuando comience formalmente el juicio político en su contra.
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