Familiares de víctimas de la tragedia de Cromañón denunciaron ayer «arreglos espurios» entre legisladores para evitar que se aprobase el juicio político a Aníbal Ibarra por su responsabilidad política en el hecho. «Hubo acuerdos espurios entre legisladores para que cambiaran el voto. Algunos incluso viajaron para no presenciar la sesión, como el socialista Roy Cortina o el caso del Chango Farías Gómez, al que le ofrecieron un viaje a Cuba», dijo a «Télam» Pablo Blanco, cuyo hijo, Lautaro, murió en el incendio.
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Con pancartas y fotografías de sus hijos muertos, numerosos padres se concentraron tarde en las puertas de la Legislatura porteña, algunos después de haber pasado allí la noche, en espera de una definición sobre el caso.
Una especie de santuario, similar al montado en las inmediaciones de la disco incendiada en Once en diciembre pasado, se había erigido en las puertas del Palacio Legislativo, con imágenes y leyendas alusivas a la tragedia que mató a 193 personas.
Para el padre de Lucas, quienes desean impedir el juicio político a Ibarra -a quienes no identificó- «están operando de una manera siniestra» con el afán de no sumar los 30 votos necesarios para enjuiciar al jefe de Gobierno. Marisa Gómez, madre de otra víctima de Cromañón, Gustavo Marchiano, dijo que aunque se lograse el aval para el juicio, la lucha de los familiares «no termina aquí». «La lucha es larga, continúa, es paso a paso. Este es un escalón importante, pero no termina acá porque después hay que ver qué pasa, cómo se desarrolla el proceso», agregó Gómez.
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