Insólitos protestantes

Política

No faltaban más algaradas en la Capital Federal, distrito con el que se ceban protestones de todo color. El miércoles 21, los propietarios de bares y restoranes cerrarán sus locales y marcharán junto con los sindicalistas del sector (los maneja Luis Barrionuevo) hacia la oficina de Mauricio Macri. Se quejarán por el proyecto de reforma que les duplica el Inmobiliario y les aumenta la tasas de los contratos de alquiler. Había piqueteros y gremialistas; ahora se suman los empresarios.

La reforma impositiva propuesta por Mauricio Macripara 2009, comenzó a despertar quejas en los sectores que están contemplados para una suba de los tributos. Varias cámaras de comerciantes pidieron ya audiencias con distintos bloques legislativos, pero además los empresarios nucleados en la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares y Afines, que conduce Manuel Novo, anunciaron un cierre de los locales para el próximo 22 de octubre. Protestan porque ese rubro está consignado en el proyecto de reforma de la ley tarifaria 2009, que envió Macri a la Legislatura.

Los restoranes, de acuerdo con el proyecto, deberán pagar el doble de lo que abonan actualmente en concepto de Alumbrado, Barrido y Limpieza. El aumento está justificado por la administración macrista porque «son grandes generadores de residuos», lo que significaría un gasto mayor que en otras actividades para la recolección de residuos.

Pero, además, el sector suma que será aumentada la tasa que pagan los alquileres de inmuebles, que se elevará de 3% a 4,5%, aunque también se elevará el piso para el tributo que actualmente es de $ 1.200 y pasará a $ 3.500.

El Gobierno porteño sostiene que como compensación a los restoranes no les cobrará más la tasa por sacar mesas y sillas a la vereda que se paga semestralmente. En ese argumento está la mayor queja del sector, que invitó a los gastronómicos de Capital, el gremio de Dante Camaño, a sumarse a una marcha de protesta contra Macri el próximo 22.

El titular de la Asociación, Manuel Novo, explicó a este diario que hay muchos restoranes y bares que no utilizan la vereda para disponer de mesas y sillas y por lo tanto no obtendrán beneficio. En cambio, aluden a que los principales comercios del rubro, en zonas como Recoleta, disponen de gran cantidad de plazas para sus clientes en la acera y que en ese caso se beneficiarían los grandes restoranes y se perjudicarían los de menor expansión.

  • Distorsivo

    «Ingresos Brutos es un impuesto distorsivo y en lugar de aumentarlo, los legisladores deberían estar peleando por la coparticipación que la Ciudad de Buenos Aires no recibe nada», sostuvo Novo.

    Por otra parte, dentro del sector se asegura que más de la mitad de los comercios alquilan los locales y tendrían que pagar más de acuerdo con la suba que se propone en la tasa para esos contratos.

    Otro fundamento de la furia de los restoranes y bares es que «comienza una baja de la actividad por menor consumo y menor turismo, y no es momento de aplicar un aumento de impuestos».

    Pero suma además a la quejalas clausuras que recientemente aplicó el Gobierno de la Ciudad a muchos locales que encontró en infracciones y que, de acuerdo con los propietarios o concesionarios, habría sido una medida exagerada.

    Novo consideró que «el Gobierno de la Ciudad está pensando en tomar medidas que resultarían nefastas para la continuidad de muchos de nuestros establecimientos».

    «Por ello -agregó- se coordinó con el gremio gastronómico de Capital el cierre de puertas desde las 12 con movilización de empresarios y trabajadores a la Jefatura de Gobierno», explicó.

  • Desfile

    El debate sobre la ley de Presupuesto 2009 y las reformas al Código Fiscal y la Ley Tributaria, con una reformulación del Impuesto a los Ingresos Brutos y la generalización del Impuesto de Sellos, comenzará recién a fin de mes en la comisión que conduce el legislador Alvaro González. Por allí desfilarán los ministros para explicar los detalles de los gastos que tienen programados, pero ante la misma comisión tiene pedidos de varios sectores que se verán afectados por el aumento de impuestos.

    Entre ellos, ya se anotaron las concesionarias de compraventa de autos usados, a quienes se eximirá de Ingresos Brutos, pero cuyo cobro se trasladará con una tasa de 2% a la transferencia de vehículos.

    Otra polémica es con respecto a la alícuota de 0,6% que se pagaría sobre los saldos de las tarjetas de crédito. Con los aumentos, Macri busca recaudar $ 1.000 millones extra en 2009.
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