La reunión para conmemo rar los cien años del American Jewish Commitee (Comité Judío de EE.UU.), que reunió a más de 1.500 dirigentes de todo el mundo, reprodujo en Washington la interna de la comunidad judía local. Como reflejo de lo sucedido en 2004 con la visita de Néstor Kirchner a ese organismo, el AJC tomó partido en ella y decidió no invitar al presidente de la DAIA, Jorge Kirszenbaum. La exclusión resulta llamativa en un momento en que la dirigencia de las diversas comunidades de la diáspora cierra filas ante las amenazas de Irán y el ascenso al poder en Palestina del grupo terrorista Hamas, temas que fueron centrales en los discursos que se escucharon en el segundo día de sesiones del AJC, entre ellos el del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La dirigencia de la DAIA se había opuesto a que el AJC concediera una distinción a Kirchner, con el argumento de que aún no había hecho mucho por el esclarecimiento de los atentados contra la Embajada de Israel y la sede de la AMIA. El enojoso incidente se zanjó con la entrega de un libro que puede comprarse en cualquier librería.
Sin embargo, los dirigentes estadounidenses parecen haber elegido ignorar que las relaciones entre la DAIA y el gobierno pasan hoy por su mejor momento, a tal punto que la semana pasada la senadora Cristina de Kirchner pidió hablar en un acto, recordando el Holocausto, organizado por esa entidad.
El desaire a Kirszenbaum prenuncia, además, lo que será la áspera carrera por la presidencia de la DAIA, que culminará con las elecciones hacia fin de año. El principal oponente que se perfila contra la reelección del abogado es Abraham Kaúl, nombre que retrotrae al «episodio Washington»: el entonces presidente de la AMIA y hombre del partido Avodá (laborismo) había sido el principal impulsor del galardón a Kirchner. Desde entonces y hasta la salida de Kaúl el año pasado de la AMIA, casi no hubo diálogo ni acciones conjuntas entre las dos entidades «madre» de la comunidad judía argentina, situación que se revirtió con la elección de Luis Grynwald en la AMIA.
Obviedad
En tanto, según informa la agencia «AJN», la directora del AJC para la región, Dina Siegel, afirmó casi una obviedad: «A doce años del atentado a la AMIA, no estamos satisfechos con los resultados», pero reafirmó su alianza tácita con el gobierno, al elogiar «el compromiso del gobierno y el del Presidente, dado que están consustanciados en el esclarecimiento; la relación con el presidente Kirchner es muy buena. Por su parte, Vázquez enfatizó que «tanto el terrorismo como la desigualdad son intolerables; hay que ser implacables con sus consecuencias y con los responsables de las mismas, pero también hay que ser implacables con sus causas y asumir responsabilidades ante ellas».
Agregó que «esta conferencia es una buena ocasión para hacerlo, porque el pueblo judío tiene una larga historia y también -como todos los pueblosderecho al futuro, pero es innecesario resaltar en este ámbito la importancia de los derechos humanos: pocos pueblos como el judío han sufrido tanto y durante tan largo tiempo el desconocimiento de los mismos».
Dejá tu comentario