El presidente Javier Milei celebró este miércoles la aprobación en general de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) en la Cámara de Diputados y destacó la iniciativa como una de las piezas centrales de la estrategia económica del Gobierno para combatir la inflación.
Luego de que el oficialismo consiguiera la media sanción con el respaldo de bloques aliados, el mandatario utilizó sus redes sociales para agradecer el acompañamiento legislativo y puso el foco en la próxima instancia del debate.
“Muchas gracias Diputados Nacionales por acompañar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA”, escribió Milei en su cuenta de X.
En el mismo mensaje, calificó la aprobación como “un paso fundamental para erradicar a la inflación de la vida de los argentinos de bien” y anticipó el próximo desafío para el Ejecutivo: “Ahora a pelearla en el Senado. VLLC”.
La reacción del Presidente se produjo minutos después de que la Cámara baja aprobara el proyecto por 144 votos a favor, 102 en contra y nueve abstenciones, con el acompañamiento de sectores dialoguistas que permitieron al oficialismo reunir los apoyos necesarios.
Qué establece la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central
Uno de los principales cambios que impulsa el Gobierno es establecer como objetivo prioritario del Banco Central la preservación del valor de la moneda.
Además, la iniciativa busca restringir la asistencia de la autoridad monetaria al sector público. Entre otros puntos, prohíbe el financiamiento directo al Tesoro nacional, las provincias y los municipios, así como la adquisición de títulos públicos en el mercado primario.
Durante el debate, desde La Libertad Avanza defendieron la reforma como una herramienta para limitar la posibilidad de que futuros gobiernos recurran a la emisión monetaria para financiar el déficit. La oposición, en cambio, cuestionó que el proyecto reduzca las herramientas de intervención del Estado a través de la autoridad monetaria.
Con la media sanción conseguida en Diputados, la discusión se trasladará ahora al Senado, donde el Gobierno deberá volver a construir una mayoría para convertir la reforma en ley.