Feroz pelea en Casación por quedarse todos los casos ligados a "cuadernos"

Política

La Sala III adujo conexidad con 11 causas ligadas a Cristina de Kirchner, pero sus colegas de la Sala I se negaron a entregar los expedientes en lo que interpretan como una maniobra. Define el pleno en febrero.

Una feroz interna se desató en la Cámara Federal de Casación Penal en torno del destino de la causa “cuadernos” y que incluyen la situación procesal de la propia vicepresidenta Cristina de Kirchner. Los camaristas preparan motores para definir nada menos que la competencia definitiva de los jueces en el mega expediente por supuesta corrupción en la obra pública, después de haberse lanzado dardos entre sí, por un tironeo para ver cuál de las dos Salas -la I y la III- se queda con el caso. Tras haber pujado en duros términos durante diciembre, el impasse de la feria de enero servirá para aplacar ánimos, pero también para posicionarse respecto de cuál será el clima de Comodoro Py para el regreso del receso, recién en febrero. De fondo también juega la normativa que modifica la aplicación de las prisiones preventivas, uno de los temas de discusión y prioritario en la agenda del tribunal.

En el último día hábil antes de fin de año, los integrantes de la Sala I, Ana María Figueroa, Diego Barroetaveña y Daniel Petrone se negaron a remitir a sus pares de la Sala III -Liliana Catucci y Eduardo Riggi- los expedientes relacionados a la causa “cuadernos”, agudizando un conflicto de competencia que buscaba que un solo tribunal se quede con todo el paquete de causas. Así fue que se demoró el pedido de la defensa de la expresidenta respecto del cese de su prisión preventiva dispuesto por Claudio Bonadio. Pero el antecedente del conflicto estaba dado en que la Sala III intentó a través de un oficio fechado el 17 de diciembre que sus colegas les remitan todos los expedientes “acumulados” con el mega expediente por los recursos presentados por Cristina de Kirchner, según leen en Tribunales, con el objetivo final de quedarse con todo el combo, sin la necesidad de solicitar formalmente una inhibitoria. Adujo la “conexidad”, por ejemplo, con los expedientes N° 3878/2013 (vinculado a la viuda del exsecretario presidencial Daniel Muñoz, Carolina Pochetti) y el N° 3710/2014, relativo a supuestos desvíos en subsidios al gasoil entregados a empresas de colectivos, y que Bonadio activó tras los “cuadernos”.

La contestación fue que la Sala I ya resolvió varios incidentes de la causa iniciada por los escritos del exchofer Oscar Centeno y por GNL, y que bajo el criterio de una buena administración de justicia, esos deben permanecer allí, a partir de un pormenorizado análisis de las fechas en las que fueron realizados los sorteos y la Sala asignada. Sin embargo, desde la Sala III buscan forzar la aplicación de un criterio histórico en Casación que genera la atracción de todos los expedientes conectados en el tribunal que recibió el “primer incidente”, algo que según como se mire, correspondería a la Sala III. En el primer piso de Comodoro Py recordaban definiciones en disputas entre Salas referidos a los casos “Milani” o a “Papel Prensa”, donde se aplicó ese mismo criterio. Pero ahora es más complejo y esconde una trama política por la aplicación que apunta a realizar la Sala I de la aplicación de las normas procesales respecto de prisiones preventivas emanada de la Comisión Bicameral para la aplicación del Código Procesal Penal. Por eso, apenas termine la feria, serán los integrantes de las Salas II y IV los que, en plenario, definan la cuestión.

Petrone y Barroetaveña rechazaron entregar los expedientes y justificaron en que de los 11 expedientes que se reclamaban no se invocaba motivo ni fundamento, e hicieron un listado de las decisiones que ellos habían adoptado en los casos con anterioridad. Y que adicionalmente ya se habían hecho audiencias para los recursos que estaban en pleno trámite como para ser interrumpidos. Lo hizo citando una decisión del pleno de Casación que aplicaba un criterio unívoco para la sala que debía resolver algo que había iniciado. La cuestión ya implicaba un escándalo de proporciones al interior de Casación. Pero el voto de Figueroa fue directamente explosivo. Sostuvo que la intención de la Sala III “no resulta novedosa, pues han pretendido darle trámite bajo diversas formas y en cada una de ellas, en el marco de distintos expedientes (alguno de ellos, sin estar en trámite ante esta Cámara), aunque ahora haya sido acompañado de una resolución conjunta de los jueces integrantes de la referida Sala”. Y le apuntó directamente al accionar previo de Catucci en el trámite de competencia de otros incidentes. Y agregó que “se trata de un pedido de remisión simple de una serie de expedientes sin identificar las razones, y a la fecha sin fundamento jurídico que amerite por el momento la intervención de un Acuerdo de esta Cámara en pleno”.

Para agudizar la guerra, la Sala I sostuvo que las causas ligadas a “cuadernos” -y reclamadas por la Sala III- como la N° 10.456/14 (GNL), estaba radicada en esa sala desde hace más de dos años, mientras que la N° 9608/18, del supuesto sistema de recaudación ilegal desatada por los cuadernos de un chofer, “tramita en esta sede hace un año y tres meses”. “Se han dictado, a la fecha, diecinueve resoluciones en la primera de las mencionadas, y cuarenta y una en la segunda”, replicaron para fundamentar por qué no iban a desprenderse de ninguno de los casos. Entre las resoluciones pendientes que deja esta guerra está la recusación del fiscal federal Carlos Stornelli, pedida por las defensas luego de que se complicara su situación en la causa por espionaje y extorsión que se tramita en Dolores.

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