9 de octubre 2003 - 00:00

Kirchner a Colonia y Scioli a Alemania

Colonia, Uruguay - Néstor Kirchner postergó para hoy su viaje a Colonia, Uruguay, para reunirse con Jorge Batlle y Eduardo Duhalde, y Daniel Scioli partirá rumbo a Alemania a representarlo en actos oficiales en ese país.

El Presidente se vio impedido ayer de viajar a Uruguay por mal tiempo. En cuanto a Alemania, se hace representar por Scioli porque no quiso exponer al Tango 01 a un embargo por parte de los acreedores de la deuda externa. Esa coincidencia hará que el electo gobernador de San Juan, José Luis Gioja, que es presidente provisional del Senado, asuma por algunas horas la presidencia de la Argentina.

El mal tiempo reinante ayer sobre el Río de la Plata le aguó la fiesta, temporariamente, a Duhalde, decidido a convertirse en el «gran conciliador» entre los presidentes de Uruguay y la Argentina, que se esfuerzan por mantener una relación que no deteriore aún más los vínculos permanentes entre los dos países.

Separados por diferencias ideológicas, se iban a reunir ayer en la estancia Anchorena, residencia oficial del mandatario uruguayo para conversar a agenda abierta sobre los diversos puntos que ensombrecen la relación bilateral: destino de los restos de la nuera del poeta Juan Gelman, las barreras arancelarias que Uruguay les pone a unos 100 productos argentinos, pelea provincial por una planta de celulosa en el río Negro frente a Entre Ríos y los criterios dispares sobre el funcionamiento del Mercosur.

Sin embargo, el fuerte temporal de viento y lluvia que azotó a las dos orillas impidió que el helicóptero con Kirchner, Duhalde y el canciller Rafael Bielsa se elevara a las 10 desde el aeropuerto de Olivos y aterrizara media hora después en la residencia de Batlle, quien lo esperaba junto a su canciller, Didier Opertti. Este último fue avisado a tiempo por el embajador argentino Hernán Patiño Mayer, evitando recorrer por tierra los 170 kilómetros que separan a Montevideo de Colonia, convertida en los últimos tiempos en residencia permanente de más de 1.000 argentinos que buscaron refugio a la inseguridad porteña.

De todos modos, el encuentro está previsto para hoy a partir de las 11.30 y se cree que no más allá de las 14, Kirchner retornará a Buenos Aires en medio de un fuerte dispositivo de seguridad ya que a la prensa -Batlle les tiene pavor a los periodistas argentinos al punto que no otorga audiencias por miedo a repetir el «blooper» del canal Bloomberg, donde calificó a los argentinos de «ladrones»- se la concentrará lejos del encuentro.

Kirchner, Batlle
y Duhalde harán un aparte antes del almuerzo y después de un encuentro más amplio en el que estarán Bielsa y Opertti, y allí se pondrán sobre la mesa los temas en discusión. Es evidente que Duhalde -el martes fue ungido oficialmente como presidente de un Comité de Coordinación del Mercosur cuya tarea será apagar incendios hacia adentro del bloque regional y hacia afuera, defender los intereses de la región, fundamentalmente ante las presiones de los Estados Unidos de negociar país por país y no en bloque como quiere el brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva- no quiere asumir en diciembre en medio de la pelea Kirchner-Batlle. Si bien para esa fecha el uruguayo habrá dejado de ser presidente «pro tempore» del Mercosur -lo sucederá Kirchner-, el bonaerense deberá vivir en Montevideo, sede de la presidencia en la que Batlle estará hasta marzo de 2005.

Si bien el temario es abierto y se espera que el tema predominante sea el funcionamiento del Mercosur -los uruguayos (blancos y colorados) se oponen al Parlamento Supranacional a la manera europea como quieren
Kirchner y Lula-, no pasarán inadvertidos los conflictos bilaterales que tensaron la relación pese a los esfuerzos de Patiño Mayer -hombre del PJ bonaerense cuyos orígenes se remontan a la cafieradora y hoy a las sombras de Felipe Solá- y Opertti, un canciller enfrentado con su presidente pero cobijado por el otro accionista importante del poder colorado en el gobierno: ex presidente Julio María Sanguinetti.

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