Néstor Kirchner retomó uno de los temas que cree le sirven para ganar adhesiones: prometió no eternizarse como presidente y jugueteó con la idea de que en 2007 puede no ir a la reelección. En tres pasajes de un discurso que dio en Berisso, junto a Cristina Fernández y Felipe Solá, el Presidente alardeó de que no quiere eternizarse en el cargo, criticó a los que no se quieren ir (todo el arco político criollo, no sólo los Duhalde) y habló de un final de mandato en 2007, algo que es cierto en lo técnico pero con aire de despedida. Por la noche, en un segundo acto en River Plate, redobló las críticas a Eduardo Duhalde, a Carlos Menem y a Luis Patti pero ya no habló de reelección (o no). ¿Teme que le tomen la palabra como él hace ahora con Duhalde y su promesa incumplida de no salir más de su casa?
Néstor y Alicia Kirchner presidieron anoche un acto en el microestadio de River Plate con jóvenes y no tan jóvenes que enarbolaron banderas de todo color, desde las peronistas clásicas hasta otras con el retrato típico del Che Guevara.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo hizo ayer al mediodía en Berisso, en medio de su pulseada con
Dejá tu comentario