Néstor Kirchner reforzará su concertación «plural» cuando a fin de mes aterrice en Río Negro para respaldar a uno de los líderes del radicalismo oficialista, el gobernador Miguel Saiz. Tras su visita a Mendoza y a Corrientes, donde compartió acto con los radicales kirchneristas Julio Cobos y Arturo Colombi, el Presidente rodará ahora por Viedma, donde el 30 se celebrará la convención distrital del partido que ratificará su apoyo al santacruceño.
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Ayer, la UCR rionegrina, liderada por el ex gobernador Pablo Verani, emitió un duro documento en el que critica a Roberto Iglesias -jefe del partido a nivel nacional- y a Adolfo Stubrin -titular de la convención-. Como respuesta al pedido de intervención del comité rionegrino de la UCR, Verani emitió un duro comunicado en el que expresa que «la Resolución de la convención nacional de Rosario del 26 de agosto de 2006 surgida de las ambiciones hegemónicas internas de las actuales autoridades nacionales del partido se ha constituido en un instrumento de presión sobre la autonomía de las conducciones partidarias provinciales».
Verani explicó que preocupa a la mesa directiva del comité central de Río Negro «la falta de capacidad de la conducción partidaria nacional para conciliar las distintas tendencias aliancistas del partido, optando por una visión parcial, excluyente de toda posibilidad de una alternativa diferente a la sostenida por el radicalismo de 5%». Es que Saiz, Cobos, Colombi, el santiagueño Gerardo Zamora y el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral impulsan la reelección de Kirchner como alternativa al apoyo que la cúpula del partido brinda a la candidatura de Roberto Lavagna.
El apoyo de Kirchner a Saiz no sólo desató una crisis dentro del radicalismo. En la vereda oficialista, el rionegrino Miguel Pichetto, jefe de los senadores del Frente para la Victoria, ve amputadas sus ambiciones de postularse a gobernador por su provincia. Tanto, que el domingo pasado dijo: «Si el modelo nacional del Presidente es compartir la concertación con el radicalismo, no será con mi persona». Esta semana, Saiz le respondió con una furiosa campaña gráfica que empapeló la vía pública con afiches que muestran al radical y a Kirchner abrazados bajo la leyenda: «Mejor Argentina, mejor Río Negro». La UCR gobierna esa provincia desde 1983, y el olfato político del santacruceño la lleva a preferir un aliado extrapartidario que una eventual derrota con candidato propio.
Ayer, Iglesias ratificó que es «muy probable» que el comité nacional reciba «una lluvia» de pedidos para intervenir aquellos distritos cuyas conducciones definan aliarse con el gobierno nacional en el marco de la concertación oficialista. Las advertencias del diputado mendocino no parecen inquietar a los gobernadores díscolos del Movimiento Radical Federal, quienes el 7 de octubre en Río Cuarto, Córdoba, definirán las bases programáticas de su acuerdo con el kirchnerismo.
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