El presidente, Néstor Kirchner en un acto en Quilmes.
El presidente Néstor Kirchner ratificó esta mañana que "las elecciones van a ser en octubre" de 2007 y advirtió que el actual "es tiempo de gobernar" y no de pensar en los comicios.
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"Las elecciones van a ser en octubre. Ahora faltan dos octubres", enfatizó Kirchner, al ratificar la fecha fijada para los comicios presidenciales.
En un discurso más conciliador, el Presidente, al hablar durante la inaugruación del Barrio Veteranos I para los ex combatientes de Malvinas que viven en la zona de Quilmes, pidió "no responder a los agravios y hacer cada cosa en su tiempo".
Enfatizó en ese sentido: "hoy es tiempo de trabajo" y agregó que "habrá tiempo para las elecciones cuando corresponda".
El jefe de Estado se pronunció de esa forma durante un acto que encabezó en el Club Alemán del partido bonaerense de Quilmes, junto al gobernador provincial, Felipe Solá; el ministro del Interior, Aníbal Fernández; y el intendente de ese distrito, Sergio Villordo.
Luego de que fuera vitoreado el intendente de Lanús, Manuel Quindimil, bajo el grito de "Manolo", el Presidente le dio un fuerte abrazo al histórico dirigente del PJ provincial.
El Presidente, rodeado por varios de los intendentes vecinos a Quilmes y la vicegobernadora provincial, Graciela Giannetasio, se refirió a la cuestión electoral.
En ese sentido, Kirchner dijo: "desde Quilmes le quiero decir al pueblo argentino que en estos momentos no hay que apurarse" y hablar de "elecciones sí, elecciones no".
Subrayó que "es tiempo de gobernar" y agregó que "las elecciones van a ser en octubre", tras sostener que "este Presidente tiene una sola palabra". Luego, insistió en señalar: "acá hay que gobernar".
Kirchner, además, pidió tener "amplitud" de criterios, al sostener que "necesitamos, más allá de las diferencias que podamos tener, convocar a la pluralidad y la concertación para construir un proyecto conjunto".
También pidió finalizar con "los sectarismos que nos llevaron al fracaso a los argentinos" e hizo un llamado a la "reconstrucción de la Patria" para "recuperar la equidad, la justicia, la inclusión social y paulatinamente avanzar en el campo de la distribución del ingreso".
Desde la misma tribuna, Kirchner precisó que desde el 2002 a la fecha la Nación aumentó en "1.800 por ciento las inversiones para la Provincia de Buenos Aires" al subrayar el "esfuerzo" que se está realizando "para que el país vaya saliendo del infierno".
En tanto, Solá, en un gesto conciliador con los quilmeños que impulsan la candidatura a gobernador del vecino de ese distrito Aníbal Fernández, le prometió a Villordo terminar "las obras que tenemos pendientes" y aseguró que cumplirá con esa promesa, al sostener: "van a verlo".
En su discurso, Solá, quien no descarta la posibilidad de que se lo autorice para presentarse a la reelección el año que viene, hizo un racconto de gestión y le anticipó a los intendentes que "junto" con ellos "podemos decidir el destino" de los fondos del plan trienal lanzado para la Provincia (2007 al 2009), con un presupuesto de 85 mil millones de pesos.
Entre otros de los intendentes que acompañaron al Presidente, estuvieron presentes Julio Pereyra (Florencio Varela) y Juan José Mussi (Berazategui).
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