El Congreso continuará finalmente en sesiones ordinarias hasta el 31 de diciembre, mediante una prórroga que habría pedido el Poder Ejecutivo. De esa forma, Néstor Kirchner quiere asegurarse que terminen de aprobarse una serie de proyectos que aún están pendientes y que las cámaras no hubieran podido tratar en la única sesión posible que quedaba el miércoles próximo, ya que el 30 de noviembre culmina formalmente el período ordinario de sesiones. Al decidirse no convocar sesiones extraordinarias y prorrogar las ordinarias, los diputados y senadores podrán terminar el tratamiento de todos los proyectos y no sólo los que solicite el Presidente.
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Se diluye también la necesidad de un maratón de leyes la semana próxima, ya que los legisladores tendrán ahora cuatro oportunidades para votar los temas pendientes, si se excluye el 24 y el 31 de diciembre, cuando nadie piensa que se pueda sesionar.
La diferencia entre una autoconvocatoria a continuar en ordinarias y un pedido del Ejecutivo no es menor, atendiendo la historia reciente.
La Constitución establece en el artículo 63: «Ambas cámaras se reunirán por sí mismas en sesiones ordinarias todos los años desde el 1 de marzo hasta el 30 de noviembre. Pueden también ser convocadas extraordinariamente por el presidente de la Nación o prorrogadas sus sesiones».
En el último año del mandato de Fernando de la Rúa, cuando el peronismo legislativo ya le había quitado todo apoyo y frente a la falta de convocatoria del radical a sesiones extraordinarias, una reinterpretación del riojano Jorge Yoma de ese artículo de la Constitución sirvió como base para que el Congreso se autoconvocara a continuar sesionando, lo que fue considerado una afrenta institucional por el oficialismo de entonces.
• Impuestos
Por lo tanto, que en esta oportunidad el ahora peronismo oficialista apelara a la misma doctrina para prorrogar ordinarias hubiera significado un acto de rebeldía similar al que sufrió De la Rúa, impensable en un Congreso que se maneja con una obediencia real al Presidente como pocas veces visto.
Por eso, ayer se aclaró que la convocatoria a continuar hasta fin de año había partido desde el Ejecutivo, aunque oficialmente nadie confirmó en el Parlamento que el decreto respectivo hubiera ingresado por mesa de entrada. De todas formas, muchos de los temas que el gobierno quiere tratar antes de fin de año, como la reforma al monotributo o el aumento en los impuestos internos a cigarrillos, podrían tener que tratarse nuevamente en comisión, ya que el 10 de diciembre se renuevan las cámaras y caducan todos los dictámenes que ya han sido firmados.
Para ese momento, al PJ puro -sin contar los «transversales»- se le presentará otro dilema en Diputados. Después de haber celebrado alcanzar el quórum propio la semana pasada, perdieron tres legisladores al abandonar la bancada peronista los tres seguidores de Adolfo Rodríguez Saá. La esperanza ahora la tienen puesta en la elección en Entre Ríos, donde se eligen 4 diputados, y el PJ se asegura dos. La chance es que o Jorge Busti o Emilio Martínez Garbino consigan uno más para nivelar la merma en el bloque.
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