Kirchner, con premios a la UCR transversal
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Néstor
Kirchner
saluda ayer,
durante un
acto en
Olavarría,
flanqueado
por Felipe
Solá y por el
intendente
local, el
radical
alineado con
el kirchnerismo
Helios
Eseverri. Una
postal de la
transversalidad.
«Queremos una Argentina que crezca económicamente, pero también queremos cuidar la estabilidad del bolsillo de los argentinos. En eso vamos a poner nuestro esfuerzo», aseguró el patagónico durante el acto donde debutó como ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Nadalich.
La travesía presidencial por la ciudad tuvo, sin embargo, esencialmente un condimento adicional: allí Cristina Fernández obtuvo 60%, superando a Chiche Duhalde por más de 40 puntos. Operó, entonces, como un laboratorio político donde fraguó la junta de peronistas y radicales.
El ensamble fue, incluso, anterior a la amalgama que se ejecutó en Corrientes donde el kirchnerismo, luego de entender que le resultaría imposible derrotar a los Colombi -Ricardo gobernador; Arturo candidato- decidió mezclarse en el Frente para Todos.
Ahora, relojeando el año 2007, el Presidente «premió» a sus socios radicales -llevó subsidios, inauguró obras y anunció otras- para tentar a otros caciques y caciquejos de la UCR para que empiecen a transitar la autopista en una sola dirección, la que conduce al kirchnerismo.
Esos coqueteos de Kirchner, que profundizan la división en la UCR -el bloque de diputados está al borde de la fractura por los tironeos entre pro y anti-K-, tiene un objetivo mayor para los meses que vienen: atraer gobernadores e intendentes hacia el FpV.
• Futuro imán
El expediente Eseverri funciona, entonces, como caso testigo y el gobierno lo imagina como imán futuro. En la lista figuran Gustavo Posse (San Isidro) y Daniel Katz (Mar del Plata). Hay, sin embargo, que recuperar una frase del marplatense: «Somos K por Katz, no por Kirchner», se ufanó.
Pero el caso de Olavarría tuvo elementos interesantes. El más llamativo es el antagonismo ideológico entre Kirchner y Eseverri padre: en el abanico, Helios se admite parado del centro a la derecha, antípodas del lugar que se autoatribuye el patagónico.
Hubo, sin embargo, hechos que los vincularon antes de que el ahora presidente sea siquiera gobernador. Eseverri fue interventor de Tierra del Fuego durante los años de Alfonsín y por entonces se vinculó a un dirigente peronista que le cayó simpático: Kirchner.
Existió, además, un episodio que liga al Presidente con esa ciudad del Interior: allí nació y vivió José Pareja, amigo del patagónico durante sus días de estudiantes, en la ciudad de La Plata, con quien compartió militancia. Pareja integra la larga lista de desaparecidos.
Es un tema pendiente: Eseverri fue ayer abucheado por algunos en reproche porque retiene en su gabinete municipal a Omar «Pájaro» Ferreyra, un ex militar, que figura en los listados de la Conadep como responsable de un centro clandestino de detención.
Del acto en Olavarría participaron, además, el gobernador Felipe Solá; el ministro del Interior, Aníbal Fernández; el secretario de Obras Públicas, José López; y el ministro de Gobierno bonaerense, Florencio Randazzo.



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