La relación entre Argentina y Francia no está en su mejor momento y el anuncio de la rescisión del contrato de Aguas Argentinas no contribuyen a mejorarlas.
El presidente Néstor Kirchner defendió hoy la decisión de rescindir el contrato a Aguas Argentinas y salió al cruce de la cancillería francesa al asegurar que no está dispuesto a poner en juego la salud de los argentinos para que el jefe de Estado galo, Jacques Chirac, incluya al país en su gira por la región.
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"Tengo gran respeto por el pueblo de Francia, por la nación de Francia y el presidente (Jacques) Chirac, pero que quede claro que no estoy dispuesto, para que nos visite un presidente o una cancillería se quede tranquila, a bajar la vista y permitir que se contaminen las aguas que toman los argentinos", dijo Kirchner.
El presidente respondió a una publicación que vinculaba las desinteligencias entre el Gobierno y los socios franceses de Aguas Argentinas, con la exclusión de la Argentina de la gira que Chirac hará en mayo a la región.
La relación entre los gobiernos de Argentina y Francia no pasa por su mejor momento y el sorpresivo anuncio de la rescisión del contrato de Aguas Argentinas, asi como la creación de la estatal Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA), el martes último, sin duda no contribuyen a mejorarlas.
Kirchner encabezó este mediodía con el gobernador Felipe Solá, el acto de presentación del Plan Nacional del Libro, en la localidad bonaerense de Martinez, donde dijo no estar "dispuesto a que millones de argentinos sigan sin agua y sin cloacas, como si fueran un bien inalcanzable".
En esa línea, el primer mandatario sostuvo que "el agua es un bien público que el Estado mínimamente debe garantizar que llegue a todos los argentinos".
El jefe del Estado indicó luego que el Gobierno "tampoco está dispuesto a aceptar cualquier precio o cualquier tarifa como si el agua fuera un bien inalcanzable. Hay empresas, hay espacios de la Econmía que dan para la rentabilidad, y hay otros que tienen que llegar como un acto de justicia y dignidad a la gente".
En cuanto a la necesidad de contar con inversiones, agregó "queremos que vengan todos los capitales del mundo, pero también queremos construir una nación y un país y de una vez por todas tener la viabilidad, y no ser fruto de una ecuación económica en la cual siempre somos perdedores los argentinos".
Por otra parte, el intendente de Lomas de Zamora, Jorge Rossi, que ya había efectuado una presentación judicial contra la Aguas Argentinas, por el alto nivel del contenido de nitrato en el líquido distribuido a sus vecinos, dobló la apuesta y pidió anoche la prohibición de salir del país a cuatro de sus ejecutivos.
El fiscal Carlos Guillermo Daneri solicitó a la justicia federal la "prohibición de la salida del país de Jean Bernard Lemire, Alain Chaigneau, Carlos De Royere y Conrado Bianchi", en el marco de la denuncia del jefe comunal contra Suez.
También hoy el Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, elevó a la Justicia un pedido de inhibición general de los bienes de Aguas Argentinas y la indisponibilidad de sus fondos bancarios.
En tanto, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, cargó contra la ex Aguas Argentinas y dijo que "lo peor -de esa gestión- fue que había una responsabilidad de inversiones", pero éstas "no se hicieron".
Fernández puntualizó que los franceses "se llevaron 110 millones de dólares de dividendos, tenemos dos millones de conciudadanos sin agua potable y cuatro millones sin cloacas" por lo que consideró que "es más que suficiente para decir basta".
En cuanto a las declaraciones efectuadas por la ex funcionaria menemista María Julia Alsogaray, quien manifestó que "el Estado tiene el derecho y la obligación para retomar la concesión" Fernández dijo "Sí, me tomé un ïChofitolïy las escuché".
Quién en cambio alertó sobre los inconvenientes que puede traer un esquema similar al vigente hasta principios de la década del '90, antes de la privatización del servicio de agua potable, fue el titular de "Recrear", Ricardo Lopez Murphy.
"En la década del '80, la empresa (Obras Sanitarias de la Nación) estaba capturada por los contratistas, los sindicalistas y la burocracia, lo que generaba resultados muy negativos. Sólo hay que mirar los indicadores, y en eso reconozcamos que progresamos, no lo que a mi hubiera gustado, pero se progresó", dijo.
Ayer la cancillería francesa anunció en Paris que "no comparte la decisión del Gobierno argentino" y aseguró que "el juicio ante el CIADI seguirá su curso porque queremos recuperar la inversión de 1.700 millones de dólares".
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