Kirchner teme trampa clerical en Mendoza
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Julio Cobos
Temeroso del impacto de la convocatoria -remite al caso Blumberg-, el gobierno envió como emisario para dialogar con Gil a Luis Bordón, padre del estudiante asesinado en San Rafael a mediados de los 90, que conduce el Programa Nacional de Anti-Impunidad.
Hay una alerta más sólida. Arancibia no estará en Mendoza el 25 de Mayo porque integrará la delegación argentina que asistirá a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y el Caribe que se desarrollará en el Santuario de Aparecida de Brasil.
En su lugar, la homilia la dará el obispo de San Rafael, Eduardo María Taussig, sacerdote que consideran « ultraortodoxo», que alentó una asamblea contra la adhesión al Protocolo del CEDAW que sectores católicos consideran pro abortista.
El gobierno detectó demasiado tarde un error que interpreta como emboscada. Cuando se evaluó la opción Mendoza como destino del acto del 25, Arancibia dio a entender que estaría presente. No ocurrirá así y con Taussig se presume inevitable una homilía dura y crítica.
Hasta último momento, la Casa Rosada hará un testeo minucioso. Hasta ahora sigue en pie la asistencia de Kirchner, junto a Cristina Fernández, su gabinete y buena parte de los gobernadores. Será un ensayo poderoso pero no habrá lanzamiento de la primera dama.
También hay una trama menos perceptible y celestial que Kirchner no puede ignorar: una tropa del kirchnerismo, que se sostiene sobre el PJ, arrincona hace tiempo a Cobos. No se trata sólo de mendocinos que aspiran a la gobernación; también hay de otras latitudes.
Unos son los que quieren desplazar al mendocino de un lugar que, en teoría, tiene reservado: la vicepresidencia, en una fórmula estelarizada por un Kirchner. Son los que sostienen que Carlos «Lole» Reutemann o, hasta, Felipe Solá son mejores candidatos.
Más simple: el peronismo quiere para un hombre propio la vice. Un tropiezo -o una sucesión de tropiezos- de Cobos podría contribuir a aquel objetivo final. El lado flaco es la seguridad: en la última época, la imagen de Cobos se derrumbó más de 10 puntos.
Fronteras adentro, el zamarreo a Cobos y la fractura de la UCR hacen fantasear al peronismo con volver al control de la provincia. La carta del PJ para ese juego es Celso Jaque, que una semana atrás se fotografió con Kirchner. El armador oculto es Juan Carlos Mazzón.
Es una frontera difusa. ¿Cómo esquilmar al gobernador radical y a su candidato, César Biffi -es intendente de Godoy Cruz, donde se produjo el crimen de Laura Abonassar-, sin que el estampido se descontrole y termine por herir, también, al patagónico?
Un detalle: Daniel Cassia, senador provincial del PJ e hijo de Antonio, gremialista de SUPE, presentó en la Legislatura el proyecto para declarar duelo provincial por la inseguridad el 25 de Mayo, día en que Kirchner festejará en Mendoza sus 4 años de gobierno.
Cassia es un dirigente orgánico del PJ que postula, casi sin fisuras -un grupo impulsa a Marita Perceval como vicegobernadora de Biffi-, a Jaque. La embestida podría desmadrarse por lo que el peronismo decidió, entonces, no avalar la declaración de duelo.




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