ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

10 de diciembre 2011 - 20:34

La apuesta es fortalecer el modelo en medio de un mundo convulsionado

ver más
Que Guillermo Moreno pase a ser unos de los "hombres fuertes" puede ser que sorprenda a algunos pero quienes conocen el pensamiento de Cristina de Kirchner saben que la protección de la industria nacional es una de las razones que explican que la primera mandataria avale y premie al polémico funcionario. Más allá de los métodos heterodoxos de Moreno, a juicio del gobierno, su gestión ha sido exitosa. Consideran que logró frenar la inflación que se hubiera desbocado de no existir el monitoreo constante de Moreno.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Asimismo, Moreno siempre sostuvo que las crisis económicas en la Argentina han sido producto de la falta de dólares. Por esta razón, es que sugirió que las empresas que importen bienes de capital o intermedios, compensen su balanza con la exportación de productos nacionales. También fue uno de los impulsores informales para que no se remitan divisas al exterior y que se controle la fuga de capitales. Por esta razón, es que la Presidente anunció la creación de la secretaría de Comercio Exterior, que estará a cargo de Beatriz Paglieri, una estrecha colaboradora de Moreno.

Pero, interpretar que es un super funcionario, comentan en el entorno presidencial, sería no entender cómo piensa Cristina. "Ella será la jefa de todos, de sus ministros y sus secretarios", afirman. Al igual que Néstor Kirchner, la mandataria tiene una gran capacidad de trabajo y le gusta "estar en todos los detalles". Un dato que lo confirma: el mismo día del acto de su asunción y luego de poner en funciones a sus ministros pasó a supervisar la puesta del aljibe en uno de los patios de la Casa Rosada. Como ella mismo se confesó "soy la primera arquitecta y el segundo es Oscar Parrilli".

Volviendo a la decisión de que las empresas que importan compensen con exportaciones nacionales, la medida tiene también otro efecto, tal como anticipó el viernes ambito.com: lograr que empresas de primera línea aporten know how a las Pymes.

El financiamiento será también uno de los ejes, como señaló la jefa de Estado, cuando elogió la política de préstamos a las Pymes desarrollada por el Banco Nación. Además, anunció la creación de dos nuevas secretarias: de Competitividad y de Comercio Exterior. "Para que las dos sean al mismo tiempo las dos caras de una moneda, que es en definitiva el comercio de la República Argentina, y no puede estar dividida", justificó.

La coordinación entre áreas del Estado que hacen la mismas funciones quizás sea una de las primeras asignaciones del jefe de Gabinete, Juan Abal Medina: "Cuando las áreas se dividen nos volvemos un Estado bobo", criticó Cristina. Este tema ya lo había planteado la primera mandataria en más de una oportunidad al cuestionar la duplicidad de "ventanillas".

El gran ausente de esta nueva etapa es sin duda el sindicalismo. Ni el titular de la CGT, Hugo Moyano, ni miembros de los sindicatos conocidos como "Los Gordos" participaron de los actos tanto dentro del Congreso o en la Casa Rosada como en las manifestaciones callejeras.

Sin embargo, esto no significa que la jefa de Estado esté dispuesta a darle la espalda a los trabajadores. Por el contrario se ocupó de recordar que ella nunca avaló con su voto las leyes de flexibilización laboral y también señaló que se celebraron "más de 2.500 convenciones colectivas de trabajo", en tanto que agregó que "han retornado nuevamente a la Argentina porque antes no se negociaban, las convenciones colectivas de trabajo, habían dejado de existir".

Su compromiso estará en garantizar el crecimiento del empleo, incorporar a los trabajadores informales y no permitir "extorsiones o chantajes" en el ejercicio del derecho de huelga. A los empresarios les recordó que "ganaron mucho dinero" y que es tiempo de ser más solidarios.

En el acto de jura de los ministros se vio a la mayoría del empresariado argentino, que aguardó en el Museo del Bicentenario durante dos horas el comienzo de la ceremonia. Estaban desde el titular de la Unión Industrial, José Ignacio de Mendiguren, Aldo Roggi, Carlos Wagner, Alfredo Coto; Enrique Pescarmona, Sebastian Eskenazi y empresarios de diversos medios periodísticos. 

El sindicalismo cree que debe dar pelea pues si deja en manos de Cristina el otorgamiento de todas las mejoras laborales pierden espacio de poder, por esta razón, explican, ahora llegó el tiempo de estar en la vereda de enfrente. La diferencia es que algunos sindicalistas sostienne que son tiempos de "sintonía fina" y coinciden en mejorar la productividad, uno de ellos es Antonio Calo, casi el único representante gremial en la Casa Rosada.

La creación de la subsecretaria de la Competitividad, que estará en manos del joven camporista Augusto Costa, es otra de las apuestas del oficialismo para enfrentar un mundo complejo y adverso, como coinciden en señalar diversos economistas del oficialismo. La nueva dependencia estará a cargo del flamante subsecretario de Política Económica y Planeamiento, Axel Kiciloff, antiguo compañero de maestría de Costa.

Por eso, la educación, la ciencia y la tecnología serán áreas que la primera mandataria supervisará especialmente.

El mercado interno, exportaciones con valor agregado, el desarrollo de las empresas PYMES, la distribución de la obra pública para alcanzar la "equidad", son directrices que marcarán este nuevo periodo.

Los aliados de esta etapa: la juventud encarnada en La Cámpora y el diálogo directo con la gente.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias