Tan abocada al cumplimiento de los pactos internacionales -por ejemplo, el de San José de Costa Rica que habilitó, a ocurrencia de Eugenio Zaffaroni, el 2x1 que permitió libertades a delincuentes peligrosos-muchas veces la Justicia actúa con desidia o desconocimiento.
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Y eso suele tener consecuencias más que graves. En Buenos Aires porque casi 700 convictos de origen extranjero, que están procesados en juzgados bonaerenses, podrían ser liberados en masa ante un descuido generalizado de jueces, fiscales, policías y demás fuerzas de seguridad.
Una disposición internacional, la Convención de Viena -de Derecho Diplomático y Consular-firmada en 1963 y a la que desde entonces adhiere la Argentina, establece que apenas es detenido un extranjero se debe notificar al consulado del país al que pertenece el apresado para que ese cuerpo intervenga en la causa.
Hubo, incluso, una presentación diplomática del cónsul general del Perú en la ciudad de La Plata, Luis Ponce Chávez, reprochando que no se lo notificó sobre la detención de un ciudadano peruano por parte de la Policía Bonaerense, práctica que, según se advirtió desde la Justicia, es reiterada.
• Resolución
No es un detalle menor porque a mayo de este año había 667 personas, provenientes de 21 naciones diferentes, alojadas en la provincia, de las cuales 533 están en cárceles del Servicio Penitenciario y 134, en comisarías bonaerenses.
Por eso la presidencia del Tribunal de Casación Penal bonaerense emitió una resolución a la Justicia y las fuerzas de seguridad para que cumplan la disposición establecida por la Convención de Viena.
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