La esposa de López reveló detalles de la noche de la detención
-
Denuncian que el Gobierno pagó la deuda de IOSFA con fondos destinados a los salarios de las Fuerzas Armadas
-
La Justicia dejó sin efecto el fallo que suspendía la aplicación de la reforma laboral
José López.
Díaz, hizo un extenso reconto de su vida profesional, desde que egresó en 1972 desde el Colegio María Auxiliadora y pasó por el Poder Judicial de la provincia de Santa Cruz.
La esposa del exsecretario dio un detalle de sus bienes y aclaró que el inmueble ubicado en Avenida Kirchner 2160, en Río Gallegos, "se alquiló a través de inmobiliaria, siendo actualmente administrado por la inmobiliaria Oscar Seoane, por lo que nunca" trató "con los inquilinos directamente".
La aclaración de Díaz es a raíz de que en un allanamiento en oficinas de la calle Lavalle al 1300, en Capital Federal, se encontró el contrato de alquiler de aquella vivienda entre Díaz y el empresario Lázaro Báez.
Al referirse a la noche de la detención en el convento, Díaz aseguró que para ella fue "sorpresivo" y que su marido desde "días anteriores" al hecho "venía demostrando un comportamiento atípico, mostrándose inquieto, ansioso y algo paranoico", además de manifestar "que se sentía vigilado y perseguido".
"Me pedía utilizar mi celular en varias oportunidades dado que creía que su teléfono era escuchado", agregó.
El día anterior a su llegada con las monjas, López "estaba más inquieto que lo habitual, nervioso", recordó Díaz, quien aseguró que su matrimonio "venía en decadencia".
"Teníamos diferencias y yo me sentía muy alejada de él", subrayó la mujer.
Durante la cena del lunes 13 de junio, horas antes de la detención, Díaz recordó que su marido le dijo "que no encontraba paz" y ella le sugirió que hablara con la madre Alba, "quien era consejera espiritual de ambos".
Tras hablar con la madre Alba, López le afirmó que la religiosa había acordado con él para que vaya a pasar unos días al Monasterio "a conversar con ella".
"José subió a la habitación antes de irse y es que al subir al rato a la misma habitación veo que su arma grande estaba en el piso. Al verlo con la misma me alteré y discutimos, le dije que evidentemente no tenía en claro lo que quería a diferencia de mí, por lo que muy alterada tomé mi cartera y dejé la casa rápidamente", recordó sobre lo que ocurrió esa noche.
"Ignoro lo que José hizo con posterioridad a mi salida del hogar", resaltó Díaz, quien recordó que habló con la madre Alba durante esa noche "para saber a qué hora iba a ir José, dado que era tarde".
"Honestamente no quería saber nada con José y tampoco quería que la madre intentara conciliar entre nosotros. Luego no atendí más llamados, no recuerdo si lo apagué o lo puse en silencio", indicó la esposa del exfuncionario y explicó que esa noche fue a dormir a la casa de su hija.
En el escrito, contó también que se levantó en un momento de la noche y decidió llamar a su esposo preocupada por si algo le había pasado: eso fue a las 3.16 de la madrugada, tal cual consta el registro en el expediente.
"Me contestó el llamado y hablamos brevemente, le pregunte cómo estaba y nada más. Luego de ello me volví a dormir y fue recién a la mañana que al ver que en mi celular tenía mensajes de apoyo, no comprendí hasta que prendí la televisión y me enteré que mi esposo había sido detenido", concluyó en su escrito.
Díaz negó los hechos por las cuales fue citada a indagatoria como ser "partícipe del incremento desmedido, ilícito e injustificado del patrimonio de José López".
Sobre los nueve millones de dólares enfatizó: "Jamás lo vi y puedo afirmar que nunca estuvo en nuestro hogar. Desconocía su existencia y no formaba parte de mi patrimonio por lo que no tenía conocimiento de cuál fue la intención de José al concurrir al Monasterio con ese dinero".
"Jamás lo hubiera ayudado a hacer algo así ni mucho menos a empañar la imagen de la madre Alba que siempre fue para mi de gran apoyo y guía espiritual", añadió.
Este lunes, declaró ante Rafecas la hermana Inés Aparicio, una de las monjas que se encontraba en el convento la noche del episodio y quien aparece en los videos de seguridad abriéndole la puerta al exfuncionario.
La hermana Inés negó haber encubierto al detenido exsecretario de Obras Públicas kirchnerista José López y sostuvo que ignoraba el contenido de los bolsos que ayudó a ingresar al monasterio de General Rodríguez la madrugada del 14 de junio pasado, al ser indagada por el juez federal Daniel Rafecas.
La monja, Celia Inés Aparicio, arribó a los tribunales federales de Retiro a primera hora de la mañana pero la indagatoria comenzó a las 12.30 ya que estuvo varias horas reunida con su defensora oficial Perla Martínez de Buck redactando un escrito que presentó en el juzgado.
Ante Rafecas, Aparicio aceptó responder preguntas y reiteró que no encubrió a López, que ignoraba el contenido de los bolsos e hizo un relato de todo lo ocurrido el día en que el exfuncionario kirchnerista se presentó en el lugar. También dijo no saber quién era López.
La imputada aseguró varias veces a lo largo de su declaración que "no encubrió a nadie". Aseguró al juez que desconocía el contenido de esos bolsos y que todo cuanto hizo aquella noche de la detención de López fue por orden de la madre superiora, Alba, quien quedaría fuera del proceso debido a su edad avanzada y su estado de saludo.
Sobre López, la hermana Inés dijo que ni sabía que era funcionario público.
Aparicio se aprecia en el video que registró los movimientos de López en el monasterio y se la ve abrir una puerta y ayudarlo a ingresar los bolsos donde escondió casi nueve millones de dólares, ahora secuestrados por la justicia y custodiados en la bóveda del Banco Nación.
La religiosa estuvo todo el tiempo custodiada en los tribunales, ya que manifestó su deseo de evitar que se le tomen fotografías luego de arribar vestida con su hábito religioso.




Dejá tu comentario