La ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, junto a la titular del Consejo Nacional de las Mujeres, María Fabiana Túñez, encabezaron una conferencia de prensa en la que expresó que "la lucha contra la violencia de género es una cuestión de Estado" y alentó a las víctimas de ese flagelo a denunciar las agresiones.
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"Lo primero es decirles a las mujeres que no están solas, estamos presentes como Estado No sientan miedo ni vergüenza. Vamos a acompañar desde la contención y el acompañamiento", afirmó Stanley.
Hoy el presidente Mauricio Macri recibió en la residencia de Olivos a un grupo de familiares de víctimas de femicidios en ocasión de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
Esta semana se conocieron las estadísticas que elabora La Casa del Encuentro, de las cuales se desprende que entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2016 hubo 230 femicidios en el país y, como consecuencia, 294 hijos perdieron a sus madres (173 de ellos menores de edad).
Según la entidad, que coordina el Observatorio de Femicidios en Argentina Adriana Marisel Zambrano, (en honor a la joven jujeña asesinada a golpes por quien fuera su pareja y padre de su hija, José Manuel Alejandro Zerda, quien está en libertad desde 2013), cada 30 horas en promedio una mujer es asesinada en el país por su género.
Entre los datos duros del informe, se destaca que en el 65 % de los casos, las víctimas fueron asesinadas por sus parejas o exparejas: 95 mujeres por sus esposos o novios y 56 por sus exposos o exnovios. El resto, por otros familiares, vecinos, o hijos.
Respecto al rango etario de las víctimas, el 67% tenía entre 19 y 50 años. De este 67%, el 37% tenía entre 19 a 30 años.
La mayoría de ellas, fueron asesinadas en el lugar donde debían sentirse a salvo: el hogar. Este es el caso de 121 de las 230 víctimas. En la vía pública fueron ultimadas 20 mujeres. 18 en un descampado o monte. 10 en un río, zanjón o canal. Otras 10 en la ruta. 3 en un basural. 2 en un pozo.
1 de cada 4 murió por arma de fuego. Pero también hubo apuñaladas, muertas a golpes, estranguladas, incineradas, ahorcadas, degolladas, descuartizadas y ahogadas.
A diferencia de otros años, en esta ocasión hubo un aumento de travesticidios: 7 de los 230 casos. En ninguno de ellos hubo detenidos. Tampoco hubo detenidos en los dos femicidios de mujeres de pueblos originarios que hubo en 2016.
La Casa del Encuentro informó también que 24 de las víctimas presentaban indicios de abuso sexual, y que 8 mujeres asesinadas por su condición de género, estaban embarazadas.
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