Néstor Kirchner, con la escolta de Carlos Zannini, recibió ayer a Felipe Solá y al intendente
de Mar del Plata, el radical Daniel Katz. El motivo fue firmar un convenio de obras públicas,
pero no faltaron los guiños políticos.
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Nada garantiza que, en la hora final, el pacto se cristalice. De hecho,
Ese formato es animado desde la Casa Rosada y el duhaldismo y, con ciertas condiciones, no es mal visto por los felipistas que, sin embargo, dicen preferir un enfrentamiento.