ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

25 de enero 2012 - 00:55

La Presidente reveló cómo se enteró de su nuevo diagnóstico

ver más
Cristina de Kirchner
Casi sobre el final de su discurso, Cristina de Kircher habló sobre su salud y se refirió a la polémica desatada tras el cambio de diagnóstico. Primero agradeció "a todos los que se alegraron por el éxito" de su operación e inmediatamente añadió "que por suerte son los más". Además narró en detalle cómo se enteró que no padecía cáncer y habló de "milagro".

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Ya desde el inicio saludó a todos los "ciudadanos" que rezaron y se preocuparon por su salud, al personal del Hospital Austral y "a la gente que me cuidó de muchas maneras". También dedicó un párrafo al Dr Pedro Sacco, el cirujano que la operó, y defendió las decisiones médicas llevadas a cabo en el quirófano.

"El doctor Saco me dijo que estaba conmocionado porque era increíble lo que había pasado, que parecía un milagro. Él no lo puede decir porque es un científico, pero lo digo yo. Y creo que es por la fuerza de la gente y por el amor", señaló la mandataria en Casa Rosada. Mostrando su cicatriz en el cuello, Cristina señaló además que tenía previsto usar un pañuelo pero dijo que de esa forma sectores de la prensa "iban a decir: ´Esta no se operó´".

También destacó que decidió comunicar que iba a ser operada de la glándula tiroides "cuando tuviéramos la certeza de cuál era el cuadro". "Pero parece que tampoco está bien porque cuando me dieron el resultado, afortunadamente para mí y para muchos, hubo alguno que se desilusionó", expresó ácida y retomó "pero no hay que enojarse porque todo lo malo vuelve".

Entre risas recordó que al conocerse que no padecía cáncer y advertir "el batifondo que se armó, faltó que opinara la Organización Mundial de la Salud". "Opinaron todos y ahí quedaron algunos muy desnudados, porque cuando se tienen diferencias políticas, todo siempre es opinable. pero en esas cosas, en las que va la vida, qué persona no ha sido afectada por esas enfermedades tan crueles", indicó.

Se lamentó además de los dichos de algunos dirigentes políticos "que quedaron muy expuestos y desnudos con sus opiniones en una cuestión como la salud en la que se va la vida, a diferencia de los temas políticos donde todo es opinable".

• Nuevo diagnóstico

En su hora de discurso relató lo "cómoda y cuidada" que estuvo en el hospital donde fue operada el 4 de enero pasado, que caminaba en pijama y bata por en su habitación y que tenía previsto salir ese viernes pero decidió junto al equipo médico quedarse una noche más. "Tenía una habitación divina, vidriada, que daba a un bosque con pinos y el doctor Saco me dijo mejor quédese, descanse tranquila, no se vaya a ir a esta hora, a las siete de la tarde", recordó.

Luego narró como una escena cinematográfica el momento cuando se enteró que lo que le extirparon no eran tumores cancerigenos sino nódulos benignos. "Me acuerdo ese sábado", inició ante un público de leales que estaban expectantes.

Recordó que estaba en su habitación firmando un libro para las enfermeras de hospital y que entraron el cirujano, Pedro Sacco y el titular de la Unidad Médica Presidencial, Luis Bounomo " tenían unas caras y yo me pregunté ´¿Qué pasó?´ ´Tranquilícese que es muy beneficioso´, me dijo Saco, y me dio el resultado. Me dijo que no se habían encontrado células cancerígenas en los nódulos y que encontraron un tercer nódulo que no había aparecido en las dos tomografías", afirmó.

Recordó que en ese momento estaba al lado dos portarretratos, uno con una foto de Néstor Kirchner y ella y otra con la de sus hijos. "En ese momento me largué a llorar, en ningún otro momento lo hice, y fue de mucha emoción hay que vivirlo, es intransferible", confesó emocionada.

En su acto en la Casa Rosada, la mandataria señaló que los médicos estaban "muy asombrados" por el cambio de diagnóstico y bromeó con que Saco "no se animaba a decirlo porque es médico pero lo digo yo: fue como un milagro". En todo momento la Presidente exhibió la cicatriz en el cuello producto de la incisión que se le practicó allí para retirarle la glándula tiroides e, incluso, se corría el cabello que le caía delante de los hombros para dejarse fotografiar la herida.

"La estética me puede, pero bueno, la política antes que nada. Alguno me recomendó que pusiera la tiroides arriba de la mesa pero eso es muy desagradable se impresionaría la gente", agregó entre risas los aplausos de el kirchnerismo en pleno que se reunió en el Salón de las Mujeres.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias