2 de julio 2026 - 16:54

El Gobierno anunció la construcción de un reactor nuclear modular en Atucha

La iniciativa será financiada con capitales privados estadounidenses por u$s1.200 millones y contempla el desarrollo del ACR-300, un proyecto basado en tecnología argentina que podría generar unos 2.000 puestos de trabajo directos.

El Gobierno anunció una propuesta de inversión privada para construir un reactor nuclear modular en Atucha.

El Gobierno anunció una propuesta de inversión privada para construir un reactor nuclear modular en Atucha.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este jueves una propuesta de inversión privada por u$s1.200 millones para construir un reactor nuclear modular pequeño en el complejo de Atucha, ubicado en la localidad bonaerense de Lima, partido de Zárate.

La iniciativa fue presentada por Meitner Energy Latam durante una reunión en el Ministerio de Economía, de la que participaron Caputo; el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli; el CEO de la compañía, Teófilo Lacroze; y el director de Asuntos Externos y Nuevos Negocios de la empresa en Argentina, Pablo Franzetti.

Según informó el titular del Palacio de Hacienda, el proyecto será financiado con capitales privados estadounidenses y estará basado en una patente argentina. Por el monto de la inversión, la iniciativa podría ser incorporada al esquema del Súper RIGI, el régimen impulsado por el Gobierno para atraer grandes desembolsos productivos.

Cómo será el reactor nuclear que busca construir Meitner Energy

El proyecto contempla la construcción del ACR-300, un reactor SMR de Generación III+ y tecnología PWR, con una potencia aproximada de 300 MWe. Desde el Gobierno destacaron que se trata de un diseño desarrollado por ingenieros argentinos y que sería el primer proyecto comercial de este tipo a nivel mundial.

A diferencia de una central nuclear tradicional, los reactores modulares pequeños, conocidos como SMR, están pensados para operar con una escala menor y con plazos de construcción más acotados. En este caso, el tiempo estimado para completar la obra sería de alrededor de cinco años, una vez que la iniciativa obtenga la aprobación del Ministerio de Economía y el licenciamiento de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

La inversión sería financiada íntegramente por el sector privado. Además, Meitner Energy pagaría un canon por el derecho real de superficie sobre los terrenos donde se emplazaría la central. El acuerdo también prevé que Nucleoeléctrica Argentina pueda asumir la operación y el mantenimiento de la planta bajo condiciones de mercado.

El Gobierno estimó que la obra permitiría crear cerca de 2.000 puestos de trabajo directos durante las etapas de desarrollo, construcción, puesta en marcha y operación.

“Seguimos trabajando para impulsar la tecnología nuclear que promueve el desarrollo energético argentino”, expresó Caputo en su cuenta de X al difundir el encuentro.

El rol de Atucha y el interés privado en el sector nuclear

El complejo de Atucha es uno de los principales puntos del desarrollo nuclear argentino. Allí funcionan Atucha I, con una potencia de 362 MWe, y Atucha II, con 745 MWe. A ellas se suma la central de Embalse, en Córdoba, con 656 MWe.

La propuesta de Meitner Energy aparece como parte de una estrategia oficial para abrir mayor participación del capital privado en áreas consideradas estratégicas, sin que el Estado pierda la conducción regulatoria del sector. En el Gobierno sostienen que el objetivo de la política nuclear es producir, abastecer y exportar, con el sector privado como socio en la ejecución de proyectos de gran escala.

Detrás de la iniciativa aparece el Grupo Ansari, encabezado por Hamid Ansari, empresario de origen iraní radicado en Estados Unidos, con trayectoria en inversiones vinculadas a tecnología y energía.

El anuncio llega en medio de tensión en la CNEA

La confirmación del proyecto se produjo en una semana marcada por la tensión en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), luego de que el Gobierno resolviera no renovar 61 contratos en el organismo como parte de su plan de reducción del gasto público.

Desde ATE denunciaron un intento de desmantelamiento y advirtieron sobre una posible privatización del área. En cambio, desde la CNEA rechazaron esa interpretación y aseguraron que no se trató de despidos, sino de contratos a plazo fijo que no fueron renovados.

El organismo también sostuvo que las desvinculaciones no alcanzaron a ingenieros nucleares ni a personal técnico especializado, sino principalmente a perfiles administrativos. En ese contexto, el anuncio de la inversión en Atucha busca reforzar el mensaje oficial de continuidad del desarrollo nuclear, pero con mayor protagonismo del financiamiento privado.

El proyecto también quedó atravesado por los movimientos internos dentro del área nuclear. Tras la salida de Demian Reidel de Nucleoeléctrica Argentina, el Gobierno creó la Secretaría de Asuntos Nucleares, que quedó bajo la órbita de Economía y que ahora aparece como articuladora de la nueva iniciativa privada para Atucha.

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