9 de febrero 2001 - 00:00

La UCR insiste en hacer internas contra sus socios

El radicalismo porteño rechazó ayer un proyecto del Frepaso e insistió en convocar a internas abiertas para decidir quiénes serán los candidatos a nuevos cargos que se crearán en la Ciudad.

El año electoral en la Capital Federal empezó para la Alianza con ese enfrentamiento entre sus socios, que parece no tener solución.

La ley más importante que tiene que sancionar la Legislatura porteña este año es la referida a la descentralización de la Ciudad: la división en comunas del distrito con autoridades electas por los vecinos.

La puja empezó con un proyecto de 16 zonas que defienden el radicalismo y una parte de la oposición, lo que representa abrir el cuarto oscuro para votar 112 nuevos cargos, los de los nuevos administradores barriales.

El Frepaso, que también avalaba esa propuesta, ahora pide que las comunas sean 8 y la UCR desafía a sus socios a duplicar las oficinas y a decidir con internas abiertas a los postulantes a los cargos.

Ayer el delarruista Jorge Enriquez, vicepresidente primero de la Legislatura, salió al cruce de la nueva propuesta.

Transparencia

El legislador insistió con el proyecto que originalmente había consensuado la Alianza, de 16 zonas, y pidió internas abiertas para definir cargos.

Dijo que «es el método transparente en el que los ganadores serán los ciudadanos y no los punteros políticos ni los dirigentes que realizan acuerdos de cúpula a espaldas de la voluntad popular», en clara alusión al titular de la bancada Alianza, Ariel Schifrin, quien niega la posibilidad de internas y avanzó en el debate de la nueva propuesta con el fundamento de «que será menos costosa para la Capital».

La descentralización de la Ciudad es reclamada también por la oposición, que representa el bloque Encuentro (conjunto de cavallistas, belicistas y peronistas), que hasta ahora estaba conforme con la partición en 16, hasta que el frepasista Schifrin desempolvó un proyecto que había presentado en su momento Jorge Argüello, que propone las ocho comunas. El peronista-cavallista, presidente de Encuentro, al apoyar su propio proyecto ahora en manos del Frepaso, dejó la bancada sin unificación.

Cortina de humo

«Las peleas en la Alianza no son más que una cortina de humo para evitar que se inicie el necesario proceso de descentralización de la Ciudad de Buenos Aires, como nos exige la Constitución», se quejó el legislador peronista-belicista Guillermo Oliveri. Para que los plazos que marca la Constitución porteña se cumplan, la votación barrial tendría que hacerse en octubre, pero antes debe sancionarse la ley de descentralización.

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