Lanzan nueva fuerza argentino-chilena
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Al término de la reunión la titular de la cartera de Defensa brindará un almuerzo al ministro del país trasandino. Formarán parte de la comitiva chilena: el embajador, Luis Osvaldo Maira Aguirre; el subsecretario de Guerra, Gabriel Gaspar Tapia; el jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional de Chile, vicealmirante Jorge Huerta. La ministra a su vez estará acompañada por el secretario de Asuntos Militares, José Vázquez Ocampo; el subsecretario, Germán Montenegro; y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, brigadier general Jorge Chevalier. Ravinet partirá del Aeroparque a las 16, en un avión de la fuerza aérea chilena.
El acta acuerdo comprenderá un mecanismo de dirección política binacional y criterios para la conformación en 2006 de un Estado Mayor Conjunto Combinado para la FPC. Por otra parte sus integrantes -oficiales y suboficiales de las tres fuerzas armadas-, tendrán oportunidad de especializarse en la escuela -Caecopaz-, montada en Campo de Mayo (Buenos Aires), como lo hacen otros países americanos.
La fuerza chileno-argentina actuará ya el año próximo en Haití bajo mandato de la ONU y se integrará en 2008 al Sistema de Fuerzas de Reservas de las Naciones Unidas (UNSAS), según se informó en Santiago de Chile.
La FPC chileno-argentina será la primera experiencia de una fuerza militar de paz en Latinoamérica, bajo la bandera común de la ONU. El ex ministro de Defensa y actual senador nacional, José Pampuro -que fue quien firmó junto a su par chilena Michelle Bachelet el protocolo inicial- destacó ayer a este diario el hecho y citó como único antecedente el de las fuerzas armadas de Alemania y Francia en Europa -tradicionales enemigos en la Primera y en la Segunda Guerra Mundial-, siempre bajo la bandera de la ONU.
El segundo aspecto a destacar tiene que ver con los recelos que han alentado desde ambos lados de la cordillera los sectores más duros de los dos ejércitos. Tanto que sólo las armadas y fuerzas aéreas chilenas y argentinas han avanzado en ejercitaciones combinadas en los últimos años. Pampuro señaló que «al conocerse y operar juntos en ejercicios binacionales reales como son los encomendados por las Naciones Unidas, desaparecerán muchos recelos». Aunque Chile firmó otro protocolo de entendimiento con Ecuador en 2004, éste se redujo a misiones de ingenieros militares en Haití, no abarcadores como en este caso a uniformados de las tres fuerzas.
Una actitud que da cuenta además del profundo cambio operado en las relaciones bilaterales en los últimos 22 años, desde que Chile y la Argentina estuvieron al borde de enfrentarse en una guerra en diciembre de 1978 por un conflicto limítrofe por tres islas en el Canal de Beagle (Picton, Nueva y Lennox, adjudicadas a Chile después de un arbitraje del Vaticano y el plebiscito convocado por Raúl Alfonsín en 1984). Aquel litigio por las islas del Beagle, exasperado al extremo cuando gobernaban los generales Augusto Pinochet en Chile y Jorge Rafael Videla en la Argentina, fue superado a último momento gracias a esa mediación papal encargada por el Vaticano al cardenal Antonio Samoré.




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