A mes de la reunión de la Convención Nacional de la UCR, Raúl Alfonsín exhortó a Roberto Lavagna a que se apure para definir su candidatura. Los radicales todavía mantienen la esperanza de que el ex ministro kirchnerista oficialice su aspiración presidencial para así poder consagrarlo como postulante a la Casa Rosada en el encuentro del máximo órgano partidario por celebrarse el próximo 25 de agosto en Rosario.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El alfonsinismo se comprometió a brindarle a Lavagna el apoyo de la estructura del radicalismo. Aunque hasta ahora habían decidido respetar los tiempos políticos del ex titular de Hacienda, la agenda interna del radicalismo parece no coincidir con el cronograma del centenario partido.
Sin apelar a metáforas ni indirectas, Alfonsín recurrió a las pantallas de la televisión para recomendarle al ex ministro que «se apure» para definir su candidatura presidencial y estimó que puede llegar « tranquilamente» a una segunda vuelta electoral. «Yo creo que Lavagna es el Roberto Lagos de la Argentina. Creo que Lavagna advierte perfectamente lo que se ha gestado a su alrededor. Es un hombre que puede llegar tranquilamente hasta la segunda vuelta, si bien todavía no se lo puede medir porque aún no es candidato. Yo le diría que se apure», enfatizó Alfonsín durante una entrevista en un programa de cable.
Ruptura
Es que ante la indefinición de Lavagna, los radicales kirchneristas ganan terreno en la interna partidaria y la sensación de ruptura comienza a ser cada vez más tangible. No comprende la UCR la táctica del economista de dilatar su lanzamiento para evitar el desgaste de las críticas del kirchnerismo: tanto el oficialismo como el radicalismo y el ex duhaldismo opositor de Jorge Sarghini, Eduardo Camaño, Juan José Alvarez y Francisco de Narváez ya dan por un hecho la candidatura lavagnista.
Pero en el caso de que Lavagna no formalice su candidatura antes del 25 de agosto, la UCR deberá llegar a la Convención con un discurso lo suficientemente ambiguo como para contrarrestar la ofensiva de los radicales K, evitar -no se sabe por cuánto tiempo- una virtual fractura del partido y dejar la puerta abierta para esperar que el ex ministro confirme su postulación. Razonan los estrategas radicales del Congreso que la fórmula más idónea para cumplir con ese triple objetivo sería reafirmar el rol opositor del partido y dar libertad de acción a cada distrito para proponer candidaturas.Algo parecido a lo planteado durante la última reunión del Comité Federal celebrada en la sede partidaria de la calle Alsina.
En ese sentido se expresó también Alfonsín. Sostuvo que el radicalismo debe convertirseen una oposición «como corresponde», o sea, «un sector político que busca alternativas y que en todo lo que piense igual debe contribuir. El radicalismo está en la posición de siempre, es un abanico que va de centroizquierda a centro y desde luego que vamos a buscar aliarnos con sectores que piensen como nosotros», afirmó. El ex presidente subrayó que «la institucionalidad está lesionada» en el país y señaló que «no sólo en el Congreso, sino también en el propio comportamiento de los legisladores que hacen que no se pueda cambiar siquiera una frase de lo que dicta el gobierno».
Dejá tu comentario