25 de mayo 2011 - 11:44

"Le pido a Dios que me dé fortaleza para construir un país diferente"

En un emotivo discurso ante miles de chaqueños y decenas de gobernadores, funcionarios nacional, legisladores y dirigentes, Cristina de Kirchner recordó entre sollozos y quebrantos de voz el día de asunción de Néstor Kirchner a la Presidencia ochos años atrás y reclamó a Dios por más "fortaleza".

"No es un día fácil para esta Presidenta. Hace exactamente ocho años, sentada en mi banca de senadora, junto a Capitanich, que también era senador, mirábamos jurar como presidente de todos los argentinos a quien fuera mi compañero de toda la vida", arrancó su discurso visiblemente acongojada.

"Sé que muchos legisladores que estaban en sus bancas escucharon sus palabras. Habíamos visto en esas bancas jurar a muchos presidentes. En una semana cinco. Y ese hombre, desgarbado, que venía desde el Sur a comprometer su vida para llevar adelante la convicción de miles y miles que 30 años antes se habían convocado en esa plaza para cambiar al país y la historia, era la palabra de alguien que tenía profundos compromisos con su historia", continuó.

"No lo escuché como esposa, lo hice como compañera de tantos años. Y sentí que finalmente nuestro país, nuestro querido país la Argentina, iba a comenzar un camino diferente, de realizaciones, de transformaciones, un camino donde los argentinos volvieron a recuperar la confianza en su país y el orgullo de ser argentinos", completó.

Y siguió su exposición: "Tuve la certeza de que iba a ser difícil. Tuve la íntima convicción de que nos iba a costar mucho, tal vez nunca imaginé cuánto. Pero yo estoy segura que desde el lugar donde esté está conforme con la vida que tuvo. Está orgulloso de haber vivido la vida que vivió porque tuvo la suerte de elegirla y porque tuvo la suerte de ver realizados los sueños de su juventud, y de muchos y muchos que llevaba en su corazón y mente".

La jefa de Estado aseguró que "estos años de transformaciones que hoy ubican a la Argentina en un lugar inimaginable para nosotros mismos hace ocho años atrás, en un mundo que se derrumba, que durante mucho tiempo quiso inculcarnos que nos íbamos al precipicio, que estábamos desacertados en la políticas, hoy a ocho años de ese día, y con todas las cosas maravillosas y terribles, ese 25 de mayo junto él y junto al Pueblo quedará imborrable en mi memoria".

Luego de revivir el acto de asunción de su esposo en el Congreso del 25 de mayo de 2003, la mandataria lanzó un agónico pedido. "Solo le pido Dios una cosa, que mede a mi y a todos los argentinas la fortaleza, la entereza, la grandeza, la humildad y la solidaridad que todos tenemos que tener para construir un país y una sociedad diferente", exclamó afónica.

Por último, antes de despedirse miró al cielo y pronunció: "Cuando venía en el trayecto y veía a miles y miles de jóvenes chaqueños con sus banderas, con su alegría, a esa juventud que ha irrumpido una vez más en la historia por que se siente identificada por un proyecto que gobierna el país. Quiero decirte Néstor que ese día que juraste, ese 25 de mayo se hizo realidad. No sé si lo viste antes de irte, pero se hizo realidad", expresó desde el escenario montado frente a la sede del gobierno provincial.

"Tenemos Patria argentinos, estemos orgullosos de esa Patria y de esa Historia que es de todos los argentinos", concluyó.

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