Legislatura suspendió el voto electrónico para las PASO de abril
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Legislatura porteña.
Para Bodart, uno de los legisladores que se opuso a la modificación, la suspensión de la aplicación del voto electrónico, el hecho implica no solo "la vuelta de la boleta sábana, sino una súper sábana que facilita las trampas de la vieja política".
"Si hubieran respetado lo que se votó en la Legislatura en 2013, iríamos a elecciones con boleta única de papel, dando un salto hacia adelante. Especulando con sacar ventaja electoral cambiaron a último momento a un cuestionado voto electrónico y ahora como no dan los tiempos todo termina en un papelón", declaró al término de la sesión.
Por su parte, la presidenta del bloque del Frente para la Victoria, Gabriela Alegre, explicó el voto positivo de su bancada al aclarar que fue por "responsabilidad institucional para dar certeza a la ciudadanía y no convertirnos en un obstáculo más de todos los generados por Mauricio Macri" para la aplicación de la ley de sistema electoral, que incluía el voto electrónico.
"Para ser modernos, hay que ser serios responsables y eficaces", exigió la diputada kirchnerista, que remarcó: "aceptamos que la mejor solución a este atolladero a la que nos sometió el oficialismo es la suspensión del voto electrónico".
Es que, al momento de presentar el proyecto electoral a mediados del 2012, el Ejecutivo porteño presentó al sistema de Boleta Única y voto electrónico como "el más utilizado en las democracias contemporáneas" y como "una herramienta modernizadora del sistema electoral vigente, que dota de una mayor transparencia al proceso de votación".
También resaltaba que su aplicación "brinda al elector mejores condiciones para realizar la elección de su candidato y eliminando la posibilidad de llevar adelante algunos de los lamentables artilugios destinados a confundir a los ciudadanos que conlleva el sistema de boletas partidarias".
La ley votada, en tanto, mantiene la posibilidad a los partidos políticos o alianzas electorales de ser adjudicatarios de un color para las boletas y posibilita a pedir al Tribunal Superior de Justicia las mismas tonalidades utilizadas en las elecciones del 2013.
Y agrega que "los partidos que quieran modificar el color asignado o no tuvieran uno asignado en el proceso electivo del año 2013 podrán solicitar al Tribunal Superior de Justicia, que asigne un color partidario para ser incluido en las PASO".
Asimismo, obliga al Poder Ejecutivo a otorgar a las listas de las agrupaciones políticas que oficialicen candidaturas "un aporte para colaborar con los gastos de impresión de las boletas electorales".
"El aporte será equivalente a dos boletas por elector registrado en la ciudad por cada categoría de boleta de sufragio oficializada dentro de cada alianza. El valor por boleta se fija en 0,10 centavos", precisa.
Por último, el proyecto modificó la ley de Comunas en el artículo que obligaba a separar las listas de candidatos a comuneros del resto de los cargos que se elegirán en los comicios locales, como el de Jefe de Gobierno y de legisladores.
En ese marco, el texto introduce la reforma del artículo 20 y quita de la redacción original la habilitación prevista a separar las boletas a partir de la segunda elección de juntas comunales.



