Ciudad ya tiene ley para empleo a vulnerables

Política

Busca proteger jóvenes para primer empleo, mayores de 40 años, mujeres y grupos de alta vulnerabilidad social.

Se promulgó la Ley que crea un Régimen Especial de Prácticas de Formación para el Empleo en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires (Ley 6393), que partió de un proyecto de autoría del legislador Esteban Garrido (Vamos Juntos), trabajada en conjunto con el poder Ejecutivo y al que se incluyeron incorporaciones propuestas de varios bloques de la Legislatura.

Este Régimen busca generar sinergias entre el Estado y el entramado productivo local, tendientes a mejorar las condiciones de empleabilidad de la población, con especial foco en los grupos de mayor vulnerabilidad laboral (jóvenes para el primer empleo, mayores de 40 años, mujeres y grupos poblacionales con alta vulnerabilidad social) a través de prácticas formativas en ambientes de trabajo, las que no podrán superar los seis meses.

Durante estos procesos formativos los practicantes serán acompañados y orientados por tutores, quienes evaluarán -una vez terminadas las prácticas- las habilidades y conocimientos adquiridos por los participantes. Por su parte, las entidades formadoras, se comprometen a incorporar a su planta al menos un 20% de los practicantes que participaron en esos procesos formativos.

La ley establece que durante el proceso formativo, los practicantes recibirán una asignación estímulo, que no tendrá carácter remunerativo, que consistirá en una suma dineraria mensual fija, la que será fijada por una Mesa de diálogo tripartita conformada por la Autoridad Administrativa del Trabajo de la Ciudad, representantes del sector sindical de la actividad correspondiente con personería gremial, y representantes de las cámaras oficiales que cuenten con personería jurídica.

Dicha mesa, además, abordará la realidad de la empleabilidad en la Ciudad y funcionará como órgano de consulta permanente en la aplicación de la Ley y de otras iniciativas vinculadas a la temática, participando en las definiciones de las necesidades, proyecciones y demandas de cada sector de actividad en la Ciudad, con el fin de determinar la cantidad y calidad de las practicas a desarrollar.

Con esta herramienta, las personas desempleadas podrán incorporar en la práctica conocimientos y habilidades adecuadas a las necesidades que demanda el mercado laboral actual, y posibilitar -por otro lado- que las unidades productivas puedan identificar y atraer talentos, para posteriormente incorporarlos al mercado laboral formal.

“Desde nuestro lugar, continuaremos trabajando para seguir generando instrumentos para que desde el Estado, articulando con las organizaciones de trabajadores y del sector empresario, podamos enfrentar la situación compleja que viene atravesando mercado laboral”, afirmó.

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