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15 de diciembre 2011 - 15:40

Los empresarios temen ser el campo de batalla entre el Gobierno y Moyano

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José Ignacio De Mendiguren
Hermetismo fue la respuesta en la Casa Rosada al discurso del titular de la CGT, Hugo Moyano. "Cuando menos se lo espere, seguramente la Presidente aprovechando algún acto le retruque a Moyano pero sin mencionarlo", comentaba una fuente pingüina.

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Es más, el miércoles, durante un acto donde se anunciaron nuevos parques industriales, la jefa de Estado volvió a insistir en la necesidad de "ser solidarios" (empresarios, comerciantes y trabajadores) con los "informales". En otra oportunidad había hablado específicamente de la necesidad de atacar el problema del trabajador en negro, un tema pendiente del sindicalismo. De hecho, en el tercer trimestre del año, el 34,3% de los trabajadores son "asalariados sin descuento jubilatorio", según informó el INDEC. Si bien se registra una baja respecto al año pasado (35,8%) la cifra sigue siendo alta.

La frase "está reunido o tuvo que salir", fue la disculpa de casi todos los ministros y funcionarios para evitar opinar oficialmente sobre la actitud.

Por el lado de los empresarios existe un temor concreto. "No queremos ser el campo de batalla", comentaban en estricto off the record en referencia al posible enfrentamiento entre el titular de la CGT, Hugo Moyano, y el Gobierno nacional. Con micrófono abierto, el titular el presidente de la UIA, José Ignacio De Mendiguren, no pudo evitar manifestar su "preocupación" por la tensión entre Moyano y Cristina aunque criticó al dirigente camionero al señalar que sus reclamos implican "mirar la foto y no la película". Y explicó que "de nada sirve tener más pesos en el bolsillo si uno compra menos cosas", para luego recordar que durante los años '70, cuando se discutían salarios en función de lo que cerraba otro gremio, o por las disputas intergremiales, "la experiencia no fue buena para ninguno de los trabajadores ni los empresarios, y terminamos en el Rodrigazo", indicó.

Esta reseña histórica no parece casual en momentos donde surge con claridad que Moyano está peleando un espacio de poder y, según los empresarios, no tanto por el salario de los trabajadores. Es más, aportan datos referidos a que el salario industrial promedio que en el año 2001 era de $ 1.000 hoy alcanza los $ 6.500 "superando a Brasil y México", acotó el presidente de la Copal , el abogado Funes de Rioja.

También en su discurso de la cancha de Huracán, Moyano se negó a que los trabajadores paguen la crisis. En este punto, De Mendiguren estuvo de acuerdo con el dirigente gremial y fue más allá al afirmar que "no creemos que Moyano nos cerró la puerta". Sin embargo, reconocen que el diálogo es de tres: "Empresarios, sindicalistas y el Estado". Y no niegan sus dudas acerca de si "este trípode" se conformará alguna vez. "Sé que es difícil pero estamos pidiendo hace mucho crear un marco con el nombre que se quiera para compatibilizar estos intereses sector por sector", insistió De Mendiguren.

Otra de las preocupaciones que parecería que podría disiparse es que exista "una atomización del movimiento obrero, que se fragmente. Lo que más nos puede preocupar es que no haya interlocutores". Inmediatamente terminado el discurso de Moyano, Luis Barrionuevo -quien siempre se mantuvo en la vereda de enfrente-, en esta oportunidad respaldó al jefe de la CGT. En tanto, si bien on the record "Los Gordos" no se manifiestan a favor, por lo bajo piensan que el gobierno busca debilitarlos. Comparten con Moyano el reclamo por los fondos adeudados por parte del Estado a las obras sociales y la suba del mínimo no imponible.

A juicio de De Mendiguren, Moyano "no dijo nada nuevo de lo que piensa" durante su discurso ante una multitud en el estadio de Huracán. Para el jefe de los industriales, la clave del camionero es "su firmeza en defensa de los trabajadores".

El empresario consideró que "sería bueno que estemos en un clima de diálogo (con la CGT) teniendo en cuenta que en poco tiempo comienzan las negociaciones paritarias", aunque esperanzado confió en que "el pico de tensión entre Moyano y Cristina "se resuelva rápido". 

• Secretaría

En otro orden de cosas, la creación de la Subsecretaría de la Competividad fue muy bien recibida por los industriales ya que a juicio de ellos "es el gran desafío". La diferencia con el intento de los planes de "competitividad" que en su momento impulsó Domingo Cavallo, es que "existía la convertibilidad", lo que a juicio de los industriales tornaba inviable cualquier proyecto industrial. "La diferencia es abismal con esta época", se entusiasma De Mendiguren y vuelve a insistir en la necesidad de trabajar en ampliar la red de transporte incorporando al ferrocarril. Aceptó que esta propuesta -por otra parte bien recibida por el gobierno- "molestó a Moyano" aunque explicó que el "transporte ferroviario es complementario del transporte vial".

Respecto a la creación de la Secretaría de Comercio, al frente de Beatriz Paglieri, para los industriales no es motivo de mayor preocupación. "Es blanquear algo que ya existía", confiesan. Sin embargo, De Mendiguren reconoció que en este tema las opiniones dentro de la entidad empresaria están divididas: están aquellos que se ven favorecidos por las licencias automáticas y por lo tanto están a favor pero también están aquellos que importan insumos y se ven afectados por los trámites y controles", concluyó el titular de la UIA.

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