Macri reunió al Gabinete para analizar los alcances de la ley.
Los rostros de los ministros mostraban el cansancio de haber pasado una noche sin dormir pendientes de la discusión en la Cámara de Diputados como asimismo de los "cacerolazos".
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Las escenas violentas que generaron angustia no modificaron el espíritu del presidente Macri para seguir adelante con las reformas profundas que necesita la Argentina. "Firme pero sereno" así lo describieron algunos asistentes a la reunión de Gabinete.
El Presidente está convencido de que es necesario tomar medidas que no siempre son entendidas y/o sus resultados no son apreciados en el momento. En este sentido, arengó a sus ministros, a "solucionarle los problemas a la gente" pero con propuestas que sean sustentables en el tiempo.
Esta decisión significa a veces significa tomar medidas "que no siempre son comprendidas" argumento que también se utilizó para aventurar una explicación a los cacerolazos, "hay mucho desconocimiento sobre la reforma", comentan.
El espíritu del Gobierno lo resumió Macri en la conferencia de prensa que brindó luego de la reunión de Gabinete: "Después de haber ganado la elección con el apoyo que tuvimos, qué fácil era para mí irnos todos de vacaciones, no plantear ninguna reforma, disfrutar de las encuestas. Pero yo no estoy acá para hacer lo que me es cómodo, por más que haya noches que me cuesta dormir por la cantidad y la magnitud de los cambios que hay que hacer. Los cambios los tengo que hacer porque si no, no hay futuro".
Para el Gobierno la aprobación de la Ley de Reforma Previsional era un "punto de inflexión" ya que si esta iniciativa no se aprobaba se complicaba la posibilidad de cumplir con la meta de reducir el déficit fiscal. Cabe recordar que la Reforma Previsional permite el ahorro de casi 0,6% del PIB.
Razón no les falta es que el pago de jubilaciones, asignaciones universales representan caso el 50% del gasto público. Si bien el gobierno intenta demostrar que el jubilado no pierde lo cierto es que en los primeros meses el haber será ajustado en un menor valor al que surgiría si se aplicase la formula anterior. Esta diferencia se intenta compensar, en parte con el bono de compensación que, como adelantó el propio Macri en conferencia de prensa, fue firmado el martes. Y tan es así que los jubilados y beneficiarios algo pierden es que la sanción de la ley permite un ahorro al fisco de unos $ 70.000 millones.
La reunión de Gabinete de este martes se centró en un solo tema el balance de la maratónica sesión, y de los hechos de violencia que ayer pintaron un panorama de tierra arrasada en las calles del centro porteño, con los posteriores cacerolazos que se hicieron oír en distintos barrios porteños.
En el Gobierno están convencidos de que la Reforma Previsional será beneficiosa para los jubilados. Afirman, que al fin de año que viene los jubilados tendrán una mejorar en su poder adquisitivo porque sus haberes se ajustaran por encima de la inflación.
El hecho de que los haberes de aquellos que realizaron 30 años de aporte sean beneficiados con una jubilación del 82% móvil, en el gobierno es interpretado como un hecho de justicia. Se les da un beneficio a los que cumplieron con lo estipulado por la ley, y marca una divisoria de aguas con aquellos que no tienen todos los años de aportes.
A pesar del rechazo que genero la Ley de Reforma Previsional en vastos sectores de la sociedad, en el seno del gobierno, no consideran que se cometió algún error. Si, admiten que el tema no es fácil de comunicar y que del lado de la oposición existe toda la intencionalidad de "embarrar la cancha".
En particular, son bastantes críticos del rol del Frente Renovador y algunos de sus dirigentes como es el caso de Graciela Camaño o Felipe Sola. En la conferencia de prensa, Macri dijo: "En 14 horas de debate, el kirchnerismo y el Frente Renovador no hicieron una sola autocrítica. Ellos dicen que dejaron todo perfecto, que dejaron todo maravilloso. Es increíble que nos subestimen de esa manera".
Es conocido en la Casa Rosada la mala relación entre el oficialismo y el partido que dirige Sergio Massa. El presidente al principio de su gestión apostó a contar con una oposición razonable encabezada por Massa y en este sentido y como un gesto en su primer viaje al exterior viajo a Davos con Massa. Sin embargo, ese vínculo se quebró cuando la reforma del Impuesto a las Ganancias donde Macri se sintió traicionado por el ex intendente de Tigre. Hoy, reconocen en la Casa Rosada, que ese vínculo es casi inexistente.
Otro de los puntos que se conversó en la reunión del gabinete nacional fueron los hechos de violencia. El presidente dio órdenes precisas a los funcionarios con competencias en materia de seguridad a poner todo el esfuerzo en recabar información relevante que contribuya a indagar quiénes son los organizadores de los hechos de violencia para contribuir así con las investigaciones que lleve adelante la Justicia.
"Voy a defender a los argentinos de la violencia", les dijo Macri a sus ministros, dejando en claro ayer se marcó un punto de inflexión político que reafirma las convicciones de sus gestión y deja en evidencia que durante los próximos dos años la oposición buscará "llevar agua para su molino".
De todas maneras, el clima en la Rosada fue de alivio de haber logrado que Reforma Previsional sea ley. Es que tras su aprobación se puede avanzar en las iniciativas como la reforma tributaria, el pacto fiscal para finalizar con la aprobación del Presupuesto Nacional.
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