Mauricio Macri prefirió anoche entregarse al noble juego del fútbol (que tantas satisfacciones le dio en las últimas horas), en lugar de decidirse ante los militantes de PRO si será en 2007 candidato a presidente de la Nación o a jefe de Gobierno de la Capital Federal. En el encierro que hizo esta formación y sus aliados -con excepción de los representantes de Recrear, la fuerza de Ricardo López Murphy- en el country Campo Roca, Km 62 de Ruta 2, los delegados del interior encarnaron la propuesta «presidencialista». Le reclamaron a Macri que camine ya como candidato a presidente y como jefe de la oposición.
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Los macristas del área metropolitana -Capital, Buenos Aires- lo quieren antes como jefe del Gobierno porteño. «Un proyecto presidencial no se hace en dos años», pontificó el justicialista-macrista Cristian Ritondo.
El macrismo celebró ayer un cónclave político en una quinta en las afueras de la Capital al que asistieron sus principales referentes para realizar un balance de trabajo realizado en el año.
• Realidad
El economista Carlos Melconian, que fue uno de los oradores centrales del encuentro, llegó cerca de las 19.30 para pronunciar un largo discurso en el que destacó que los desafíos económicos del país no cambian tras la decisión de cancelar la deuda con el FMI. «Lo único que sigue importando es la realidad. La libertad económica no va a ser más grande por pagar la deuda, todo depende del crecimiento del país. Si crecemos, vamos a seguir con mayores grados de libertad económica, pero si los resultados se deterioran, la política económica pierde libertad independientemente de la auditoría del Fondo», advirtió el economista para atenuar el fuerte efecto político que buscó el gobierno nacional con el anuncio. Además, Melconian trazó una clara diferencia entre el pago realizado por Brasil y el que efectuará la Argentina. «Brasil paga en buenos términos y no descarta volver a recurrir al Fondo si lo puede necesitar. En cambio, el gobierno argentino tenía tres opciones: seguir pagando, romper definitivamente con el Fondo o sacárselo de encima. Y eligió la tercera opción», explicó. Por su parte, Macri exhortó a su tropa a aumentar los controles sobre el Gobierno porteño y a reforzar la auditoría sobre la administración interina de Jorge Telerman.
El encuentro se realizó en el club donde tiene casa Néstor Grindetti, director ejecutivo de la fundación Creer y Crecer y director de Banco Ciudad. La reunión, que buscó mantenerse bajo el más estricto secreto, contó con la presencia del encuestador Julio Aurelio, quien presentó guarismos que amplifican el peso político de Macri tras haber asumido su banca de diputado nacional. El sociólogo apostó a que el presidentede Boca cuenta en la actualidad con 57% de imagen positiva, tan sólo 10 puntos porcentuales menos de la aceptación que cosecha Néstor Kirchner (67%, según Aurelio). Además, anunció que la imagen negativa del empresariodiputado bajó 20 puntos-(esa cifra se ubica hoy en 24%). Todos datos que aumentaron entre los presentes las expectativas sobre el futuro político de Macri con vistas a 2007.
Sin embargo, el jefe de PRO evitó pronunciarse al respecto, tal vez para evitar roces innecesarios a dos años de los comicios con el neuquino Jorge Sobisch, su socio y también competidor por la primera magistratura.
Entre lomitos y empanadas llegó la tarde que unió a referentes provinciales del macrismo como el mendocino Marcelo Godoy, el cordobés José Uriburu (ex ministro de Trabajo menemista) y el santafesino, ex vicegobernador de Carlos Reutemann, Marcelo Muniagurria. De la Capital, además de Ritondo, estaban Paula Bertol, Daniel Amoroso, Gabriela Michetto, Soledad Acuña.
Otro tema de conversación entre los presentes fue el reciente viaje de Macri a Berlín, invitado por la fundación Konrad-Adenauer, donde se inscribió a CPC como miembro observador de la Internacional Demócrata-cristiana. Diego Guelar, encargado de relaciones internacionales del macrismo, destacó la importancia de que el partido deje de ser una agrupación de cabotaje y establezca vínculos con organizaciones europeas. Grindetti coincidió y valoró los acuerdos firmados en la capital alemana que permitirán capacitar a los cuadros dirigentesde PRO y CPC. Más allá de la importancia estratégica de esta vinculación, la presencia de la Internacional Demócrata-cristiana no es nueva en la Argentina. Carlos Menem ya había acercado al PJ a su órbita y Antonio Cafiero recibió en 1987 aportes para financiar su campaña política.
La alegría de Macri por el título conseguido el domingo por Boca Jrs. y la fiesta que se realizó en el hotel Intercontinental sólo se vio empañada por los reproches hacia Jorge Vanossi, quien le dio argumentos doctrinarios al oficialismo para votar la semana pasada la prórroga de impuestos por mayoría simple en vez de calificada (129 votos), como planteaban los partidos opositores. «Nadie me consultó antes», fue la queja del empresario.
Cuando empezaba a caer la noche, los asistentes protagonizaron un partido de fútbol donde Macri no pudo convertir y la jugada más significativa fue el gol que se perdió Ritondo solo frente al arco. Mientras, otros se quejaban por lo bajo de la falta de vino para acompañar las empanadas y esperaron ansiosos que el asado estuviera servido. «Que no haya vino en este encuentro no es PRO», bromeaban.
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