El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, prometió no volver a hablar de fútbol con periodistas después de que sus críticas a la selección nacional le valieron una dura respuesta del técnico Carlos Alberto Parreira.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lula, fanático del fútbol y «torcedor» del club más popular de San Pablo, el Corinthians, había exteriorizado su disconformidad con el empate 1 a 1 de Brasil frente a Perú, en la segunda fecha de las eliminatorias para el Mundial de Alemania, en 2006. A lo Carlos Menem, el mandatario incluso hizo una serie de recomendaciones, pidiócambios en el equipo y dijo que el resultado representaba «una vergüenza» para el fútbol brasileñ o.
Parreira, informado por periodistas sobre las opiniones de Lula, consideró primero que se trataba de críticas de aficionado, pero luego fue más incisivo y le recomendó al presidente dedicarse a gobernar en vez de hablar de fútbol. «Cada mico en su rama», le mandó decir a través de la prensa. «No voy a hablar nunca más de fútbol con ustedes», fue la reacción de Lula al ser consultado por los periodistas. Y cumplió, tanto que no hizo ningún comentario incluso después del último empate 3 a 3 contra Uruguay, un partido que cuando Brasil se puso arriba 2 a 0 parecía cerrado.
Dejá tu comentario