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3 de marzo 2008 - 00:00

Malvinas: familiares aún sin respuesta

Los familiares de los caídos en Malvinas han trabajado el viaje con la embajada británica, pero su concreción se frena por el enfrentamiento sobre la política de vuelos a Malvinas que mantienen británicos y argentinos. Tambiénpidieron ayuda para encontrar fondos que permitan realizar el viaje hasta en el Congreso, sin encontrar respuesta. Cristina de Kirchner tomó la posta con una frase final en su discurso de inicio de las sesiones legislativas.

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El próximo 8 de abril, el cenotafio erigido en las islas Malvinas en homenaje a los 649 muertos en la guerra cumplirá 8 años de su construcción pero nunca pudo ser inaugurado. Cristina de Kirchner se comprometió el sábado ante el país a lograr el objetivo que siempre estuvo sesgado por tironeos políticos propios de la cuestión Malvinas; aunque se trata de un acto humanitario. El gobierno nacional busca ahora el vuelo directo (antes había estudiado el modo de traslado marítimo) de los familiares, mientras que Gran Bretaña y los isleños insisten desde el principio en que el viaje debe hacerse en barco. La Comisión de Familiares de los Caídos en Malvinas, organismo apolítico que gestionó, impulsó y logró la construcción del monumento en el cementerio de Darwin quedó en medio del fuego político bilateral. En vísperas del viaje a Londres -invitada por el primer ministro Gordon Brown-a la cumbre de líderes progresistas, la Presidente reclamó en el discurso pronunciado ante el Parlamento: «que Inglaterra permita a los deudos, a los familiares de los que murieron y están enterrados en Malvinas, poder ir en avión. Es lo único que estamos pidiéndole todos los argentinos al Reino Unido, que permita el vuelo en avión para la inauguración del monumento que ellos mismos, con ayuda privada, han construido en recuerdo a sus deudos». No fue un tiro al aire.

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  • Mensaje

  • El premier Gordon Brown en su mensaje de Año Nuevo había dirigido un párrafo a los kelpers: «Es importante que los argentinos también tengan la oportunidad de recordar a sus amados que fueron enviados a la batalla y vuestra compasión de permitir que esas visitas por ocurrir es muy apreciada». Ni una palabra acerca del medio de traslado. A pesar de que los viajes humanitarios a Malvinas están desprovistos del significado político inherente a la discusión de la soberanía, los profesionales de la diplomacia de ambos lados y la cerrada visión isleña, recelan sobre el modo -aéreo o marítimo- seleccionado para el viaje de los deudos.

    En 2003, el país le propuso al Reino Unido negociar para establecer servicios aéreos regulares directos entre el territorio continental argentino y las islas. No hubo avances y la Cancillería dejó de autorizar desde entonces la realización de vuelos no regulares (charter) por parte de empresas de tercera bandera hacia el archipiélago. La medida impactó directamente en una de las fuentes de ingreso de los isleños: el turismo y la pesca. Pues esos vuelos no frecuentes servían de complemento para relevar las tripulaciones de pesqueros y de recambio de pasajeros a las compañías operadoras de cruceros antárticos. Sí existe hasta el momento un servicio regular que opera la aérea LAN entre Punta Arenas y las islas, con dos escalas mensuales en Río Gallegos, y vuelos sanitarios en situaciones de emergencia. La represalia isleña llegó congelando -sin fecha cierta- la inauguración del monumento a los caídos.

    El 2 de enero de 2008 los familiares cursaron una nota a la Presidente para conseguir apoyoeconómico y poder inaugurarel monumento con la presencia de los deudos en suelo malvinense. Cristina tomó el desafío humanitario con un agregado del canciller Jorge Taiana: el viaje debe ser por avión en vuelo directo desde el continente a Malvinas. Es un secreto bien guardado por qué se modificó la postura original -traslado marítimo- analizada en el memorando (Nº118/ 2005) producido por el director general de Malvinas y Atlántico sur, embajador Eduardo María del Luján Airaldi y dirigido al subsecretario de política exterior, embajador Roberto García Moritán (candidato a la embajada argentina en Londres).

    Fechado el 12 de mayo de 2005, el documento de tres carillas inicia así: «El 6 de mayo de 2005, el Sr. Canciller recibió en audiencia a directivos de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas los cuales entre otros temas, le reiteraron su anhelo de concretar la inauguración del Monumento a los Caídos con el apoyo económico del Estado Argentino. Para ello prevén el desplazamiento por vía marítima de al menos un familiar por cada uno de los 649 caídos en acción en 1982». Luego avanza en un análisis estrictamente diplomático y cuestiona la condición de la parte británica referida a que el buque seleccionado no debe ser de bandera argentina, dice: «la condición viola el Acuerdo por Canje de Notas del 23 de febrero de 2001 y no debería ser aceptada». En el punto siguiente (3.3) se dan a conocer los primeros valores del viaje, «unos 500 mil dólares de costo total, teniendo en cuenta que sólo el alquiler del buque podría alcanzar entre u$s 250.000 y 300.000 «. Airaldi sugiere además la necesidad de realizar viajes exploratorios para identificar los lugares aptos para el desembarco de los pasajeros y la posibilidad de instalación de un pontón flotante.

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