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27 de marzo 2007 - 00:00

Malvinas, la decisión

Ambito Financiero publica hoy la segunda edición de la historia secreta que derivó en la decisión final de tomar las islas. La investigación revela en esta entrega los antecendentes del conflicto con Chile por el Beagle que pudo terminar en guerra.

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Jorge Rafael Videla en una foto de la época. Argentina hacia la gloria, Leopoldo Jacinto Luque en un intento por llegar al arco holandés.
1978: EL MUNDIAL DE FUTBOL Y EL CONFLICTO DEL BEAGLE

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"La política exterior continuará siendo el eje de la política del gobierno durante todo el año. Los delicados problemas de Beagle (Chile), Alto Paraná (Brasil y Paraguay), Malvinas (Gran Bretaña) y derechos humanos, seguirán ocupando la atención del gobierno, las Fuerzas Armadas y el país, acaparando las primeras planas de los medios de opinión". 35

Apuntes de un diálogo "off the record" con Jorge Aja Espil, embajador argentino en Washington: "Espero que el presidente Videla no se deje engañar por Pinochet, pues éste es muy rápido", le dijo hoy al embajador Aja Espil el almirante Massera. El embajador en EE.UU. había viajado a Buenos Aires para participar de una reunión de embajadores con el canciller Montes. Mañana vuelve a Washington. Preguntado cómo estaban las gestiones sobre el caso Beagle, dijo: - Que la reunión de embajadores del lunes pasado se pudo haber obviado. "No se dijo nada nuevo, además los presentes salvo raras excepciones no sabían nada."

- "En la Cancillería se me dijo que se iba a rechazar el Laudo y al mismo tiempo se concretarán posesorios el día 25". "El día martes 18, luego de una reunión especial sobre el tema en el ministerio, nos llevaron al embajador en la OEA ( Julio César Carasales), en Naciones Unidas ( Enrique Ros) y a mí a conversar con el presidente. Ese día lo vi a Videla más que como presidente, como comandante en jefe. Dijo Videla que no tenía una agenda fija, ni instrucciones especiales, pues para eso llevaba sus asesores. Yo le dije que debía saber a qué iba, como se estila en cualquier encuentro de esta importancia".

- "Preguntado Videla si se iban a realizar actos posesorios, dijo que 'el 25 no, sino en unos cuarenta y cinco días' más tarde, pues todavía no habían llegado las partidas de municiones. Más adelante Videla nos dijo que "si tengo que perder prestigio político para arribar a una solución amistosa, lo perderé".

- "Cuando llegué a la Cancillería con esta información (de que el 25 no se realizarían actos posesorios), no entendían nada y me dijeron que no era así. Les tuve que decir, entonces, que así lo expresaba el presidente."

Preguntado si tenía conocimiento de las presiones norteamericanas sobre la Argentina y Chile, para arribar a una solución amistosa del diferendo, Aja Espil dijo: 'No las conozco, pero sí conozco el memo de la Secretaría de Estado que sostiene que la Argentina no tiene munición para sostener más de tres a cuatro días de combate'. - Más adelante dijo que había estado con Martínez de Hoz. Se mostraba muy preocupado por la posibilidad de un enfrentamiento que le retrasaría todo su plan económico.

Hablando sobre el papel de la OEA en el conflicto, y en particular sobre su secretario general, Alejandro Orfila, Aja Espil dijo que el canciller Antonio Montes le había dicho: 'Al embajador Orfila se le enviarán instrucciones muy precisas, a las que tendrá que atenerse'. Yo no entendía nada y me pareció una gran equivocación. Orfila es secretario general de la OEA y por lo tanto no puede recibir instrucciones de un gobierno que es miembro de la organización. Debe mantener un criterio independiente. Todo eso se debe a que Orfila debió haber presentado su renuncia a embajador argentino y no lo hizo. Si se llegan a enterar los chilenos el escándalo que harían". 36

El 20 de febrero volvieron a encontrarse, esta vez en Puerto Montt, Chile. Al final del encuentro se firmó un acta por el que se acordó la formación de comisiones negociadoras que, en tres etapas, deberían arribar a una solución para la " delimitación definitiva de las jurisdicciones que correspondan a la Argentina y Chile en la zona austral." Sin embargo, la diplomacia argentina se vio sorprendidapor el discurso del mandatario chileno, cuando dijo: "La jurisdicción en esa región quedó refrendada en forma definitiva en la sentencia de su majestad británica. Por lo tanto, las negociaciones a realizar en ningún caso afectarán los derechos que en esa área el laudo reconoció para Chile." Videla, sorprendido, debió dejar su discurso escrito e improvisar unas palabras con su habitual moderación. Pocas horas más tarde, el almirante Massera dijo en Río Grande que "aquí no hay alfombras espesas que ahoguen el latido de la tierra, aquí no sobreviven las intenciones oblicuas, las palabras elásticas, las argucias protocolares o la oratoria malhumorada como expresión de una hostilidad vacía de derecho." Un conflicto externo, un capítulo más de la interna castrense. El 23, Videla se dirigió al país para explicar los alcances del Acta de Puerto Montt, y previno que habrá "negociaciones de difícil trámite", pero expresó su confianza de que se llegaría a "soluciones justas y armónicas." El país comenzaba a prepararse para enfrentar un conflicto armado. Todo conducía en esa dirección. Para encabezar la delegación argentina con los chilenos fue designado el coronel (RE) Ricardo Etcheverry Boneo, quien presentaba como antecedente inmediato el de trabajar en una oficina de la Municipalidad de Santa Fe.

Por ese entonces el embajador argentino en Francia era el capitán (RE) Tomás de Anchorena, un destacado dirigente del agro. El 7 de marzo de 1978 mantuvo un altercado epistolar con el obispo auxiliar de París, Daniel Perezil, con motivo del interés argentino de celebrar una misa en Notre Dame en ocasión del bicentenario del Libertador San Martín. El sacerdote, en una de sus misivas, le comunicó a Anchorena que "en las actuales circunstancias, parece inoportuno que se realice con este motivo una ceremonia pública" en la catedral. "Usted no ignora, escribió Perezil, que desde hace varios meses la opinión pública francesa se preocupa por la suerte de cierto número de nuestros compatriotas y de otras personas que residen en el país que usted representa." La misa, finalmente se llevó a cabo en la residencia del embajador, contándose con la única presencia de los agregados militares, funcionarios diplomáticos y empleados administrativos. El gobierno no lograba dar una explicación, dentro y fuera del país, a la cuestión de la seguridad ciudadana. En esos días, durante un almuerzo con abogados de empresas, preguntado por la seguridad de los habitantes, Albano Harguindeguy explicó su método: "Un día salgo de mi casa para la izquierda y otro lo hago para la derecha. Nunca sigo un camino igual." Por esa fecha, la embajada envió un informe al Departamento de Estado a fin de que no se insista en reclamar la democratización en la Argentina. Para el embajador Raúl Castro, tal exigencia podría desestabilizar a Videla en momentos en que se estaban por tomar decisiones trascendentes.

El 15 de marzo tres jóvenes radicales conversaban en el edificio Libertad con el capitán de navío Antonio "Mito" Arguedas, jefe del gabinete de asesores del almirante Eduardo Emilio Massera. Al poco rato, por una puerta lateral, apareció Massera en mangas de camisa, dando comienzo a un interesante diálogo: - Arguedas: Dirigiéndose a uno de los presentes, le dijo "coméntele al almirante lo que estábamos hablando hace un rato, sobre la posición de importantes miembros de su partido".

- "Bueno -dijo el joven señalado-nosotros pensamos que este proceso se encuentra agotado. El gobierno se ha aislado de la civilidad y la actual política económica lleva al país al borde de un enorme precipicio. Por lo tanto, nosotros pensamos que lo único que puede rescatar de su soledad e impopularidad a este gobierno es: 1- Convocar a elecciones constituyentes con el objetivo de realizar en conjunto con las Fuerzas Armadas aquellos retoques indispensables a la Constitución Nacional;

2- La constituyente a través de un mecanismo a implementar, deberá designar a un alto oficial de las Fuerzas Armadas con el cargo de Presidente de la Nación. Dicho presidente deberá ejercer el poder durante un período de transición por tres o cuatro años.

3- Al mismo tiempo, la constituyente se declarará en ejercicio del Poder Legislativo, por el tiempo que dure el mandato del presidente recién designado.

- El almirante Masssera, luego de escuchar la exposición del invitado dijo que "estoy totalmente de acuerdo, coincidimos plenamente. Yo creo que este gobierno es un desastre y que así como van las cosas se corre el serio peligro de que nos pasen por arriba. La famosa propuesta política no sirve para nada, no define ni aclara nada, y el frente externo, donde todos son fracasos, demuestra la total falta de una conducción firme en el país. Cuando nosotros nos ponemos un poco duros ante los chilenos, llegan los 'negociadores' (en alusión a Videla) y echan todo a perder".

- "El plan económico de Martínez de Hoz ha demostrado que nos conduce al fracaso. El ha dicho que durante este año habría 60% de inflación y miren ustedes ya por qué índice andamos. A fin de año se calcula que llegaremos a 100% o más. El otro día conversaba con (el brigadier) Agosti y le pregunté cómo veía la situación económica. Me dijo que la veía muy bien, a lo que le respondí: ¿pero vos con quién conversas, con el hermano de Martínez de Hoz?" 37

Mientras tanto, la situación de la economía no lograba un camino seguro. En marzo, cuando se conoció el último índice del costo de vida (9,5%), Martínez de Hoz intentó dar explicaciones públicas. Aconsejó que no deben enviarse flores de regalo "si están caras", y aseguró que habría que borrar del índice los gastos de peluquería. También cuestionó las estadísticas oficiales del INDEC. Una visión similar expresó el general Viola unas semanas antes, el 3 de enero, durante un almuerzo con jóvenes en el Círculo Militar. Preguntado por la marcha de la economía y la persistencia de la inflación, comentó que él se guiaba "por el precio del ananá que mi esposa 'Tita' compra en el mercado; cada día esta más caro."

El jueves 30 de marzo de 1978, se realizó una exposición en el edificio Libertad para los oficiales retirados (almirantes y capitanes de navío). Habló el almirante Fracassi, secretario general de la fuerza. Dijo que la pretensión de la Armada era que no se constituya ninguna "hegemonía" del Ejército en el poder; informó que la situación con Chile era "extremadamente delicada" y que los retirados debían estar atentos porque podrían ser "convocados" al servicio activo; comentó que habían "algunos embajadores empeñados en una campaña de desprestigio a la Armada" y puso como ejemplos de embajadores "no amigos del arma" a Aja Espil (EE.UU.) y Anchorena ( Francia). Uno de los asistentes, el contralmirante Santamaría, durante el vino de honor, le preguntó a Massera: «¿Cómo es posible que ocurran tales cosas, teniendo la Armada a usted como representante en la Junta y un vicealmirante al frente de la Cancillería?». A lo que Massera respondió que él más no podía hacer. En esas horas, una alta fuente de la Fuerza Aérea comentó que el embajador en Francia, Tomás de Anchorena, trajo desde París un crítico informe de las tareas que cumple la Oficina Piloto de París, montada para mejorar la imagen argentina en el exterior, porque complica las relaciones de la embajada con los medios franceses. Ninguno de los funcionarios más importantes, el capitán de corbeta Bilardo y el periodista Bufano hablan francés. El informe dejado en la Casa Rosada fue derivado a la Secretaría de Información Pública, causando un gran revuelo.

Tanto es así que se habla de un coronel como interventor. 38 En abril el presidente James Earl Carter realizó una gira por Venezuela y Brasil. Con su colega Ernesto Geisel analizó cuestiones de seguridad. Entre otras, el papel de Cuba en el fomento de la subversión en el continente. Brasil no tenía relaciones con el régimen de La Habana, la Argentina sí. Por esos días, el miércoles 12 de abril, en el departamento del presidente del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), el ex canciller Carlos Manuel Muñiz, se realizó un almuerzo en homenaje al ex embajador de Chile, René Rojas Galdames. Uno de los participantes relató que, según su información, la renuncia de Terence Todman, secretario adjunto de Asuntos Latinoamericanos, tenía relación directa con la política del departamento de Estado hacia América latina: "No hay que equivocarse, Todman no se va exclusivamente por su disconformidad con Patricia Derian y la política de derechos humanos. Hay otro motivo, cual es el proyecto de la Secretaría de Estado de comenzar a presionar a los países del Cono Sur para que inicien en el más corto plazo, el proceso de democratización de sus gobiernos. Todman no estaba de acuerdo, pues opinaba que de esa manera, además de inmiscuirse en los asuntos internos se corría el peligro de acelerar 'algunos procesos' que aún no se encuentran en etapa de ' maduración'. Dicho esto, intervino Rojas Galdames para sostener que 'coincido con tu información, sino mira lo que sucede en mí país, donde nos hemos visto obligados a realizar algunas cosas con las que el gobierno no estaba de acuerdo, pero las presiones son grandes". 39

OTRA VEZ, LA CUESTION DEL PODER

El jueves 20, el periodista Alejandro Rosiglione fue invitado al edificio Libertad para conversar con Massera. "Mire, dijo el jefe naval, yo tenía mucho interés en conversar con usted. Se debe a que me he enterado que, hace unos diez días y durante una conversación de amigos, usted dijo que la no elección de Videla, como 'cuarto hombre', constituía un golpe de Estado. Como considero que usted es un hombre inteligente, deseo aclararle ciertas cosas, al mismo tiempo que demostrarle por qué yo no considero que la elección de Videla constituye un golpe de Estado".

Inmediatamente, se dirigió hacia una caja fuerte, de donde extrajo varias carpetas: "Mire, lea con tranquilidad, dijo Massera, aquí podrá ver el Acta de la Junta donde se establece que Videla habría de desempeñar la doble función de comandante en jefe del Ejército y presidente tan sólo por un espacio de noventa días".

"Ya van dos años y no se ha producido ningún cambio. ¿Y qué ha pasado mientras tanto? En el plano internacional se ha demostrado una falta absoluta de carácter y el plano interno lo mismo. Se ha sostenido una política económica que está llevando a la industria argentina a la quiebra. Y Martínez de Hoz en el exterior está rematando al país a los monopolios internacionales. En una palabra -continuó Massera-, esto no va más y debe cambiar".

"Yo le dije a Videla, en la última reunión de Junta (jueves 13) que él debía hacer un gran renunciamiento en beneficio del país." Luego acercó otra carpeta diciendo que "sé que por ahí se comenta que yo estoy en contra de la elección de Videla para presidente, como si yo dispusiera a mi antojo la posición del arma. Vea cual ha sido el resultado de la votación realizada en el Consejo de Almirantes (le mostró el acta del consejodonde por unanimidad el arma no apoya a Videla). Esto se lo muestro, pues también sé que se afirma que 80 por ciento o 75 por ciento votó en contra y el resto a favor. Ello no es cierto. Lo comuniqué, en reunión de Junta, a Videla y Agosti. Usted me dirá que duda sobre el voto de algún almirante. Diga un nombre... por ejemplo Mendía, que dicen que no ha votado. Aquí tiene el radiograma, desde Washington, fijando su posición (votaba en contra de Videla)". 40 El lunes 24, el secretario general de la presidencia, general José Rogelio Villarreal, relató a sus colaboradores algunas decisiones tomadas en la última reunión de los altos mandos del Ejército: Se acordó apoyar a Videla, incluso a costa de la negativa de las otras dos armas. La palabra justa fue 'imponerlo'. El tratamiento sobre quién será el próximo comandante en jefe del Ejército quedó postergado para después de la definición presidencial. 41 El miércoles anterior, el jefe del Cuerpo I, Carlos Guillermo Suárez Mason volvió a reunirse con dirigentes radicales. Estaban, Balbín, Julián Sancerni Jiménez, Antonio Tróccoli y Horacio Hueyo. En esa ocasión, Suárez Mason opinó que no era partidario de que "la elección del 'cuarto hombre' lo hiciera esta Junta. Preguntó: '¿Cómo Videla se va a votar a sí mismo? No queda muy bien'". Les dijo a los dirigentes radicales que "por un año todavía no habrá diálogo político". Sobre el conflicto del Beagle les informó que "a la crisis se la podía postergar seis meses, incluso un año, pero al final llegaremos a un enfrentamiento".

"Metiste el dedo en la llaga", fue la respuesta del jefe militar cuando Horacio Hueyo preguntó sobre la situación económica.

Diálogo entre un capitán de navío y un coronel, durante un almuerzo el 11 de mayo de 1978: -Capitán de navío: "Videla es el presidente administrativo del Estado y los tres comandantes en jefe constituyen el órgano político que gobierna el país, que fija las pautas y la dirección en que se debe mover el país en lo económico, etc".

- Coronel: "Si es así, hay que ir actualizando los pasaportes". 42

El 27 mayo, el canciller Oscar Montes estuvo en Washington en visita privada. Venía de participar en Nueva York en la Asamblea sobre desarme, a la que debió haber concurrido Videla, pero se lo impidieron las fechas del 25 de Mayo y el Día del Ejército. Durante su corta visita a la capital de los EE.UU., Montes mantuvo una larga sobremesa con los embajadores argentinos ante la Casa Blanca y la OEA, Jorge Aja Espil y Julio César Carasales. El almuerzo se hizo en la granja Normandie Farms, en las cercanías de Washington. El canciller se explayó sobre la cuestión del Beagle, diciendo que las relaciones con Chile "andan mal" y por lo tanto "requerirán indefectiblemente a fin de año una operación militar". También comentó que "las negociaciones con Brasil estaban bien encaminadas" (la cuestión de las represas en el Alto Paraná). Cuando "Coco" Aja Espil le preguntó si deseaba entrevistarse con el secretario de Estado, Cyrus Vance, aprovechando su viaje en junio a la reunión de la Asamblea de la OEA, muy suelto de cuerpo respondió que "por el momento no, en todo caso improvisamos sobre la marcha". 43 El 31 de mayo durante una recepción en Washington, en la que hablaría el sindicalista y presidente de la AFLCIO, George Meany, Wayne Smith, el recordado consejero político de la embajada americana en Buenos Aires (y que en ese momento era el responsable de los asuntos cubanos en el Departamento de Estado), preguntó a un periodista argentino cómo estaba la situación en Buenos Aires. Luego de escucharlo, dijo: "Cada vez que pienso en el proceso argentino cruzo los dedos para darle suerte, pero no soy optimista. Yo creo que va a terminar muy mal". El ex secretario adjunto de Asuntos Latinoamericanos, Terence Todman, presente en el diálogo, acotó que había hecho todo lo posible para que en los EE.UU. se entendiera al proceso "pero su gobierno no ayudó mucho". 44 Hacia fines de mayo, próximo a abandonar la comandancia en jefe de la Armada, el almirante Massera elevó a la Junta Militar dos propuestas que trascendieron: 1) publicar una lista de desaparecidos y muertos de uno y otro lado, dando por terminada la guerra contra la subversión y 2) analizar "una solución militar a las islas Malvinas". Nunca trascendieron las respuestas. Pero ninguna de las dos se llevó a cabo. El 26 de mayo, el brigadier Orlando Ramón Agosti aseguró en un discurso que "este gobierno es legítimo" y que para la defensa de los ideales que perseguía estaban dispuestos a pagar el precio que fuera necesario, "aún en la más estricta soledad si fuera necesario".

El 8 de junio de 1978, la Junta Militar analizó las relaciones con México y el tema de las atribuciones del "cuarto hombre". En lo que respecta a México, el gobierno acababa de recibir una nota pidiendo explicaciones sobre qué se pensaba hacer con el ex presidente Cámpora y los demás asilados. También trascendió que el gobierno mexicano había puesto un plazo para obtener una definición. En el Ejército se preparó un trabajo con diferentes alternativas, entre otras la posibilidad de retirar al embajador (argentino), como en el caso de las relaciones con la corona británica. 45 Junio y julio fueron meses de fiesta. Se llevó a cabo el campeonato mundial de fútbol y la Argentina se distraía al compás del equipo de César Luis Menotti. Llegaron turistas de todos los lugares del planeta. Acompañado por su esposa y rodeado de custodios, vino Henry Kissinger, el ex secretario de Estado de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford. Además de presenciar varios partidos, dio una conferencia en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales y se entrevistó con altos miembros del gobierno militar. En uno de esos encuentros, durante un diálogo en la residencia del comandante en jefe de la Armada, tuvo una sorpresa: el almirante Eduardo Massera le propuso una mediación argentina en el conflicto árabe-israelí. Una alternativa que poco tiempo después dejaría trascender el canciller Montes. 46

MALVINAS. REUNION DE LA JUNTA MILITAR DEL JUEVES 22 DE JUNIO DE 1978

La reunión estuvo precedida por dos documentos que la Armada elevó a la Junta que contenían cuatro inquietudes: -Problema de las viviendas para jubilados y desalojados.

- Agilizar el trámite de la ley de asociaciones profesionales. Se considera que dicha ley debe sancionarse juntamente con la ley de obras sociales.

- Debe considerarse la situación de los detenidos políticos y los desaparecidos.

- La Armada considera que debe darse "una solución militar" al problema de las islas Malvinas. La reunión fue muy tensa. Agosti estaba muy nervioso y junto con Videla increpó a Massera por sus declaraciones formuladas en San Juan, en donde sostuvo que no estaba de acuerdo con la política exterior del gobierno. Agosti le dijo: ¿ Estamos cansados de tus matoneadas destinadas a agrandar tu imagen interna, mientras nosotros quedamos como boludos". Massera sostuvo que estaba cansado de las negociaciones que no conducen a resultado alguno. Y agregó: "Si hago como vos, Videla, que largas trascendidos a los diarios, a mí no me los recoge nadie, por lo tanto he optado por hacer declaraciones a la prensa".

- Videla: Además de la consideración que debes tener para un camarada tuyo (el almirante Montes era el canciller), descolocas a la política que están implementando nuestros negociadores. Política que vos has aprobado en la Junta". Por otra parte "tus declaraciones pueden ser tomadas en el exterior y utilizadas en contra nuestra".

- Massera, luego, sostuvo que está todo listo para dar "un paso militar" en las islas Malvinas. En materia logística todo se encuentra en condiciones. Posteriormente, dijo que hay que solucionar el problema de los desaparecidos "ya que no tiene por qué pasar a la próxima Junta". Videla respondió que por ahora no hay solución y que lo mismo piensan "los generales a quienes yo represento".

En un momento, la discusión se hizo muy fuerte, proponiendo Agosti la disolución de la Junta Militar y "el juzgamiento de Massera" que él lo va a desenmascarar "para que tu arma te juzgue". Agosti, entonces volvió sobre el tema de la compra de aviones por la Armada, amenazándolo que, llegado el caso, les impedirá volar.

Luego se analizó el tema de las precisiones entre la Junta Militar y el "cuarto hombre" Hablaron sobre en qué lugares debían ubicarse los miembros de la Junta y el presidente en los actos, tanto en los actos civiles como en los de carácter militar. Y quién designaba a los embajadores y gobernadores. Sobre la comida de camaradería de las FFAA se acordó sería el 7 de julio y que hablaría Agosti, pues este comandante es el último en retirarse. También se acordó realizar un importante desfile militar, aprovechando la euforia del Mundial de fútbol. 47

El viernes 30 de junio, luego de permanecer doce días en Washington, en donde se desarrollaba la octava asamblea de la OEA, el canciller Montes realizó ante el gabinete presidencial, un pormenorizado análisis de la situación de su área. Específicamente habló de cinco cuestiones: 1) Derechos Humanos (invitación a la Comisión Interamericana de DD.HH. a realizar una visita "in loco" a la Argentina); 2) Relaciones con los Estados Unidos, donde la cuestión de los DD.HH. es el principal escollo, tanto es así que el canciller argentino se vio impedido de conversar con el secretario de Estado y el subsecretario Walter Allara sólo pudo dialogar con David Newson, (subsecretario de Asuntos Políticos); 3) Reelección de Alejandro Orfila como secretario general de la OEA; 4) Represas del Alto Paraná. A pesar del interés manifestado por Montes de conversar con el canciller brasileño, Azeredo da Silveira, habló ante la Asamblea General; dialogó con Orfila; almorzó con el secretario de Estado, Cyrus Vance, y volvió a Brasilia; 5) Actuación de la delegación argentina en la Asamblea, en la que se puso de manifiesto el interés de mantener el perfil más bajo posible. De la cuestión de las islas Malvinas, ni una palabra.

OPERACION MATAMBRE

Después de semanas de discusiones separadas y conjuntas entre los altos mandos de las FF.AA. quedó definido el "esquema de poder" y se creó la figura del "cuarto hombre", no sin antes llevarse a cabo durante quince horas (que fueron grabadas) la reunión de la Junta Grande, que congregó en un mismo lugar a todos los altos mandos militares (generales, almirantes y brigadieres). La cumbre se hizo a propuesta de la Armada que no quería que Jorge Rafael Videla continuara en la Presidencia. La respuesta del Ejército fue clara: "Hay tres candidatos a presidente, Videla, Videla y Videla". La Armada consideraba que terminada la etapa de " excepcionalidad" Videla no podía continuar reteniendo los cargos de comandante en jefe y de presidente de la Nación. Y, como si fuera poco, además demandaba el cambio de Videla, considerando que se iniciaba una etapa nueva que exigía una imagen diferente hacia el interior y exterior. Los oficiales navales "chicanearon" con que el Ejército debía presentar una terna para ser considerada, también, por la Fuerza Aérea. La propuesta fue rechazada y los términos más duros fueron los que expusieron el vicealmirante Fracassi y el general Harguindeguy. El debate llegó a su más alto nivel cuando los representantes del Ejército amenazaron con hacerse cargo del Proceso y disolver la Junta Militar. Las agresiones verbales en lo alto del poder fueron tan graves que el brigadier-Basilio Lami Dozo comentó "off the record"que "las consecuencias de lo que pasó en la Junta Grande las sufrirá el país en el futuro." 48 Como si no bastara con decidir el nombre del futuro presidente, también se discutió el desempeño de los altos funcionarios de la administración pública: "De acuerdo con lo que tengo entendido, para el próximo 15 de julio deben estar terminadas las listas de ministros, gobernadores y embajadores a cambiar, propuestos por cada una de las armas, para después compatibilizarlas. En una palabra, sigue rigiendo el 33%". En definitiva nació un presidente con sus atribuciones absolutamente condicionadas, teniendo por arriba a la Junta Militar cuya sede estaba en el edificio del Congreso. Salvo cuestiones menores, Videla necesitaba el aval de los tres comandantes para las decisiones de Estado. El manejo de las relaciones exteriores era una de ellas49. Tal era el desgaste de la imagen de Videla que en una ocasión monseñor Tortolo le dijo: "Che Jorge, cómo has permitido que se degrade de esta manera la figura presidencial. ¿Cómo te ataste de esa manera?". 50 El 31 de julio, Roberto Eduardo Viola asumió como comandante en jefe del Ejército y Videla juró como presidente de la Nación el 1 de agosto. El mismo día, en un intento de asesinato al futuro jefe de la Armada, vicealmirante Armando Lambruschini, un comando montonero mató a su hija Paula, con una descarga explosiva. También ese día salió a la luz el matutino " Convicción", cercano a Massera y a las posiciones de la Armada.

Con fecha 4 de agosto, la Junta Militar informó al país que "ejercerá las facultades del inciso 14 (conclusión de tratados de paz, de alianza, de límites y de neutralidad) del Artículo 86 de la Constitución Nacional otorgada al Poder Ejecutivo, así como también los del inciso 19 ( aprobación de los tratados, alianzas y de neutralidad) del Artículo 67 que la Constitución Nacional atribuye al Congreso". En materia de política exterior (y de diseño de una política interior) el presidente estaba atado de pies y manos. Por ejemplo, los embajadores sólo podían aprobarlos los miembros de la Junta.

En sus primeras declaraciones a la prensa, Viola dijo que "había que iniciar el diálogo ( político) cuanto antes". Horas más tarde, el ministro del Interior le contestó que "no tenía la versión oficial" (de las declaraciones de Viola) y que "por otra parte había siempre diálogo". El domingo 6 de agosto, Viola dio marcha atrás al reconocer que siempre hubo diálogo, sólo que faltaba "esquematizarlo". Poco después, Harguindeguy declaró que el Proceso no tenía plazos para la democratización del país y que "los que quieren plazos que se reúnan afuera". También, en la ocasión, negó que hubiera presos políticos.

Dirigiéndose al periodista le dijo" "Si usted me da el nombre y me prueba de que en el país existe un preso político, yo llego a Buenos Aires y lo hago liberar". En esos días, el ministro del Interior hizo llamar al penal para darle a Menem tres opciones de residencia bajo "libertad vigilada". Los lugares fueron Mar del Plata, Mendoza o Neuquén y el ex gobernador de La Rioja eligió Mar del Plata. La noticia de una pronta salida del penal de Magdalena cundió entre los presos. Cuando el dirigente del SUPE Diego Ibáñez se enteró que él no estaba comprendido en el grupo a liberar, intentó suicidarse con barbitúricos: viendo los carceleros que Ibáñez no aparecía en la mañana, entraron a su celda y lo encontraron en estado semicomatoso, abrazado a la foto de sus hijos. Poco tiempo más tarde, Carlos Saúl Menem, Jorge Vázquez, Rogelio Papagno, Julio González y Antonio Benítez fueron beneficiados por el régimen de "libertad vigilada".

Para conciliar posiciones, el canciller Montes viajó a Viena para presidir una cumbre de embajadores argentinos. Dijo que la Argentina enfrentaba siete grandes problemas de política exterior. Cuando un embajador le preguntó qué soluciones tenía previstas, respondió que "por ahora es muy difícil formularlas". Se destacó Víctor Massuh (UNESCO) cuando dijo que no podía esperarse un mejoramiento de la imagen externa si previamente no se daban algunos hechos internos. "Por más que los embajadores desarrollemos la mejor de las tareas en este sentido, si no contamos con algunos hechos por parte del gobierno al que representamos, todo será inútil." La Argentina, estaba claro, se encontraba cada día más aislada. Pocos la defendían, ni siquiera la prensa conservadora. En Washington, uno de los pocos que se exponía públicamente para respaldarla fue el representante demócrata Gus Yatron, un ex boxeador de la categoría pesada que regenteaba la heladería "Yatron's Ice Cream". Aprovechando la euforia generada por la victoria argentina en el campeonato mundial de fútbol, la Junta Militar acordó realizar un desfile militar por la avenida Del Libertador. En la ocasión, ante la presencia de monseñor Adolfo Tortolo, se dio el siguiente diálogo entre la señora de Massera y el ministro del Interior, cuando este último subía al palco oficial: - Harguindeguy: Ahora que su marido pasa a retiro va a tener más tiempo para estar en su casa.

- Sra. Massera: Está muy equivocado, estará en la calle combatiéndolo a usted que es un mal ministro. 51 En un clima de claro desorden general en el poder, era muy difícil mantener una política exterior estable y coherente. Agosto fue un mes marcado por los cruces entre el Departamento de Estado y la Argentina por la cuestión de los DD.HH. y la búsqueda estadounidense de un plan de democratización en el país. El 10 de agosto, Patricia Derian, hablando ante el subcomité de Asuntos Interamericanos de la Cámara de Representantes, entre otras tantas acusaciones a la Argentina sostuvo: "No vemos nada que indique que haya una tendencia genuina hacia una mejora en el clima de derechos humanos".

Desde la cancillería argentina, un vocero la trato de "irresponsable". Mientras se sucedían los agravios verbales entre Washington y Buenos Aires, Massera en un "off the record" hablaba sin cortapisas: "Yo le dije a Videla que había que dar una lista de desaparecidos, pero ustedes saben cómo es él. Todo lo discute, lo consulta, con sus mandos. 52 El que sí entregó, a las autoridades argentinas, una lista de personas desaparecidas (alrededor de 500), fue el secretario general de las Naciones Unidas, Kart Waldheim, durante su visita a Buenos Aires. Durante su estadía se reunió con los tres miembros de la Junta Militar. Según el alto funcionario, la reunión más provechosa fue con Massera.

Waldheim en la ocasión vino acompañado por el embajador Enrique Ros, quien días antes había presentado en la ONU una denuncia contra Gran Bretaña, por la posibilidad de que establezca un anillo de 200 millas alrededor de las islas Malvinas. La nota no fue elaborada en la delegación en Nueva York, sino en la Cancillería, sin intervención de Ros.

El 8 de agosto de 1978, el comandante del Cuerpo I volvió a mantener un encuentro con la cúpula del radicalismo. Suárez Mason y Balbín, Pugliese y Hueyo volvieron a encontrarse. El motivo del almuerzo en lo de Hueyo era consultarlo sobre un eventual documento que el radicalismo pensaba emitir respecto de la crisis del Beagle. Sin embargo, la conversación se deslizó por otros temas de actualidad:

El alto jefe militar realizó un rápido repaso de la situación hasta ese momento: las negociaciones argentino-chilenas no avanzaban y los radicales querían saber hasta dónde se pensaba utilizar la maquinaria militar. Suárez Mason opinó que a principios de año "las máquinas estaban a todo vapor, pero fueron paradas por orden de Videla, ahora veremos qué sucede". Cambiando de tema, Suárez Mason volvió a reiterarle a Ricardo Balbín que "en este año no habrá diálogo". Como dijo en esos días un coronel muy lúcido, "en el Ejército hay una frase que sostiene que 'todo el mundo está de acuerdo de que Videla hable de diálogo, mientras no dialogue con nadie"53. Seguidamente, el dueño de casa le preguntó: ¿"Cacho, qué va a pasar con vos"? A lo que respondió que "a mí me ofrecieron ir a la Junta Interamericana de Defensa, y les dije que no porque creo que no sirve para nada. Por otra parte, tampoco me interesa ganar en dólares, por lo tanto pienso quedarme aquí". Uno de los presentes le dijo, entonces, que la información de la calle sostenía que Videla le había ofrecido a Menéndez la jefatura del Estado Mayor. Al respecto, Suárez Mason dijo: ¿"Quién es Videla para ofrecer eso? Es un general retirado que ya no tiene nada que ver. Además, Menéndez es el hombre que menos le conviene a Viola, pues es capaz de venir con el caballo y tirarle toda la estantería abajo. Ustedes están hablando con el comandante en jefe sustituto, porque si le sucede algo a Viola yo soy el comandante". También afirmó que "yo saqué más votos", refiriéndose a la consulta realizada por Videla a los altos mandos para designar a su sucesor. 54

Finalmente, Jorge Rafael Videla encabezó la delegación argentina a las ceremonias de coronación de Juan Pablo I. En la capital italiana fue víctima de manifestaciones contrarias, organizadas por exiliados argentinos. Sin embargo, fue la ocasión para mantener tres sustanciosas entrevistas con Walter Mondale, Giulio Andreotti y Raymond Barre.

Al final de las ceremonias, y después de largas gestiones del secretario general de la OEA, Alejandro Orfila, Videla fue invitado a conversar con el vicepresidente de los EE.UU. en la sede de la embajada norteamericana en Roma, un viejo palacio que habitó el rey de Italia en plena Vía Veneto a pasos del hotel Excelsior. Tal como trascendió, fueron 40 minutos de diálogo " franco y sustancial" para "repasar las relaciones bilaterales". Como era de esperar, se prestó especial atención a la cuestión de los derechos humanos, aunque se convino en la conveniencia de no focalizar con exclusividad en los derechos humanos la relación bilateral. De todas maneras, Mondale solicitó al presidente argentino "un esfuerzo" para que dicha situación en la Argentina encuentre "una solución de raíz". También, Mondale habló sobre la reticencia argentina a firmar el tratado de No Proliferación Nuclear. Los periodistas acreditados pudieron escuchar, luego del encuentro presidencial, la predisposición de Videla y Mondale de iniciar en un nivel político superior, un ciclo de "recomposición bilateral"56. Los hechos habrían de demostrar que todo se reducía a expresiones de deseos.

Videla mantuvo un diálogo con el premier italiano, luego de las ceremonias de coronación. Casi a escondidas, se vieron dentro del Vaticano y el "fratello" que ayudó a juntarlos fue Licio Gelli. Con Raymond Barre se trató la insólita negativa francesa a que los cadetes de la fragata Libertad rindieran una ofrenda floral en la tumba del soldado desconocido, ni desfilar o realizar una formación bajo el Arco de Triunfo (esta información había sido entregada por la embajada francesa a la Cancillería el 30 de agosto de 1978). 57 La cuestión de los derechos humanos no fue evitada. El que sí evitó encontrarse con el canciller Montes fue el titular de Itamaraty, Antonio Azeredo da Silveira, para tratar el tema de las represas Corpus e Itaipú (o como se denominaba, la cuestión de los recursos naturales compartidos). 58 El 15 de setiembre, Eduardo Emilio Massera dejó la comandancia de la Armada en manos de Armando Lambruschini. Ahora pasaba al plano político.

En Ginebra, con el apoyo de la Unión Soviética, México, Colombia, Pakistán, Grecia, Sri Lanka, Perú y Bulgaria, se decidió no tratar la situación de los derechos humanos de la Argentina dentro de la subcomisión de "Prevención Contra la Discriminación y la Protección de las Minorias". A pesar de los notables esfuerzos del destacado embajador Gabriel Martínez, los representantes de los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Turquía y la India votaron a favor de la investigación. En el Palacio San Martín, toda la política de derechos humanos estaba concentrada en una dirección denominada Corpolex ( Coordinadora de política exterior), bajo la conducción del embajador Juan Carlos "Bebe" Arlía. Una suerte de cruzado que concentraba todo bajo su lupa: en una oportunidad, propuso que toda designación de un argentino en un organismo internacional, previamente, debía contar con el "placet" del régimen militar. La propuesta fue aceptada. En otras ocasiones iba más allá que los propios militares que ocupaban la cancillería. Fue cuando propuso que los futuros aspirantes al servicio exterior debían hacer los dos últimos años del bachillerato en un lugar que acreditara confiabilidad. Por ejemplo, dijo, en el Colegio Militar de la Nación. La sensata respuesta del capitán de navío Allara lo dejó sin argumentos: "¿Usted qué quiere, diplomáticos o coroneles?".

- «¿Hay alguna información sobre la apertura al Este que dejan trascender algunos funcionarios en la Cancillería?»

- ¿"Qué apertura"? Días antes de salir el canciller Montes a la Cumbre de No Alineados, se entrevistó con embajadores de los países moderados del grupo, para ver si sus países aceptarían el proyecto argentino de pedir la expulsión de Cuba de los No Alineados. También, en caso de no aceptarse eso, chequearon la posibilidad de que estos países, junto con la Argentina, vetaran a La Habana como lugar de sede para la próxima cumbre. Algunos países, si mal no recuerdo eran Yugoslavia, India, Arabia Saudita y Perú. Enemistarse con Cuba puede ser muy perjudicial en los organismos internacionales. Por ahora Fidel Castro se muerde la lengua y si ocurriera un rompimiento le haríamos un gran favor. Entonces de qué ' apertura al Este' hablamos. No es serio.

En estos momentos, el representante de Ejército pide las cabezas de los embajadores Boatti Osorio, Pullit, Barboza, De la Guardia, Lagorio, Massuh, Anchorena, Ghioldi, Di Marino, Ricciardi, Pepe, Sagasti y hay varios más. Si se suman a éstos los que va a pedir la Armada y la Fuerza Aérea, prácticamente echan a media Cancillería. Por otra parte, Camilión y Aja Espil, por el contrario, están bien conceptuados". 59 El 15 de agosto de 1978, un periodista tuvo un diálogo "off the record" con un diplomático norteamericano. El diplomático le dijo que "en Washington, le estaban perdiendo la confianza a Videla y Viola. Tienen la casi certeza de que ambos no tienen el poder suficiente como para poder llevar adelante un plan de democratización de la Argentina. Ante ello, la embajada norteamericana empezaría a jugar la opción Massera. 60

La crisis con Chile avanzaba con el paso de las semanas. Mientras en Chile, Augusto Pinochet afianzaba su poder, echando sin miramientos al jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Leigh, por tener una visión diferente del futuro político, en la Argentina los asesores de Videla eran conscientes del restringido margen de maniobra del titular del gobierno. Así lo dejó traslucir el coronel Miguel Mallea Gil, durante un almuerzo en el departamento del dirigente radical Horacio Hueyo, situado en avenida Quintana y avenida Callao, al que asistieron Antonio Tróccoli y Carlos Fonte.

- "Nadie toma decisiones", dijo. "El presidente no puede tomarlas y la Junta Militar discute 90% del tiempo sobre temas protocolares. Sobre si la Junta tiene que estar ubicada de tal o cual manera en el Tedéum". Demostraba, aunque en reserva, su hastío e impotencia. Tróccoli, con cierto desdén, dijo que ya no leía los discursos de Videla. "Apenas un poco por si la gente en la calle me pregunta algo". Además, observó que desde julio el presidente se encontraba "muy desgastado". Y para que no quedaran dudas, remarcó: "Ustedes le reprocharon a Illia que había tardado 20 días para elegir a un secretario de Guerra y ahora vemos que Videla tardó 40 días para designar al comandante en jefe" (Viola).

Eran días de confusión, de malestar militar, de silencio de la oposición. En "off the record» el ex presidente Alejandro Agustín Lanusse opinó que "la situación actual se asemeja mucho al período marzo-setiembre de 1962, en donde hasta un (José María) Guido puede ser nuevamente presidente. Lo que hay que tratar de obtener es una participación de los partidos políticos y un compromiso de los mismos durante un período de transición, ya que un proceso electoral sería una locura". En otro momento, comentó que " cuando almorcé con Massera el 18 de mayo que en estos momentos no cabía otra cosa que rezar y hacer lo menos posible para no interferir en la crisis militar, cuya solución será dura". 61 Todos se sentían con derecho a hablar. Viola no era una excepción. El 28 de setiembre declaró que "la sucesión de este proceso se entregará a aquellos que estén no identificados sino muy identificados con el proceso. Para ser más claros, puntualizó, muchas de las cosas que han pasado acá no admiten revisión". El tiempo se encargaría de demostrar una realidad bien diferente.

El 29, el gobierno chileno presentó una formal protesta diplomática a raíz de varias situaciones que afectaban a ciudadanos de su país residentes en la Argentina, y también solicitó que se ponga término "al ánimo belicista que impera". En gran medida, ese ánimo belicista era alimentado por el oficial encargado en el Estado Mayor Conjunto de conducir la campaña de acción psicológica contra Chile. El oficial era el general Ramón J. Camps, el mismo que calificó, en 1982, de "chatarra" a la flota inglesa que avanzaba hacia las islas Malvinas. La campaña, en muchas ocasiones, se llevaba adelante a través de notas o editoriales que llegaban a los medios gráficos para su publicación, escritas por noveles -y no tan noveles- funcionarios diplomáticos del Palacio San Martín.

El 18 de octubre, el embajador argentino en Chile, general (RE) Hugo Miatello llegó a Buenos Aires con la misión de concretar un nuevo encuentro entre Videla y Pinochet. La gestión fracasó porque no había margen para un nuevo diálogo. Era evidente que la comisión mixta argentinochilena no lograba ningún acuerdo. En esas mismas horas, aunque no salió en los medios de la época, el brigadier Salinas realizó una sesión informativa en el Estado Mayor Conjunto, sobre la coyuntura internacional argentina en medio de un posible conflicto bélico, en la que anticipó que Brasil, Paraguay, Uruguay, Ecuador y Perú no se inclinaban por la Argentina. "Salimos de la reunión muy impresionados por nuestro aislamiento", dijo un asistente. Finalmente la comisión mixta acodada en la reunión presidencial de Puerto Montt puso término a sus funciones, con un comunicado en el que expresó: "en lo relativo a los temas vinculados con delimitación, no obstante haber sido examinados en profundidad y detalle, no pudo hallarse una coincidencia".

Juan Bautista Yofre

28 Minuta con fecha 1 de diciembre de 1977, en poder del autor.

29 Minuta en el archivo del autor.

30 Luis Clur fue un periodista de larga trayectoria. En la década del 70 fue director periodístico de «La Opinión» (intervenida) y años más tarde director del noticiero de « Canal 13».

31 Archivo del autor.

32 Historia general de las relaciones exteriores de la República Argentina. Trabajo de Andrés Cisneros y Carlos Escudé.

33 "De Chapultepec al Beagle", Juan Archibaldo Lanús, Editorial EMECE.

34 Bezzola toma el texto del Informe Franks, elaborado por Lord Franks al término de la Guerra de las Malvinas (1983).

35 Párrafo de una minuta, de fecha 7 de marzo de 1978.

36 Minuta con el diálogo, de fecha 20 de enero de 1978. Archivo del autor.

37 Minuta del diálogo con Massera de fecha 16 de marzo de 1978.

38 Minuta del 10 de abril de 1978.

39 Minuta del 12 de abril de 1978. Archivo del autor.

40 Minuta escrita el 20 de abril de 1978. Archivo del autor.

41 Minuta con fecha 25 de abril de 1978. Archivo del autor.

42 Minuta de nueve carillas sobre el extenso diálogo. En el archivo del autor.

43 Minuta de la reunión en el archivo del autor.

44 Minuta en el archivo del autor. Mayo de 1978.

45 Desarrollo de información interna de un matutino, no publicable, del 8 de junio de 1978. Archivo del autor.

46 La mediación en el conflicto árabe-israelí también fue ofrecida años después por el presidente Raúl Alfonsín y más tarde por el presidente Carlos Saúl Menem.

47 Informe de lo tratado por la Junta Militar en el archivo del autor.

48 Apuntes en poder del autor.

49 Ver el comunicado de la Junta Militar respecto de las "atribuciones" del presidente en los diarios del 5 de agosto de 1978.

50 Información sacada de un diálogo con un alto oficial el 5 de octubre de 1978. Apuntes en el archivo del autor.

51 Relato de fuente directa, incluido en un informe de octubre de 1978.

52 Minuta en mi poder, con fecha 10 de agosto de 1978.

53 Conversación con el coronel Ricardo Norberto Flouret, del 19 de julio de 1978. Minuta en el archivo del autor.

54 Minuta de la conversación con fecha 21 de agosto de 1978.

55 Relato en poder del autor.

56 Como resultado de ese encuentro, el 27 de setiembre el Departamento de Estado levantó el veto en el Eximbank para el financiamiento de las turbinas para Yacyretá. El anuncio lo formuló en los Estados Unidos, el ministro Martínez de Hoz.

57 Apuntes privados del 6 de setiembre de 1978, en poder del autor.

58 «Clarín», Eduardo Van der Kooy, 5 de setiembre de 1978.

59 Diálogo con un oficial del EMGE del 15 de agosto de 1978. Minuta en el archivo del autor.

60 Diálogo del 16 de agosto de 1978.

61 Diálogo de Lanusse con el autor.

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