Los 8 senadores rebeldes del PJ, encabezados por el riojano Jorge Yoma, el entrerriano Jorge Busti y la santacruceña Cristina Fernández de Kirchner, se alejaron ayer de la bancada oficialista al sumarse formalmente a la cruzada para declarar la caducidad de mandatos legislativos, con la renuncia en masa de legisladores y la renovación anticipada de todas las bancas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mientras el diputado Ricardo Falú atajaba reproches en el bloque de la Cámara baja, la esposa de Néstor Kirchner -principal auspiciante de la salida de Eduardo Duhalde y el adelantamiento de comicios presidenciales-invitó a los integrantes de la Comisión de Asuntos Constitucionales a sacar dictamen la semana que viene sobre la materia, además de modificar la ley de acefalía de manera tal de aceitar los mecanismos de sucesión en el Ejecutivo. Allí recibió la inmediata adhesión de Busti, la sanluiseña Liliana Negre de Alonso y Yoma, quienes al igual que la primera dama patagónica presentaron iniciativas en ese sentido.
En la oficina del delegado por la minoría de La Rioja, los animadores del heterogéneo núcleo disidente coincidieron en trabajar juntos por una ley de emergencia transitoria que fuerce la renovación completa de ambas cámaras parlamentarias, en cuanto se convoquen las presidenciales, sea a fin de año, en setiembre de 2003 o antes de la fecha originalmente prevista.
No obstante esta sintonía y la que mostraron para oponerse a la derogación de la ley de «subversión económica», todos asintieron que no están en condiciones de armar un subloque ya que los separan proyectos políticos diferenciados. En ese sentido, ratificaron la voluntad de mantenerse dentro del bloque capitaneado por José Luis Gioja, al mismo tiempo que rechazaron que el peronismo se transforme en un partido stalinista y no respete el derecho de disentir. Por supuesto, dejaron trascender que se levantarán contra cualquier represalia doméstica.
Dejá tu comentario